La frenética rutina de Moreno para sumar más peso y enemigos

 
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Se instala temprano, siempre antes de las 8, en el edificio de la Secretaría de Comercio y emprende la retirada recién a la medianoche.Su despacho, en el segundo piso, se convirtió más que nunca en una meca de peregrinaje obligado para hombres de negocios, dirigentes y funcionarios que siguen sin excepción el mismo ritual: con la guía de su asistente Antonio, acceden a una ecléctica oficina de reuniones atestada de imágenes de Juan Perón, Néstor y Cristina, José de San Martín y virgencitas. Sobresale, en una pared, un banderín de "El Señor de los Milagros", ícono religioso de tradición peruana también conocido, casualmente, como "Cristo Moreno".Con incumbencia en casi todas las áreas de la economía, Guillermo Moreno no deja de acumular atribuciones de otros ministros y juega en solitario en el Gabinete.No tiene aliados de fuste ni los busca. Centraliza el diálogo con sus interlocutores y, como pocos, funciona de enlace operativo para responder con precisión consultas al instante, según reconstruyó LA NACION de funcionarios, empresarios y allegados de trato diario.Además de vigilar los precios, su tarea original extiende su radar: se prepara para intervenir en las negociaciones paritarias, http://www.lanacion.com.ar/1445294-las-trabas-debutaron-con-problemas , sobrevuela cada vez más la política energética ?fue el primero, por caso, en poner en la lupa sobre YPF?, promueve misiones comerciales al exterior y asumió como propia la batalla para contener el dólar.Ponerse "finitos"Pragmático, por estos días traduce a un lenguaje de llanura intimidante el concepto teórico de http://www.lanacion.com.ar/1445641-moyano-eso-de-sintonia-fina-suena-a-lo-que-proponia-menem acuñado por Cristina Kirchner."Muchachos, llegó la hora de ponerse finitos, boludeces acá no", adoctrinó a un fabricante de piezas para vehículos que le mostró preocupación por las trabas en la importación de insumos indispensables para sus productos. Le prometió pronta solución y confesó su desvelo por la balanza comercial basado en un objetivo clave: hacerse de billetes verdes.Su abrumador ascenso cosecha el fastidio de sus pares. Lo sabe el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, anoticiado semanas atrás de que Moreno había solicitado que le envíen todos los convenios salariales firmados antes de ser homologados para analizar el impacto por actividad. También aguarda ocupar una silla, en representación...

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