La filtración de más escuchas complica al gobierno de Temer

 
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RÍO DE JANEIRO.- Nuevas grabaciones telefónicas filtradas a la prensa brasileña ayer implicaron al presidente del Senado, Renan Calheiros, en un intento de debilitar las investigaciones sobre la red de sobornos en Petrobras, y volvieron a poner en cuestionamiento el verdadero compromiso del gobierno interino de Michel Temer en torno a la lucha contra la corrupción.

Según los audios que reveló el diario Folha de S. Paulo, en una conversación entre Calheiros y Sergio Machado, ex presidente de Transpetro, subsidiaria de Petrobras, el titular del Senado sugirió modificaciones a la ley que regula los acuerdos de delación premiada con la justicia, herramienta que ha sido fundamental para lograr que involucrados en el petrolão se volvieran arrepentidos y aportaran a los fiscales más pruebas sobre los alcances del multimillonario esquema de coimas.

"No puede haber delación premiada cuando se está preso. Eso es lo primero", señaló en la grabación Calheiros, que pertenece al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mismo de Temer, presidente interino que asumió el poder tras la suspensión de Dilma Rousseff, mientras enfrenta un juicio político en el Senado por manipulación de las cuentas públicas.

Tanto Calheiros como Machado están investigados por presuntamente haberse beneficiado de la red de corrupción en Petrobras, aunque el senador no ha sido inculpado hasta ahora. Machado, preocupado por la posibilidad de ser detenido pronto, negociaba un acuerdo de delación premiada con la justicia, que ayer fue aprobado por uno de los magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF).

Ésta fue la segunda escucha telefónica supuestamente grabada por el propio Machado en marzo; el lunes se conoció la primera, en la que el senador Romero Jucá, nombrado ministro de Planificación de Temer, defendía un "pacto" en el nuevo gobierno para limitar las investigaciones sobre el petrolão, que también lo salpicaron a él. La divulgación de esa polémica conversación llevó a que Jucá pidiera su "licencia" del cargo.

En las nuevas grabaciones, Machado le transmitió a Calheiros que para poner fin a la crisis político-económica que sufre Brasil era importante que el nuevo gobierno realizara un pacto similar al de la amnistía de 1979 con los militares para "borrar todo" y empezar de nuevo. Fue entonces cuando el presidente del Senado indicó que antes de eso se requería hacer algunas cosas: primero, poner fin a las delaciones premiadas de detenidos, y luego, negociar...

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