Flaquezas del deporte detrás del gran logro de Grabich

Los beneficios que obtuvo el deporte argentino tras la creación del Enard fueron tan grandes que transcurrieron seis años sin escucharse muchas quejas entre los atletas argentinos. Las mejoras en las becas, los viajes para cumplir giras internacionales en distintos deportes y el apoyo sostenido para los clasificados con miras a las grandes competencias, generaron un crecimiento exponencial. Pero necesitó llegar Federico Grabich a un podio en una prueba clásica del Mundial de natación, en Kazán, Rusia, para refrescar que la mirada debe ser mucho más amplia.

El casildense, tercero anteayer en los 100 metros libre, contó que tuvo una contractura en el cuello que debió aguantar sin masajista porque la Confederación de Deportes Acuáticos (Cadda) no incorporó a una persona para esa función en el seleccionado. Pero no lo usó como excusa: fue a ganar y se trajo una medalla de bronce. Aunque además recordó los problemas por falta de piscinas adecuadas en el interior del país y la imposibilidad de contar con ropa oficial como el resto de los equipos. Este último, tal vez un detalle menor, pero que hace a la prolijidad y a la dedicación de una dirigencia que por enfocarse en un lugar –los Panamericanos de Toronto–, perdió de vista el otro –el Mundial de Kazán–, según la mirada de Grabich.

Daniel Jacubovich, director general del Enard, respondió ante las críticas de la gran esperanza de la natación argentina con miras a Río 2016: "Es comprensible el reclamo de Grabich; es tan lógico que hace un año le propusimos no sólo a la Cadda, sino también a las federaciones de deportes de combate, que incluyan en sus pedidos a un médico, un kinesiólogo y un masajista. Lo concreto es que la Confederación no nos pidió nada en esta oportunidad. Es más, la solicitud para Kazán fue aprobada sin objeciones; consta en el expediente 3388 que se aceptaron los seis deportistas y los dos entrenadores solicitados. El Enard no puede hacerse responsable de las necesidades no requeridas".

El dirigente también contestó a otro concepto vertido por Grabich en la entrevista de ayer con LA NACION, aquel que decía: "Para el Enard, el objetivo eran los Panamericanos, como si no hubiera vida después. Para nosotros [el Mundial] es importante". Jacubovich apunta: "Si ésa hubiese sido la postura, el Enard no habría solventado la delegación para Kazán ni la participación en Sudamericanos. Los Panamericanos son un hito dentro del ciclo olímpico, pero nunca despreciaríamos un Mundial, al...

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