El gabinete completo de Cristina rodeó a Scioli en Mar del Plata

MAR DEL PLATA.- Dos semanas después de que se desatara la última por su visita al stand de Clarín, Cristina Kirchner mandó a su gabinete en pleno a esta ciudad para copar la inauguración de una exposición industrial y dejar al (y en evidente minoría). Fue, además, el primer acto con clara impronta de la Casa Rosada desde que se conoció la denuncia contra la Presidenta por el supuesto encubrimiento de los ex funcionarios iraníes acusados del atentado contra la AMIA.

"Fue un simple intercambio de posiciones", intentó minimizar Jorge Capitanich cuando LA NACION preguntó por el inminente reencuentro con Scioli después de haberle endilgado "estar con las corporaciones".

Además de Capitanich, llegaron a esta ciudad para inaugurar la tercera edición de Expoindustria, montada en el predio de la base naval local, el ministro de Economía, Axel Kicillof; la ministra de Industria, Débora Giorgi, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el de Defensa, Agustín Rossi. Pero además, Cecilia Rodríguez (Seguridad), Alberto Sileoni (Educación), Teresa Parodi (Cultura), Lino Barañao (Ciencia), el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, el diputado y dirigente de La Cámpora Eduardo "Wado" de Pedro, el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, y hasta el titular de la Sedronar, Juan Carlos Molina. Fue una demostración de fuerza del Gobierno. Sin Cristina, que aún se recupera de la lesión en el tobillo, pero con ella omnipresente.

El diluvio que desde temprano se anunciaba aquí llegó una hora antes de la cita y obligó a montar una carpa y un auditorio para el acto. Pero amainó justo a tiempo, pocos minutos antes de que llegaran los ministros, todos juntos en una combi. Estaban listos para el corte de cinta y ubicados para la foto (Capitanich, Giorgi y los presidenciables Randazzo y Domínguez en primera fila). Sólo faltaba Scioli, que llegó 15 minutos más tarde y se acomodó a un costado. El retraso y la brevedad de la ceremonia disimularon la frialdad de los saludos.

Que los funcionarios del Gobierno habían llegado para jugar de locales volvió a quedar claro en la recorrida por los stands. Capitanich, Kicillof y Giorgi se pusieron al frente del tumulto que desbordó los pasillos, atentos a las explicaciones del intendente Gustavo Pulti. Scioli siguió la lenta procesión siempre a un costado, con el mandamás de La Matanza, Fernando Espinoza, custodiándole las espaldas y sin intervenir. Serio.

Los elogios al modelo industrial y...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba