Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I, 2 de Diciembre de 2020, expediente CNT 023179/2015/CA001

Fecha de Resolución 2 de Diciembre de 2020
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL

TRABAJO - SALA I

SENTENCIA DEFINITIVA NRO. CAUSA NRO. 23179/2015/CA1

AUTOS: “ESPINDOLA RICARDO C/ GALENO ART S.A. S/ ACCIDENTE-

LEY ESPECIAL

JUZGADO NRO. 57 SALA I

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los días del mes de de 2.020, reunida la S. Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y de acuerdo al correspondiente sorteo, se procede a votar en el siguiente orden:

La Dra. M.C.H. dijo:

  1. Contra la sentencia de fs. 151/152 se alza la parte actora a tenor del memorial de agravios de fs. 160/163, sin réplica de su contraria.

  2. Quien me precedió en el juzgamiento, hizo lugar a la excepción de prescripción opuesta por la demandada. Para así decidir, destacó que el accidente tuvo lugar el 12.11.2007; que el alta médica fue otorgada por la ART el día 04.06.2009; que el distracto del accionante acaeció en junio del 2012; que el trámite ante el SECLO fue iniciado en octubre del 2014 y la demanda, instaurada el 17.04.2015. La Sra. Jueza a quo resaltó que,

    tomando en cuenta tanto el alta médica como la fecha del distracto, el plazo bienal habría fenecido al momento de iniciarse el reclamo ante el SECLO.

    En su apelación, el accionante manifiesta que el término de prescripción debería comenzar a computarse desde la evaluación médico legal que acompaña, puesto que en esa oportunidad había tomado cabal conocimiento de su padecimiento. Asimismo, pone de relieve la suspensión del plazo de prescripción con sustento en el trámite llevado a cabo ante el SECLO.

    Fecha de firma: 02/12/2020

    Firmado por: M.V.M.C., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Tal como señala la F. General Adjunta (interina) ante esta Cámara en su dictamen de fs.168/169 y ha sido reiteradamente compartido por esta S., toda vez que lo que la ley especial indemniza no son enfermedades o lesiones sino incapacidades definitivas, lo decisivo -en casos como el presente- “es que el trabajador tenga ‘certeza del daño’ y la razonable posibilidad de su conocimiento” (ver especialmente fs.168 in fine).

    Es justamente en este punto en el que me detendré, en el particular caso cuya dilucidación nos convoca.

    El origen de la incapacidad que exterioriza el demandante se sitúa en un accidente de trabajo que sufrió el 24 de julio de 2007, por el cual recibió prestaciones de la aseguradora, quien no ha desconocido su existencia.

    Tales prestaciones consistieron en sucesivos controles médicos de los que da adecuada cuenta la prueba informativa remitida por el Centro Oftalmológico Dr. Charles (ver fs.99/103). La atenta lectura de este elemento de juicio indica que la observación médica comenzó el 10 de agosto de 2007

    (ver fs.103), oportunidad en la que el trabajador expresó que había sido atendido previamente en otro centro médico –no es ocioso memorar que el demandante cumplía funciones de puestero, en un establecimiento rural del interior de la provincia de Buenos Aires y que debió trasladarse hasta esta Capital a fin de recibir la atención necesaria, ya que en esta ciudad está

    ubicado el Centro Oftalmológico informante-.

    Su tránsito por esta institución médica revela que se suscitaron, con el transcurso del tiempo, innegables complicaciones. En efecto, días después del primer control se consignó que el abceso corneal “aparenta estar mejor”(ver fs.103, control del 16/8/2007); época para la cual se requería que se lo examinara diariamente según surge del detalle de fs.102; hasta que frente a la ausencia de signos de infección se consignó un “alta médica” el 30/8/2007 (ver fs.101). Sin embargo, en octubre de ese año regresó el trabajador a las consultas -por las molestias que manifestó- motivo por el cual se reanudaron los controles al punto de haber sido intervenido Fecha de firma: 02/12/2020

    Firmado por: M.V.M.C., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL

    TRABAJO - SALA I

    quirúrgicamente (ver fs.101), otorgándosele una nueva alta “con incapacidad a determinar” (fs.100) para el 28 de diciembre de 2007. Lo mismo se consignó en el control del mes de enero de 2008, se repitió en marzo (fs.100)

    y en junio de 2008 (fs.99), así como en septiembre de 2009 (fs.99).

    Sin embargo, el denominado “parte médico de egreso” obrante en el sobre de prueba de actora y proveniente de Mapfre ART, por entonces la aseguradora interviniente, da cuenta de que en el control llevado a cabo a fines de diciembre de 2007 se registró una nueva “alta con incapacidad a determinar, con control en 3 meses”, leyenda que se repite en el control datado el 4 de junio de 2009. La atención en el centro médico antes individualizado habría continuado en el año 2010 (fs.4 en sobre de prueba,

    prescripción para anteojos).

    La evolución de las secuelas -puestas en evidencia mediante la descripción ajustada a las constancias obrantes en autos- condujo al demandante a remitir una comunicación a la aseguradora el 16 de febrero de 2011, en la cual advirtió que no contaba con un “dictamen sobre el grado de incapacidad de la que soy objeto” (fs.19 del sobre de prueba). Ello mereció la respuesta telegráfica obrante a fs. 20 del sobre de referencia, del 2 de marzo de 2011, mediante la cual la aseguradora se limitó a expresar que “esta información se encuentra disponible en la página web de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo”, indicando la página aludida.

    Ante ello, subrayo mi primera reflexión: la respuesta de la aseguradora no luce -por cierto- acertada, puesto que no arrojó ninguna certeza ante una pregunta concreta del trabajador: cuál era la incapacidad que padecía. Esta franca interpelación y su lacónica contestación son las que, como se expuso, resultan decisivas para ponderar el decurso del plazo para iniciar la acción.

    Fue así que un especialista médico efectuó un examen de campo visual (fs.25) el 27 de septiembre de 2011, en el que ya se hizo mención a la lesión ocular por la que se demandó, y luce reforzado por el informe datado el 10 de noviembre de 2012 y emitido por el mismo profesional, que Fecha de firma: 02/12/2020

    Firmado por: M.V.M.C., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    evidencia un deterioro en la visión, en tanto en el primer informe se expresó

    que con corrección lograba una visión de 7/10 en el ojo derecho -el afectado-

    y en el segundo, de 4/10.

    Pongo de relieve que la demandada, al oponer la excepción de prescripción, se limitó a mencionar que la primera manifestación invalidante habría sido el 12/11/2007 y que, conforme al art. 44.1 de la ley 24.557, al interponerse la acción ésta estaba prescripta (ver fs.62 y vta.). El escueto límite argumental -basado, además, en un dato que no se condice con ninguna constancia de autos- revela la insuficiencia argumental de la defensa opuesta por la aseguradora.

    La reseña de la evolución de la agudeza visual, que constituye el...

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