Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V, 3 de Julio de 2020, expediente CNT 023927/2015/CA001

Fecha de Resolución 3 de Julio de 2020
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V

Expte. Nº CNT 23927/2015/CA1

SENTENCIA DEFINITIVA 84.270

AUTOS: “FLORES, ADRIAN LEONIDAS C/ CAMPARI ARGENTINA S.A. S/

OTROS RECLAMOS” (JUZGADO Nº 69).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 3 días del mes de julio de 2020 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y LA DOCTORA BEATRIZ E.

FERDMAN dijo:

I- Ambas partes se alzan contra la sentencia de fs. 325/328 y vta. que admitió

parcialmente la demanda; la actora lo hace mediante el memorial de fs. 329/331 vta.,

replicado a fs. 340/341, mientras que la accionada apela a fs. 334/339 y vta. 345/352 y vta. Asimismo, se registra el recurso de apelación interpuesto por la perito contadora a fs. 332 y vta., por estimar reducios los emolumentos regulados en la instancia de origen.

II – En el caso, se discute si entre las partes existió o no una relación laboral de carácter dependiente y si la misma, en su caso, se encuadra en la ley 14.546.

Al respecto el actor refirió en el escrito de demanda (v. fs. 32/53 vta.) que se desempeñó a las órdenes de la demandada como viajante de comercio no exclusivo,

realizando en forma personal la concertación de operaciones de ventas de los productos comercializados por la demandada y subsidiariamente realizaba la gestión de cobranzas de lo vendido fuera de la sede principal. (v. fs. 13 vta.).

La demandada C. Argentina S.A. en su responde (v. fs. 64/73) negó la relación laboral invocada, argumentando que, en realidad, el demandante desarrolló

tareas de representación comercial desde tiempo antes de celebrar el contrato con C. Argentina SA, continuadora de Sabia Sociedad Anónima de Bebidas Internacionales y Argentinas S.A., siempre bajo su propio riesgo y utilizando su propia organizacion empresaria al servicio de C. para vender en las provincias de Neuquén y Rio Negro hasta el límite de la Ruta 22 y Río Colorado, conforme surge del contrato celebrado el 25/05/2007. En este orden, aduce que el actor se obligó a concertar negocios con su personal, quedando a su cargo todas las cargas sociales y jubilatorias. Aduce que el actor era un empresario en los términos del art. 5 LCT que se vinculó comercialmente con campari, hasta la rescisión del contrato respectivo, lo cual sucedió de un modo distinto al alegado en el inicio. Agrega que C. jamás abonó

los gastos de vehículos o viáticos, los que estaban a cargo del accionante. Destaca que a través de su organización empresaria, el actor era representante mercantil de Bodegas Escorihuela y que su actividad comercial no era personal e infungible en los términos Fecha de firma: 03/07/2020

Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA 1

Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CÁMARA

Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA

del art. 37 LCT reiterando que las actividades mercantiles eran realizadas a través de su propia organización, empleados y clientes. Agrega que a lo largo de siete años el actor no cuestionó de modo alguno los términos de la relación comercial, citando jurisprudencia en defensa de su postura al afirmar que todo ello importa una contradicción con sus propios actos.

El juez a quo consideró que en el caso resulta operativa la presunción que emana del art. 23 LCT, toda vez que la demandada reconoció la prestación de tareas por parte del actor, aunque alegó que lo hizo como representante comercial; en ese marco, el magistrado ponderó la prueba producida en autos, incluyendo los contratos que fueron acompañados por la demandada y concluyó que a pesar de ello, no logró desvirtuar la presunción antedicha, toda vez que las constancias analizadas en la causa demostraron que, por el contrario, el accionante desarrolló labores subordinadas en favor de C. Argentina S.A. como viajante de comercio en los términos del art. 1 de la Ley 14.546,

destacando que no existe una sola prueba en la causa que permita inferir que el actor fuera un empresario en los términos del art. 5 LCT.

