Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Camara Comercial - Sala B, 30 de Diciembre de 2015, expediente COM 024930/2011

Fecha de Resolución30 de Diciembre de 2015
EmisorCamara Comercial - Sala B

Poder Judicial de la Nación CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL Sala B En Buenos Aires, a los 30 días del mes de diciembre de dos mil quince, reunidas las señoras juezas de Cámara en la Sala de Acuerdos, fueron traídos para conocer los autos seguidos por “FRANCIA MIREYA MARTA C/ BANCO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES S/ ORDINARIO”, en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el art. 268 del Código Procesal, resultó que debían votar en el siguiente orden:

D.M.L.G.A. de D.C., y Ana

I. Piaggi. La Sra. Juez de Cámara Dra. M.B. no interviene por encontrarse recusada sin causa (fs. 2011).

Estudiados los autos la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

La señora Juez de Cámara Doctora M.L.G.A. de D.C. dijo:

I. La Causa:

M.M.F. promovió demanda para que se condene a reparar los daños y perjuicios generados por el Banco Provincia de Buenos Aires; el daño material, moral, psíquico, lucro cesante y daño punitivo, ello con más los intereses desde el día que se descubrió el saqueo de la caja de seguridad y las costas.

El escrito de demanda fue ampliado con las presentaciones de fs. 26/38, 319/20, 322/25 y 443.

Relató que el 3 de enero de 2011, tomó conocimiento a través de medios periodísticos y televisivos del saqueo de cajas de seguridad en el “Banco Provincia”, sucursal B..

Por ser titular de una caja de seguridad en dicha sucursal, luego de diversos padecimientos logró constatar que efectivamente uno de los cofres vaciados era de su pertenencia.

En virtud de ello, envió una carta documento al banco reclamando sus derechos; la demandada desconoció su responsabilidad jurídica, profesional, y económica.

Atribuyó a la falta de medidas de seguridad de la sede que sucedieran los hechos de público conocimiento; que la negligencia del “Banco Provincia” obligó, con su conducta omisiva, a iniciar el presente juicio para obtener la reparación integral por el Fecha de firma: 30/12/2015 Firmado por: ANA

I. PIAGGI, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G.A.D.D.C., JUEZ DE CAMARA #23016662#135398650#20160212121543338 Poder Judicial de la Nación CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL Sala B inmenso daño sufrido.

En el expediente penal obran constancias que demuestran la negligencia, falta de medidas de seguridad y de profesionalidad en la actuación de la accionada.

En su parecer la responsabilidad del banco es evidente, objetiva e innegable, postulando la nulidad de la cláusula contractual que limita la cantidad depositable en la caja.

Con el objeto de ilustrar sobre el contenido del cofre acompañó el anexo glosado a fs. 325 y practicó una liquidación de los daños cuyo resarcimiento pretende.

Reclamó: a) daño material: U$S 122.000, E 25.000, $ 54.000, y U$S 70.000 (por las joyas robadas), b) daño moral: $ 50.000, c) daño psíquico $ 35.000, d) daño punitivo: $ 35.000, y e) lucro cesante: intereses desde el día del robo 03.01.2011 a tasa activa hasta el día del efectivo pago y costas.

Fundó su pretensión en derecho y ofreció prueba.

A fs. 495/515 se presentó Banco de la Provincia de Buenos Aires, contestó

demanda y solicitó el rechazo con costas.

Luego de concretar una negativa pormenorizada de los hechos descriptos en el escrito de inicio, alegó que la institución carece de responsabilidad en relación al ilícito cometido, por tratarse de un caso fortuito, insuperable y no imputable a su parte.

Ofreció prueba.

II. La Sentencia de Primera Instancia:

El Juez de la anterior instancia hizo lugar parcialmente a la demanda instaurada contra el “Banco Provincia”, condenándolo al pago de la suma de U$S 53.800 y de $

325.800 con más intereses y costas.

Ambos contendientes quedaron disconformes con el acto jurisdiccional y lo apelaron a fs. 1994 (accionante) y fs. 1991 (defendida). Sostuvieron los recursos que originaron la intervención de este Tribunal con las expresiones de agravios de fs.

2021/30 y fs. 2040/2048 que merecieron las réplicas de fs. 2070/75 y fs. 2051/69, respectivamente.

III. El Recurso:

a. Recurso de la Actora:

La accionante tachó la decisión de arbitraria por considerar que: i) se condena al Fecha de firma: 30/12/2015 Firmado por: ANA

I. PIAGGI, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G.A.D.D.C., JUEZ DE CAMARA #23016662#135398650#20160212121543338 Poder Judicial de la Nación CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL Sala B demandado a abonar una mínima suma en dólares que no se compadece con lo robado, ii) el valor otorgado por las joyas es irrisorio, iii) permite abonar la condena otorgada en dólares a su equivalente en pesos, iv) otorga una suma irrisoria en concepto de daño moral.

En lo relativo a la primera cuestión criticó que la sentencia no haya tenido en cuenta la totalidad de prueba producida, realizando deducciones carentes de fundamento adecuado, y en favor del banco.

