Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii, 15 de Febrero de 2019, expediente CNT 028653/2013

Fecha de Resolución:15 de Febrero de 2019
Emisor:Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA VII 28.653/2013 SENTENCIA DEFINITIVA Nº 53455 CAUSA Nº 28.653/2013 –SALA VII– JUZGADO Nº 7 En la Ciudad de Buenos Aires, a los 15 días del mes de febrero de 2019, para dictar sentencia en los autos: “FERNANDEZ JULIO PABLO C/ MICROCORR SRL Y OTRO S/

ACCIDENTE – LEY ESPECIAL” se procede a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR N.M.R.B. DIJO:

  1. La sentencia de primera instancia que receptó parcialmente la acción por accidente, llega apelada por la parte actora, a tenor de la presentación de fs. 290/291, que no obtuvo réplica de la contraparte.

    Previo a referirme a las cuestiones controvertidas, estimo del caso señalar que llega firme a esta alzada, la ocurrencia del accidente de trabajo sufrido por el actor, el día 15/9/2011 -cuando intentando sostener un cilindro de una impresora cae al piso golpeándose fuertemente la espalda-; así como la incapacidad física derivada del mismo (5,6% t.o.), y la responsabilidad civil que le cabe a la empleadora en los términos del art. 1113 de Código Civil de V.S..

    Sentado lo anterior y teniendo en cuenta la actualización del recurso de apelación concedido en los términos del art. 110 LO contra la resolución que declaró innecesaria la producción de la pericia psicológica, las facultades conferidas por los arts. 80 y 122 LO, y a fin de arribar a la verdad material, el Tribual ordenó como medida para mejor proveer que se llevara a cabo la prueba ofrecida.

    En tal contexto, la Lic. D.Y.S. a fs. 314/317 dictaminó que los recursos defensivos del actor resultan insuficientes para afrontar la situación problemática presentada; consideró que las secuelas físicas que presenta como consecuencia del accidente sufrido (al que siguió el despido), conllevaron sentimientos de minusvalía y desvalorización hacia su persona, por no poder desempeñar en la actualidad, las mismas actividades laborales que realizaba anteriormente. Concluyó que el actor no pudo tolerar y elaborar lo acontecido y con su dificultad de reinsertarse laboralmente se ha quedado desanimado y sin esperanzas en relación a su presente y a su futuro, a pesar de haber trascurrido varios años desde los hechos que dieron origen a las actuaciones.

    En función de ello, descartando factores de su historia y personalidad -ajenos a la litis-, determinó que el actor se encuentra incapacitado en un 5% de la total obrera en vinculación con el accidente debatido en la causa (RVAN grado II) –v. fs. 317-.

    Observo que el informe posee aptitud probatoria, en la medida que luce suficientemente fundado en los conocimientos científicos del experto y fue confeccionado luego de la entrevista personal y el estudio psicodiagnóstico al que se sometió el trabajador, lo que le otorga sustento objetivo a sus conclusiones; que no logran ser controvertidas por las impugnaciones meramente dogmáticas de fs. 319/ y fs. 320/322. (cfr. art.386 y 477 CPCCN).

    Fecha de firma: 15/02/2019 Firmado por: N.M.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: H.H.K., SECRETARIO Firmado por: G.L.C., JUEZ DE CAMARA #20201848#226463610#20190215124618161 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA VII 28.653/2013 De esta forma, advierto que a raíz del accidente acaecido el 15/9/2011, el actor es portador de una minusvalía del orden del 10,6 % t.o..(5,6% física + 5% psíquica).

    Atendiendo a la modificación propuesta, estimo oportuno referirme al planteo de la parte actora vinculado con el quantum de condena, el cual estima exiguo, y solicita la aplicación de la doctrina sentada en el fallo “M.”.

    Sobre el particular, tengo dicho que la utilización de fórmulas matemáticas a la hora de la determinación de la reparación contemplada en la ley civil constituye solo una pauta más tomada como meramente indicativa, entre otras muchas, por determinado segmento de la magistratura, en esta cuestión tan ardua de justipreciar en importes meramente monetarios el valor de la vida humana o del pretium doloris aquél del que nos hablaba L. en su polémica respecto de la indemnización por daño moral, pero ello en modo alguno significa que fuera de aplicación mayoritaria -ni mucho menos obligatoria-; sin ir más lejos, esta S.V., que actualmente integro, nunca hizo aplicación de fórmulas del estilo que motiva el agravio de las partes, ni con la actual ni con anteriores integraciones.

    No debe perderse de vista que la finalidad del reclamo es lograr, en la medida de lo posible, una reparación que revista el carácter de “integral y plena”, pues cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes en forma permanente esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de lo que pudiera corresponder por el menoscabo de la actividad productiva y por el daño moral, pues la integridad física tiene por sí misma un valor indemnizable, y su lesión comprende a más de aquélla...

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