Cancillería: el funcionario acusado de racista fue protegido por su pareja

 
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Una alta funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores http://www.lanacion.com.ar/1618024-renuncio-el-funcionario-racista-de-la-cancilleria, acoso laboral, persecución política y otros presuntos delitos e irregularidades que acumuló su pareja, también funcionario de la Cancillería, desde noviembre pasado, sin permitir que avanzaran los expedientes que se abrieron y cuyas copias obtuvo LA NACION.El encubrimiento lo lideró la secretaria de Coordinación y Cooperación Internacional, Paula Verónica Ferraris, que http://www.lanacion.com.ar/1617916-escandalo-en-la-cancilleria-por-el-aval-de-timerman-a-un-funcionario-racistamientras éste avanzaba sobre distintas áreas del ministerio sobre las que carecía de competencia, como las direcciones de Seguridad e Infraestructura.Desplazado Merlo sólo horas después de que LA NACION revelara días atrás sus presuntas conductas delictivas, su encubrimiento continúa vigente. El sumario que ordenó iniciar el canciller Héctor Timerman quedó dentro del área que lidera la propia Ferraris, responsable máxima de controlar el presupuesto de la Cancillería y, tanto o más importante para los diplomáticos, de la junta examinadora para sus ascensos.LA NACION llamó a la Cancillería desde el martes pasado para consultarle a Timerman sobre Merlo, Ferraris y los avances del sumario anunciado, pero no obtuvo respuesta mientras trascendía el supuesto ofrecimiento de renuncia por parte de Ferraris, sin que prosperara.La protección, sin embargo, excede a Merlo, según cuatro diplomáticos, empleados y distintos documentos oficiales de la Cancillería. También beneficia a por lo menos otros dos miembros del entorno de Ferraris.Uno de ellos es Héctor Bogado, quien mintió al declarar que había cursado el bachillerato en una escuela de Lanús que, en realidad, jamás pisó. Pero lejos de ordenar una sanción y radicar una denuncia penal desde que se le informó, en noviembre, Ferraris lo reacomodó a su lado. Desde entonces, Bogado trabaja como el cafetero de Ferraris, con un salario de bolsillo de $ 8600 por mes, según consta en la liquidación de su sueldo, a la que accedió LA NACION.Junto a Merlo y Bogado, el tercer funcionario al que Ferraris protege es el director general de Infraestructura de la Cancillería, Ángel Cammilleri, también bajo su órbita funcional. Ferraris y Cammilleri coincidieron en Esteban Echeverría, donde la primera se desempeñó como secretaria de Hacienda hasta 2009, y el segundo, como secretario de Obras Públicas hasta su...

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