Alegó que la preexistencia del dinero robado se encuentra acreditada, respecto de los dólares que le donó el Dr. V.R. a su hijo S.R.F. (sobrino de la actora), cuestionó que se haya reconocido una suma menor a la donada por el padre en virtud de los viajes al exterior realizados, cuando los mismos eran abonados por la empresa empleadora del sobrino.

Afirmó que la moto “pudo” haber sido obtenida con el dinero recibido como salario.

Criticó que de los U$S 62.000 dólares ahorrados y reclamados, sólo se hayan reconocido U$S 11.800. El hecho de que faltaran o estuvieran incompletos los tickets de compra de dólares no demuestra que no se encontraban los dólares reclamados, más aun cuando muchos de los comprobantes fueron robados con los billetes.

Cuestionó que el juez no haya encontrado justificativo para reconocer los $

54.000 que su parte guardaba en la caja de seguridad. Alegó que la actora al ser discapacitada y de edad muy avanzada le resultaba más cómodo guardar pesos para usar más tarde ante una eventualidad, dejando en la cuenta de ahorro el importe de los débitos automáticos.

Respecto de las joyas se quejó de que se haya reconocido un pequeño porcentaje de su valor real; adujo que no tuvo en cuenta la ampliación de la pericia y que no se puede pretender que existan fotos de todas las joyas generadas en el cofre bancario. La falta física de las joyas constituye un daño y una ausencia ocasionada por el robo del cofre, que no puede beneficiar al demandado.

En tercer lugar objetó que se haya condenado a devolver los dólares robados con la opción en favor del demandado de pesificar la deuda, con lo cual se priva a la actora de recuperar los dólares billetes guardados.

Fecha de firma: 30/12/2015 Firmado por: ANA

I. PIAGGI, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G.A.D.D.C., JUEZ DE CAMARA #23016662#135398650#20160212121543338 Poder Judicial de la Nación CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL Sala B De seguido se quejó de la suma otorgada en concepto de daño moral causado por el robo, por el shock de la noticia, por el “agujero” económico y afectivo que le dejó, así como el maltrato recibido por el demandado que la obligó a transitar por este largo juicio después de más de un año de tratativas y negar en estas actuaciones el total del reclamo.

Pretendió que se acoja en forma integral el daño moral reclamado en autos y reservó el caso federal.

b. Recurso de la demandada:

L. cuestionó la atribución de responsabilidad del Banco y la invalidez de la cláusula 18 del contrato celebrado con la actora.

Que se haya decidido que las normas de seguridad adoptadas resultaran insuficientes, arribando a esa conclusión del análisis doctrinario en cuanto a la responsabilidad de los bancos en la prestación del servicio de cajas de seguridad.

A su criterio para establecer la responsabilidad como base de un reclamo resarcitorio es menester que exista un obrar antijurídico por parte de quien es acusado de generar el daño cuya reparación es pretendida, extremo que no se configura en el caso de autos.

Se quejó de que luego las sumas reconocidas como existentes en el cofre al momento del siniestro, alegando que de la prueba no surgen indicios con sustento tal que permitan acreditar la capacidad de ahorro denunciada, su guarda en el cofre de seguridad, como tampoco se justifica mediante comprobantes de compra de divisa el total de dólares, ni euros que reclama.

Se queja que se haya reconocido el dinero guardado en dólares que no pertenecía ni a los titulares de la caja de seguridad ni a los autorizados. Explicó que el contrato de locación acompañado cuyo contenido no fue cuestionado expresamente prohíbe el depósito en el interior de las cajas de seguridad de bienes ajenos a los contratistas.

Respecto del reconocimiento del valor de las joyas adujo que la cantidad denunciada no caben físicamente en el cofre mencionado cuyo tamaño es de 20x30x60.

Las fotografías acompañadas en las que se exhiben las supuestas joyas no pueden Fecha de firma: 30/12/2015 Firmado por: ANA

I. PIAGGI, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.G.A.D.D.C., JUEZ DE CAMARA #23016662#135398650#20160212121543338 Poder Judicial de la Nación CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL Sala B constituir prueba fundamental para la determinación de su valor y el lugar de su depósito.

No existen comprobantes de compra u otros certificados que acrediten su adquisición, y que en la pericia los expertos se basan exclusivamente en su valuación a las pautas objetivas otorgadas por la propia actora en forma arbitraria.

Cuestionó que se haya reconocido la relación del daño moral y el psicológico, ya que no hubo responsabilidad alguna de su parte en los hechos que se le pretenden imputar y la moneda en que fuera impuesta parte de la condena así como la tasa de interés.

Por último se quejó de la imposición de costas, alegando que si la sentencia hizo lugar a la demanda en forma parcial, aquéllas no deben imponerse únicamente a su parte.

IV. La Solución:

a.Un orden lógico de prelación impone la necesidad de tratar en primer término los agravios formulados por la defensa puesto que la solución a la que arribe en tal materia recursiva...

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