Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala L, 31 de Octubre de 2022, expediente CIV 044355/2016

Fecha de Resolución31 de Octubre de 2022
EmisorCamara Civil - Sala L

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L

Expte. n° 44355/2016

F D F Y OTROS c/ S, P M Y OTRO s/DAÑOS Y PERJUICIOS

(ACC.TRAN. C/LES. O MUERTE)

(juzg. 45)

En Buenos Aires, a 31 de octubre de dos mil veintidós, encontrándose reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala “L” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil a fin de pronunciarse en el expediente caratulado “F, D F Y

OTROS c/ S, P M Y OTRO s/DAÑOS Y PERJUICIOS

(ACC.TRAN. C/LES. O MUERTE)”, de acuerdo al orden del sorteo la Dra. I. dijo:

  1. En la sentencia dictada el 23 de diciembre de 2021, el señor juez de primera instancia admitió la demanda que dio inicio al presente proceso y condenó a P M S y a Caja de Seguros S.A. a abonar a R R S, a A A F, a D F F y a M P F las sumas de $ 994.000, $

    104.000, $ 200.000 y $ 200.000, respectivamente, con más sus intereses y las costas del proceso Contra dicha decisión, expresaron agravios la citada en garantía el día 7/9/2022 y los demandantes el 9/9/2022, los que dieron lugar a las réplicas de fecha 9/9/2022 y 12/9/2022.

    Finalmente, el 29/9/2022 se dispuso el llamado de autos a sentencia,

    resolución que se halla firme y consentida, por lo cual las actuaciones se encuentran en condiciones de dictar el pronunciamiento definitivo.

  2. Antecedentes del caso Según lo expusieron los accionantes al promover la demanda,

    el día 6 de julio de 2014 a las 12:30 horas aproximadamente, el Sr. J

    A F (quien en vida fuera padre y cónyuge de los demandantes) y la Sra. R R S se encontraban a bordo del vehículo marca Peugeot 405,

    dominio CLO-983, dirigiéndose hacía un local comercial ubicado Fecha de firma: 31/10/2022

    Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.J.P., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.I., JUEZA DE CAMARA

    entre las calles P.M. y San Bernardo de la localidad de Unión Ferroviaria, Partido de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires.

    Relataron que allí se detuvieron y, tras efectuar unas compras,

    reiniciaron su marcha desde la aludida bocacalle, cuando fueron embestidos violenta e imprevistamente por la camioneta marca Ford E-150 Econoline, dominio RYS-019, conducida por el Sr. S. Este último circulaba por la misma arteria, es decir, P.M., pero de la mano contraria, y al virar impactó con el frente de la camioneta el lateral izquierdo del vehículo Peugeot.

    A raíz del siniestro, la Sra. S y el Sr. F padecieron lesiones por las que debieron ser trasladados y hospitalizados, y lamentablemente el Sr. F falleció poco tiempo más tarde, el 18 de agosto de 2014, a pesar de haber sido intervenido quirúrgicamente y de haber recibido tratamientos médicos.

    Así, el hecho ilícito les provocó a los aquí demandantes los perjuicios patrimoniales y extrapatrimoniales cuya indemnización constituye el objeto de las presentes actuaciones.

  3. La sentencia de primera instancia Como lo adelanté en el comienzo de mi voto, mi colega de la instancia anterior, en función de las pruebas obrantes en la causa y las normas y los principios jurídicos que consideró aplicables a las cuestiones debatidas en esta controversia, admitió las respectivas pretensiones y condenó al Sr. S y a su aseguradora a abonar las indemnizaciones indicadas en el considerando I.

    En particular, reconoció a la Sra. S. $ 250.000 por “valor vida”, $ 300.000 por daño físico, $ 160.000 por daño psicológico (comprensivo del tratamiento de psicoterapia), $ 280.000 por daño moral y $ 4.000 por gastos médicos, farmacéuticos y de traslado; a D

    F F y a M P F, $ 100.000 por daño psicológico (incluido el tratamiento psicológico) y $ 100.000 por daño moral para cada uno de ellos; y a A

    Fecha de firma: 31/10/2022

    Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.J.P., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.I., JUEZA DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L

    A F, $ 100.000 por daño moral y $ 4.000 por gastos de sepelio. En todos los casos, los montos fueron determinados a valores históricos y sobre el capital se dispuso el cómputo de la tasa activa del Banco de la Nación Argentina desde el día del accidente y hasta el efectivo pago,

    con más otro tanto de la referida tasa en caso de cualquier demora en el cumplimiento de la condena.

  4. Los agravios En su memorial de agravios, la citada en garantía se quejó por la imputación de la responsabilidad civil decidida en el fallo recurrido,

    porque el señor juez a quo habría omitido referirse al art. 118 de la ley 17.418 en cuanto dicha norma solo obliga a la citada en garantía a responder “en la medida del seguro”, y por el temperamento adoptado por el primer juzgador en torno al cálculo de los intereses.

