Sentencia Definitiva de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 6 de Agosto de 2014, expediente C 115747

PresidenteGenoud-Kogan-Soria-Pettigiani
Fecha de Resolución 6 de Agosto de 2014
EmisorCorte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a 6 de agosto de 2014, habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctores G., K., S., P., se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa C. 115.747, "F. , D.G. . Adopción. Acciones vinculadas".

A N T E C E D E N T E S

La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Junín confirmó lo resuelto por el juez de familia que, a su turno, hiciera lugar a la petición de adopción plena incoada por N.M.R. y J.E.T. respecto del niño D.G.F. (fs. 140/144 vta.).

Se interpuso, por el señor Asesor de Incapaces, recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (fs. 149/155 vta.).

Oído el señor S. General, dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar la siguiente

C U E S T I Ó N

¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley de fs. 149/155 vta.?

V O T A C I Ó N

A la cuestión planteada, el señor J. doctorG. dijo:

  1. En lo que aquí importa destacar y que resulta motivo de agravio, la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Junín confirmó lo resuelto por el Juzgado de Familia N° 1 departamental que otorgó la adopción plena del niño D.G.F. al matrimonio compuesto por N.M.R. y J.E.T. (fs. 96/104 y 140/144 vta.).

  2. Contra lo así resuelto se alza el señor representante del Ministerio Pupilar mediante recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, en cuyo marco denuncia la violación de los arts. 31 y 75 inc. 22 de la Constitución nacional; 12 de su par provincial y 3 inc. 1, 7 y 8 de la Convención sobre los Derechos del Niño (fs. 149/155 vta.).

    Se agravia de lo resuelto por la alzada en cuanto confirma la adopción plena de su asistido, solicitando, en consecuencia, la simple, en el entendimiento de que es la que mejor se adapta al caso.

  3. El recurso no prospera, debido a su insuficiencia técnica (art. 279, C.P.C.C.).

    Esta Corte -en forma reiterada- ha dicho que quien afirma que la sentencia transgrede determinados preceptos del derecho vigente o denuncia absurdo, anticipa una premisa cuya demostración debe luego llevar a cabo. El incumplimiento de esta exigencia provoca la insuficiencia del intento revisor (conf. causas C. 95.063, sent. del 22-XI-2008; C. 96.918, sent. del 25-II-2009; C. 108.600, resol. del 7-X-2009; C. 110.380, resol. del 28-V-2010; C. 116.421, resol. del 9-XI-2011), que tal como -se adelanta- se verifica en el caso.

    En efecto, luego de analizar la prueba producida -en especial las pericias psicológica y asistencial-, la alzada sostuvo: "De los distintos dictámenes periciales presentados en autos, surge que D. considera como padres a los adoptantes con los que estableció fuertes lazos afectivos, al igual que los tres hijos de ambos" (fs. 142), a lo que agregó que también los hijos biológicos de los adoptantes -M. , M. y M.L.T. - manifestaron que están de acuerdo con la adopción, ya que D. está en la familia desde hace muchos años (fs. 142 vta.).

    Así, concluyó, "... entiendo que la adopción plena otorgada en el pronunciamiento apelado es la que mejor se acomoda al superior interés de D. (art. 3 CDN), ya que por medio de su régimen se lo integra al grupo familiar del que formó parte desde los tres años, creándose vínculos de parentesco con todos los miembros del mismo, lo cual no hace otra cosa que trasladar al plano jurídico la realidad existencial de ellos" (fs. cit.).

    A lo dicho adunó con relación al "derecho de identidad personal" que "la adopción plena cumple una función de amparo de los menores carentes de una familia biológica que los contenga adecuadamente; y por tal razón, su otorgamiento genera la sustitución de vínculos emergentes de esa familia por los de la familia del adoptante, para favorecer una completa integración del niño a este último grupo familiar, creándose lazos de parentesco no sólo con aquel sino también con el resto de los integrantes de la familia" (fs. 143 vta.).

