Fervor argentino en plena Manila

MANILA (De una enviada especial).- El fervor argentino que celebró Francisco en la catedral. Monjas servidoras del Señor y la Virgen de Matará -la rama femenina del Instituto del Verbo Encarnado, de San Rafael, Mendoza- lo esperaban, con pancartas y banderas, en primera fila detrás de los vallados colocados frente a la iglesia.

"¡Tenemos el mate listo!", decían las hermanas María Inmaculada, María de los Dolores y María del Adviento, mostrando calabaza y bombilla. "¡Argentina! ¡Argentina!", gritaban junto a otras monjas y a los filipinos que tenían al lado.

Más suerte habían tenido otros argentinos que se encontraban dentro de la iglesia, como el padre Luciano Felloni, un marplatense de 41 años que vive desde hace 21 en Filipinas. Es párroco de Calokan, una inmensa villa miseria que queda a dos horas del centro de esta capital. "Estuve en el seminario de San Miguel, que queda frente al Colegio Máximo de San Miguel, donde lo conocí a Bergoglio cuando era sacerdote", contó a LA NACION.

"Me confesé algunas veces con él, daba algunas charlas a veces y desde entonces no lo vi más y, por eso, en las últimas semanas varios canales de televisión de acá me pidieron que les hablara del Bergoglio cura que conocí", agregó.

Hincha de Boca, el padre Luciano detalló que, en Filipinas, viven 20 sacerdotes argentinos y que hasta hay en Manila una parroquia que se llama Nuestra Señora de Luján.

Además, señaló la presencia de otras dos monjas argentinas dentro de la catedral. "Ellas trajeron banderas, yo me olvidé. Pero habrá que ver si llegamos a saludar al Papa... Les dije que le gritaran: «¡Sos más grande que Gardel y Le Pera!», así por ahí se da vuelta y las saluda", bromeó.

Mercedes Saucedo, de 32 años, de Corrientes, y María Graciela...

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