    Por su parte, los demandantes requirieron la elevación de las sumas indemnizatorias que fueron establecidas para el “valor vida”,

    para el daño psicológico y el tratamiento de psicoterapia conjuntamente y en concepto de daño moral.

  5. Aplicación de la ley en el tiempo Frente a la existencia de normas sucesivas en el tiempo, aclaro que corresponde juzgar el presente caso —en sus elementos constitutivos y con excepción de sus consecuencias no agotadas— de acuerdo al sistema normativo vigente a la época de los hechos que le dieron lugar, interpretado, claro está, a la luz de la Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos ratificados por nuestro país, porque así lo impone una correcta hermenéutica en respeto a la supremacía constitucional (esta Sala,

    E, N B c/ G, C A y otros s/ daños y perjuicios

    , 17/3/2016, expte. N°

    87.204/2012; “C, V E c/ M, J A y otro s/ cumplimiento de contrato”,

    Fecha de firma: 31/10/2022

    Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.J.P., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.I., JUEZA DE CAMARA

    26/4/2016, expte. N° 38.543/2013; “D, O E c/ Cencosud S.A. s/ daños y perjuicios”, 12/5/2016, expte. N° 59.298/2011; entre muchos otros).

  6. La imputación de la responsabilidad civil en el caso Para comenzar, advertiré que al tratarse el presente caso de un proceso de daños y perjuicios a raíz de un siniestro vial producido por la intervención de un automóvil en movimiento, a esta altura del desarrollo científico en la materia, la doctrina y la jurisprudencia son absolutamente uniformes en cuanto a que dicho vehículo constituye una cosa riesgosa en sí misma, y que el factor de atribución de responsabilidad a su dueño y/o guardián es objetivo, por imperio del art. 1113, 2º párrafo, 2ª parte del Código Civil (en la actualidad, la misma solución es consagrada en los arts. 1757, 1758, 1769 y concs.

    del Código Civil y Comercial).

    En consecuencia, no pesa sobre las personas damnificadas la carga de demostrar la culpabilidad del demandado, y éste ni siquiera puede exonerarse acreditando su propia diligencia, porque la imputación de la obligación de resarcir se fundamenta en un factor de tipo objetivo, que hace total abstracción de un juicio de reproche acerca de la conducta del sindicado como responsable. Antes bien, es el accionado quien para eximirse de responsabilidad debe probar la “causa ajena”, esto es, la ruptura del nexo causal ya sea en virtud del hecho de la propia víctima, del hecho de un tercero por el cual no debe responder, o la existencia de un caso fortuito o de fuerza mayor.

    Así, tal como lo ha expresado calificada doctrina, a partir de la recepción jurisprudencial de la teoría del riesgo creado, en materia probatoria, la persona damnificada en primer lugar está relevada de acreditar el carácter riesgoso del automóvil, que se presume iuris et de iure; en segundo término, y en relación con la prueba de la relación causal, demostrado que el perjuicio provino de la intervención del automotor se presume iuris tantum que el daño fue Fecha de firma: 31/10/2022

    Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.P.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.J.P., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.I., JUEZA DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA L

    provocado por el riesgo de la cosa. Por ende, la carga que pesa sobre el reclamante respecto de la relación causal se limita a la prueba de la conexión física o material entre el automotor y el daño, es decir, la participación de esa cosa riesgosa en el evento; ello trae aparejada la presunción de causalidad adecuada en el sentido de que el daño provino o derivó del riesgo del vehículo (cfr. G., “Los accidentes de automotores y la teoría del riesgo creado (En la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Suprema Corte de Buenos Aires)”, LL, 1991-C-719).

    En el presente caso no se halla controvertido, a esta altura del procedimiento, el acaecimiento del siniestro vial en las circunstancias de tiempo y espacio descriptas en el considerando II, sino que la cuestión pasa por determinar si su producción debe ser atribuida,

    como lo sostuvo la citada en garantía, a la intervención del automóvil guiado por el Sr. F.

    Adelanto que a mi juicio la respuesta a ese planteo debe ser negativa, tal como lo entendió el magistrado a quo, y por ello propondré confirmar su decisión sobre el fondo de la controversia.

    Para pronunciarme de este modo, como punto de partida, no soslayo que en virtud de lo dispuesto por el art. 1103 del Código Civil, “Después de la absolución del acusado, no se podrá tampoco alegar en el juicio civil la existencia del hecho principal sobre el cual hubiese recaído la absolución”, ni desconozco que se declaró el archivo de las actuaciones en la causa penal n° 07-01-004943-14,

    caratulada “S, P M s/ lesiones culposas”, que tramitó ante la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada n° 1 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires.

    Sin embargo, no se trata aquí de un auto de absolución sino del archivo de las actuaciones, y como bien lo ha señalado la mayoría de la doctrina y la jurisprudencia...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR