La experiencia de Córdoba

AutorJosé I. Cafferata Nores
Cargo del AutorDoctor en Derecho y Ciencias Sociales
Páginas27-28
fecundidad convictiva que de esta confrontación se espera, pareciera mas posible
de lograr si ella se lleva a cabo “cara a cara”95 en un debate presencial96, sobre
todo porque su objetivo será lograr una impresión en los jueces sobre la
inconsistencia o la insinceridad de esa prueba personal de cargo97.
VI. LA EXPERIENCIA DE CÓRDOBA
Adelantamos desde ya que no es factible medir con seriedad el posible nivel, ni
de vigencia ni de eventual afectación, de estas garantías de la inmediación y el
contradictorio en las experiencias locales y federales de Córdoba, toda vez que en
general —pues hay variadas excepciones en la práctica— los tipos de juicio cuyo
debate se permite expresamente (hasta ahora) realizar a través de las técnicas no
presenciales98 autorizadas en acordadas y sus “protocolos” en vigor, no pueden
comprometerlas pues prescinden de aquellas.
Las disposiciones del Tribunal Superior de Justicia sobre esta modalidad se
refieren principalmente a juicios “abreviados” (iniciales”—que se regulan para la
etapa de la investigación preliminar, art. 356 CPP hoy una institución
desperdiciada bajo diferentes argumentos minimizadores de su procedencia,
especialmente porque no alivian la carga de trabajo de los juzgados— o
95 SERGI, Natalia, (Los nuevos desafíos…cit.) considera, por el contrario que “lo que va a garantizar la contradicción es la
oralidad en sí misma llevada a cabo en un mismo ámbito y en una situación de simultaneidad que no parece que, en
principio, pueda resultar afectada por la distancia que implica la virtualidad. De esta manera, en el ámbito simultáneo en
el que participan las partes en pugna puede ser realizado de manera informática, o al menos pareciera, siendo respetada
en criterios similares a la audiencia presencial mediante la oralidad que permite la informática”. Interpretando una
disposición similar de la Constitución de los Estados Unidos que consagra el derecho del acusado a ser confrontado con los
testigos de cargo, la Corte Suprema de ese país ha señalado que el propósito de esta última regla es triple. Primero,
permitirle al acusado o a su defensor repreguntar a los testigos de cargo, pues mediante la repregunta tiene la posibilidad de
descalificarlos y desacreditarlos, mostrando que no están diciendo la verdad o que lo que están atestiguando, aunque ellos
crean que es la verdad de lo que han percibido, no ha sido lo que realmente han podido percibir en el marco de las
circunstancias fácticas por ellos mismos descriptas. Segundo, permitir que el acusado pueda ver al testigo de cargo frente a
frente y hacerle sentir la presión psicológica y personal de que, si su testimonio es mentira, está ayudando a que se lo
condene por un delito que no ha cometido y que el testigo sabe que no ha cometido. Tercero, presentar los testimonios
delante del juez de los hechos, quien en definitiva debe evaluar el valor y la credibilidad de cada testimonio (Suprema
Corte de los Estados Unidos, Pointer vs. Texas 380, US, sentencia del 400, 1965; Idaho vs. Wright 497 US 805, 1990; y
Bruton vs. United States 391 US 123, 1968).
96 Quizás esto se encuentre mejor ilustrado en las palabras de Martín Guzmán, actual Ministro de Economía de Argentina,
pronunciadas en el marco de la difícil negociación de la deuda externa del país en momentos de cuarentena mundial: “ es
muy distinto cuando el diálogo entre los acreedores y el gobierno se realiza por video conferencia” (disponible desde
https://elpais.com/internacional/2020-05-13/queremos-convertir-argentina-en-un-buen-deudor.htm).
97 Si bien tiene una mayor amplitud, nos parece ilustrativa para lo que decimos la siguiente opinión: “La valoración de la
prueba ‘en sí’ no es otra cosa que la mera impresión del tribunal acerca de la prueba durante el juicio oral. Su impresión
sobre ella hace que el tribunal de mérito la ‘valore’ en un sentido o en otro (favorable a la defensa o a la acusación,
contradictoria con otra prueba o compatible con ella, etc.). Aquí ‘valoración’ no es sinónimo de ‘fundamentación’, sino de
toma de posición interna tras el efecto de una impresión sensorial’, y, por tanto, según este punto de vista, se trata de un
suceso que ocurre —y sólo puede ocurrir— durante el transcurso del juicio oral (PÉREZ BARBERÁ, Gabriel, conferencia
sobre “Repercusiones del fallo ‘Casal’ para la Casación Penal”, dictada en el Seminario sobre casación penal organizado
por INECIP Córdoba, el 26/04/2006). Agrega e ste autor que la fundamentación constituye… un proceso ulterior y a
objetivarse en la sentencia, el cual, por estar guiado por reglas y principios argumentativos y no por impresiones
sensoriales, es ya sí accesible a cualquiera y por tanto controlable por otro tribunal.
98 En el orden provincial la autorización para ese proceder ha sido dispensada por el Acuerdo Reglamentario N°1622 serie
“A” del Tribunal Superior de Justicia del 12/04/2020 en su Anexo VI Protocolo de actuación fuero penal: modalidad
teletrabajo —resoluciones judiciales— celebración de audiencias orales”. La realización de las audiencias orales
reseñadas en el punto anterior, seguirán el mecanismo de reglamentación dictado en la resolución 4 de la Presidencia de
la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia, de fecha 3 de abril de 2020, que establece un Protocolo de “Audiencias por
Video Conferencias”. Sin embargo se van llevando a cabo algunos debates que podrían incluirse en la categoría de “semi
presenciales”: ilustran sobre el punto los conceptos de Bella y Dupuy en el Anexo. Ver nota nº 100.

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