El gobierno que demolió el autoabastecimiento

 
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La obtenida por el oficialismo en el Senado expuso una vez más la capacidad del Poder Ejecutivo para lograr imponer sus propósitos sobre la voluntad de las provincias en cuestiones donde existen intereses contrapuestos. En este caso, como en otros, las negociaciones se dirimieron en función del poder del que goza el gobierno nacional por su distribución discrecional de fondos o por la reestructuración de antiguas pero significativas deudas provinciales imposibles de afrontar.Es notable que una ley que debiera haber dividido los votos afirmativos y negativos, según el interés en juego de cada provincia, terminara siendo apoyada por todos los senadores del oficialismo y rechazada por los de los partidos de la oposición. Debemos recordar que en el Senado se representa a las provincias por encima de las banderías partidarias.La Constitución de 1994 estableció la jurisdicción provincial sobre los yacimientos y el otorgamiento de concesiones para su exploración y explotación. Desde entonces los gobiernos provinciales contaron no sólo con la atribución de cobrar regalías, como ya lo hacían anteriormente, sino también de definir su magnitud. Además, establecieron los regímenes y condiciones contractuales de las concesiones otorgadas en las áreas de su territorio. La creación kirchnerista de Enarsa fue un intento, ciertamente frustrado, de retomar el manejo de la política petrolera desde la Casa Rosada. Se adjudicaron a esta nueva empresa áreas offshore y las importaciones de gas y combustibles líquidos.No hace falta recordar los inmensos errores cometidos por las gestiones de Néstor Kirchner y de su esposa en materia de política energética. Han llevado al país a la pérdida de su condición de exportador de energía y a convertirse en fuertemente dependiente de costosísimas importaciones de gas licuado. Se destruyeron los incentivos a la inversión en un marco de precios controlados y de inseguridad jurídica. La importación subsidiada de combustibles dejó pérdidas que contribuyeron a destruir la solvencia fiscal, además de pesar sobre la balanza comercial. Este gobierno quedará en la historia como el que demolió la construcción laboriosamente lograda del autoabastecimiento energético de la Argentina.Debe reconocerse también que muchas provincias petroleras tomaron caminos, hasta donde su manejo les permitió, no precisamente favorables a la atracción de inversiones. Se crearon empresas estatales provinciales, obligando a quienes concursaron por la concesión de...

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