Tal conclusión motivó los agravios de la parte demandada, donde cuestiona el fallo de grado en la medida en que tuvo por acreditado un vínculo de carácter laboral entre las partes, soslayando las pruebas testimonial, pericial contable, informativa, así

como el contrato celebrado entre las partes, todo lo cual daría cuenta de que el vínculo habido lo fue de naturaleza comercial. Sostiene que el a quo no aplicó la legislación vigente de manera integral, toda vez que no fueron tenidas en cuenta las pautas de regulación de los contratos establecidas en el C.igo Civil y Comercial, mencionando al respecto los artículos 959, 960 y 922. Destaca que el actor era un representante de ventas o un sujeto mercantil que se dedicaba a este rubro desde hace varios años, ofreciendo sus servicios a C. así como para Bodegas Escorihuela, todo lo cual surge de la prueba informativa respondida a fs. 256 y 259; en ese marco, afirma que no puede considerarse que el actor fue un incauto dependiente subordinado toda vez que llevó cabo sus servicios para dos empresas distintas, resultando su actitud incompatible con la buena fe y la teoría de los actos propios. Señala que el magistrado que me precede no ponderó la conducta asumida por el actor durante siete años, durante los cuales no realizó reclamos de ninguna índole, lo cual no se compadece con el curso natural de un vínculo laboral,

citando jurisprudencia al respecto, en defensa de su postura.

Considero que no le asiste razón al apelante por las razones que expondré a continuación.

Principio por señalar que arriba firme e incuestionado a esta alzada, que en el caso devino operativa la presunción contemplada por el art. 23 de la L.C.T., por lo que incumbía a la accionada demostrar que entre las partes existió una vinculación ajena al derecho laboral.

Fecha de firma: 03/07/2020

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Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA

Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CÁMARA

Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA

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SALA V

En este orden de ideas corresponde subrayar que el art. 5 de la L.C.T. define a la empresa como la organización instrumental de medios personales, materiales e inmateriales, ordenados bajo una dirección para el logro de fines económicos o benéficos. Existe dependencia cuando el trabajador es un medio personal para los fines de la empresa.

Dicho esto, en el recurso en análisis no se menciona prueba alguna tendiente a desvirtuar la presunción aludida; en rigor de verdad ni siquiera se discute la operatividad de la misma (cft. art. 116 LO); por el contrario, el esfuerzo recursivo de la apelante se centra en la interpretación parcial de las pruebas arrimadas a la causa, destacando en defensa de su postura las declaraciones brindadas por A., O., Frexia y C. y los oficios respondidos por P. y por Organización Don Tomás,

soslayando que, en realidad, tales medios probatorios vienen a convalidan las ventas realizadas por el actor tanto en favor de la firma demandada en autos y si bien demuestran que además realizaba ventas para otra firma - Bodegas Escorihuela – tal extremo que no significa por si solo que su vinculación con la sociedad demandada se haya configurado en un marco comercial, ni incide de modo alguno respecto de la relación con la accionada.

Lo cierto es que en el caso esa presunción no fue desvirtuada por prueba en contrario, en la medida en que, ni aun la declaración rendida por O., quien mencionó

reiteradamente la organización con que contaba el actor sin aportar mayores datos al respecto, ni por la prueba de libros, que resulta relevante por cuanto corrobora la dependencia técnica plasmada en la facturación expedida por la empresa y en el pago de las comisiones percibidas por el actor como contraprestación por su trabajo (ver fs.

264/267), y en este contexto, contrariamente a lo pretendido por el apelante, las constancias de autos no permiten inferir que F. se haya desempeñado por su cuenta y a su riesgo en forma autónoma o que las tareas desempeñadas a favor de la accionada respondieran a razones ajenas al giro comercial de ésta.

Desde esta perspectiva vale subrayar que la demandada debió explicar cuál fue el motivo que generó la rescisión del contrato comercial que invoca en sustento de su defensa, pues al afirmar que tales motivos fueron otros, distintos a los invocados por el reclamante, no basta para tener por planteada correctamente su defensa, ni para desvirtuar los hechos expuestos en el inicio, desde que el art. 71 de la LO remite al art. 356 del CPCCN, norma que en su inc. 1º estipula que el silencio, las respuestas evasivas o la negativa meramente general podrá estimarse como reconocimiento de la verdad de los hechos pertinentes y lícitos a que se refiera; mientras que, a tenor de lo previsto en el inc.

  1. de dicha norma, la parte deberá especificar con claridad los hechos que alega como fundamento de su defensa (ver, al respecto, “Organización y Procedimiento de la Justicia Nacional del Trabajo”, coord. por A.S., T. I, pág. 436 y sig., Ed.

Fecha de firma: 03/07/2020

Firmado...

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