Fondos buitre: el Gobierno busca que la Corte de EE.UU. revise la forma de pago

 
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WASHINGTON.- Con un margen acotado de maniobra y a la espera de saber si contará o no con el apoyo del gobierno norteamericano, la Argentina http://www.lanacion.com.ar/1664697-comienza-manana-la-puja-final-entre-argentina-y-los-fondos-buitreen el largo litigio con los llamados fondos buitre, en el que está en juego el riesgo de un http://www.lanacion.com.ar/1582397-lejos-de-una-estrategia-sostenible-de-crecimiento.El capítulo definitivo llega con la anunciada presentación, hoy, del pedido a la Corte Suprema de los Estados Unidos para que acepte revisar el expediente.El trámite no viene precedido de buenas señales. Hace siete meses, en julio pasado, el tribunal rechazó un pedido similar del gobierno nacional. En esa ocasión se pedía que tomara cartas en el expediente que lo condenaba a pagar, pero no tuvo suerte.En esta nueva ocasión le pedirá que revise algo mucho más específico. Esto es, no la condena a pagar -en la que ya no hay marcha atrás-, sino la fórmula para hacerlo.Sostiene el Gobierno que si los magistrados no desactivan el mecanismo ideado por el juez Thomas Griesa y avalado ya por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, se verá obligado a no acatarlo. Porque hacerlo, asegura, implicaría entrar en default."Ése es un fallo que este gobierno no está dispuesto a cumplir", sostuvo, en su momento, el abogado Jonathan Blackman, uno de los defensores de la Argentina. El mensaje -una carta desesperada- generó indignación en medios judiciales y políticos de este país.Esta vez no será Blackman quien lleve la voz cantante. El Gobierno contrató para que se sume al equipo al mismo abogado que eligió el ex presidente George W. Bush como fiscal general. De sólo 48 años, Paul Clement tiene experiencia en recursos ante el máximo tribunal de justicia (ver aparte)."Creo que las posibilidades de que la Corte tome el caso son bajas. Pero no nulas", dijo ayer a LA NACION el abogado Eugenio Bruno, quien viene siguiendo el expediente.Se suma como señal adversa la unanimidad con que se produjo, en agosto pasado, el fallo con el que la Corte de Apelaciones de Nueva York avaló la fórmula de pago cuya revisión ahora se pide al máximo tribunal.En aquella ocasión, la defensa argentina apostaba a un fallo, si bien no favorable, al menos dividido. Imaginó que la jueza Rosemary Pooler -nominada por Bill Clinton- estaría de su lado. No fue así. Por unanimidad, el veredicto habló de deudor "recalcitrante" y defendió a rajatabla el principio de que los contratos "deben pagarse"...

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