    Frente a ello, el representante del Ministerio Público de Incapaces insiste en su postura tendiente a demostrar que la adopción simple es la que mejor se ajusta al caso (fs. 151 vta./155), pero sin aportar argumentos que persuadan de la ilogicidad de los razonamientos empleados por el a quo. Sólo trae su personal interpretación de las constancias de la causa, cuestiones que, por otra parte, han tenido suficiente respuesta por la Cámara en los desarrollos parcialmente transcriptos más arriba.

    Se ha dicho que disentir con lo resuelto por la alzada no es base idónea de agravios, ni configura absurdo que dé lugar al recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, pues dicha anomalía queda configurada sólo cuando media cabal demostración del error palmario y fundamental, única vía que autoriza la apertura de la casación para el examen de una cuestión de hecho (conf. C. 95.950, sent. del 21-V-2008; C. 102.703, sent. del 18-III-2009; etc.).

    En síntesis, el a quo, valorando las circunstancias de la causa y en línea con lo dispuesto en primera instancia, consideró que la adopción plena es la que mejor se condice con el interés superior de D. (art. 3, C.D.N.; fs. 142 vta.).

    Tal razonamiento, no ha recibido un reproche que demuestre error palmario y fundamental en la apreciación del inferior que lo condujera a formulaciones incongruentes o contradictorias con las constancias de la causa (art. 279 cit.), lo que determina la desestimación de esta parcela del embate. Pues, aún cuando el criterio del sentenciante pueda ser calificado de objetable, discutible o poco convincente, ello no es suficiente para tenerlo por absurdo, porque se requiere algo más: el error grave, grosero y manifiesto que conduzca a conclusiones inconciliables con las constancias objetivas de la causa (conf. C. 102.047, sent. del 4-III-2009 y sus citas); supuesto que -reitero- no ha sido idóneamente evidenciado por quien se alza (art. 279 y su doct., C.P.C.C.).

    Resta señalar que incurre en el mismo déficit la mera denuncia de transgresión de normas constitucionales o supraconstitucionales que -como en este supuesto- no logra acreditar de qué manera el fallo colisiona con las presuntas garantías y el derecho que se dice conculcado, tarea a cargo de los impugnantes que no puede ser suplida por la Corte (conf. doct. C. 106.410, sent. del 9-IX-2009; C. 98.871, sent. del 30-III-2010; C. 113.683, resol. del 16-III-2011; C. 114.606, resol. del 29-VI-2011; C. 113.176, resol. del 7-IX-2011), lo que sella -en definitiva- la suerte adversa de la critica formulada.

  4. Por lo expuesto, oído el señor S. General, no habiéndose acreditado las infracciones normativas denunciadas ni el absurdo alegado (art. 279, C.P.C.C.), corresponde el rechazo del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley, con costas (arts. 68 y 289, C.P.C.C.).

    Voto por la negativa.

    A la cuestión planteada, la señora J. doctora K. dijo:

    I.A. al voto del colega que me precede en el orden de votación.

    No obstante ello, considero oportuno destacar que los derechos de D.G. habrían estado mejor resguardados si el apelante hubiese tenido en consideración sus circunstancias y opiniones personales, pero encuentro que en el caso en vez de centrarse la prioridad en su superior interés ha tenido lugar una apelación mecanizada en la que no se observan fundamentos que demuestren en qué se vería beneficiado el menor con una adopción simple en vez de con una plena.

    Circunstancia que se ve plasmada a partir de la suerte que corre hasta aquí el recurso planteado, por carecer de argumentos conducentes que rebatan aquéllos dados por la Cámara, descuidando los derechos en juego en este tipo de causas y la importancia de no generar desde el servicio de justicia dilaciones evitables.

    Este actuar, en mi opinión, sólo ha perjudicado al niño en tanto se ha extendido la judicialización de su vida innecesariamente.

  5. Con la consideración realizada, doy mi voto por la negativa.

    El señor Juez doctor S., por los mismos fundamentos del señor Juez doctor G., votó también por la negativa.

    A la cuestión planteada, el señor J. doctorP. dijo:

  6. Por compartir sus fundamentos, adhiero al voto de los estimados colegas preopinantes.

  7. Sin perjuicio de ello, no omito considerar que este Tribunal ha dicho que en los procesos...

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