Se fue Gallego y la crisis se agiganta

"Nunca vamos a pelear por el descenso, vamos a pelear arriba." Agosto de 2012. Los hombres que hablan fuerte suelen quedar atrapados por sus palabras. También, claro, cuando ganan: desafían a todos por su liderazgo. El Tolo Gallego quedó preso por su pensamiento. Tal vez, por su aura, por sus viejas glorias, creyó posible la resurrección roja. No pudo. No supo. Nunca entendió la magnitud de la realidad. Su tercer ciclo en Independiente fue un fiasco. En realidad, como la campaña roja de las últimas tres temporadas. Días atrás, había advertido: "Si no le ganamos a Unión, me voy". El 1-1 contra el equipo santafecino provocó la ira de los hinchas, el dolor de todo Independiente que se siente, como nunca en su rica historia, al borde del abismo deportivo. Renunció el Tolo, pero Javier Cantero, el presidente, había rechazado la propuesta anteanoche. Dirigió la práctica matutina de ayer y... no les dijo nada a los jugadores. Volvió a su casa, conversó con su familia, desesperanzado. Horas más tarde, habló con Cantero y, de común acuerdo, se acordó su salida de manera informal. Aunque algunos creen que el presidente lo llevó a marcharse. Mañana se despedirá del equipo, y hasta última hora de anoche no se sabía quién iba a dirigir la práctica. Y mucho menos quién será el próximo conductor.Nunca comprendió la magnitud de la crisis. Creyó en él. Falló (por culpas propias y ajenas) en el armado del plantel para el torneo Final. Tuvo variados contrapuntos con jugadores de experiencia. Y sufrió, como nunca, el rechazo de una multitud de hinchas rojos, que siempre le brindaron su respaldo. Es más: fue por el pedido popular que Cantero lo llamó, luego de la salida de Christian Díaz. Incluso no fue sencillo, por una deuda que el club mantenía con el conductor.¿Y ahora? La crisis se agiganta. El domingo, Independiente jugará con Atlético de Rafaela, en...

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