Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii, 19 de Diciembre de 2019, expediente CNT 035176/2011/CA001

Fecha de Resolución19 de Diciembre de 2019
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA II SENTENCIA DEFINITIVA NRO.: 115069 EXPEDIENTE NRO.: 35176/2011 AUTOS: ESCALANTE JOSE RAMON c/ INDUSTRIA MT SRL Y OTROS s/ACCIDENTE - ACCION CIVIL VISTO

Y CONSIDERANDO:

En la ciudad de Buenos Aires, el 19 de diciembre de 2019, reunidos los integrantes de la S. II a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, practicado el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

El Dr. V.A.P. dijo:

  1. Contra la sentencia de primera instancia (fs.757/772 vta.), y aclaratoria de fs. 775 y vta. que admitió en lo principal el reclamo deducido por el señor E. por despido y condenó solidariamente a S.L. SRL, Industria MT SRL y M.T., admitió el reclamo con fundamento en normas de derecho común por enfermedad y, en razón de ello, condenó a S.L. SRL, Industrias MT SRL y a Prevención ART S.A., ésta última hasta los términos de la póliza contratada en los términos de la ley 24.557 y, rechazó la acción deducida en el marco del derecho común en lo relativo a la acción por accidente se alzan las partes actora a mérito del memorial obrante a fs. 800/816 y las co-demandadas M.T. conforme el memorial de agravios que luce a fs.777/782, Industrias MT SRL conforme el recurso de apelación que obra a fs. 783/786, Prevención ART S.A. a mérito del memorial que obra a fs.787/792 y S.L. SRL conforme el recurso de apelación que luce a fs. 793/799.

    A fs. 776 el perito ingeniero apela los emolumentos que fijó

    la señora juez a quo por considerarlos bajos.

  2. La señora juez a quo concluyó que las co-demandadas no lograron demostrar los motivos que justificaron la contratación eventual y extraordinaria del señor E. y, por ello, estimó que Industrias MT SRL –empresa usuaria- resultó

    ser la verdadera y única empleadora del actor, mientras que S.L. SRL resultó responsable solidario de las obligaciones que emanaron de dicho vínculo laboral.

    Contra esa decisión se alzan las co-demandadas y, por razones de orden estrictamente metodológico me avocaré a dar tratamiento a las quejas que deducen en tal sentido.

    No comparto el marco de análisis propuesto por la magistrada pues, a mi modo de ver, una detenida lectura del escrito inicial da cuenta de que el señor E. –más allá de la insoslayable confusión en la que incurrió en ocasión Fecha de firma: 19/12/2019 de fundar la pretensión en el art. 29 L.C.T.-, ni en el intercambio telegráfico (ver fs.

    Alta en sistema: 20/12/2019 Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: J.S.R., SECRETARIO INTERINO #20296600#250355481#20191220132101403 87//94), ni en la pretensión inaugural (ver fs. 29/33), le endilgó el carácter de empleador a Industrias MT SRL. Nótese que se consideró despedido únicamente de S.L. SRL (ver CD 19854767 0 del 13/05/2011 obrante a fs. 94), y la única postal que obra en la causa dirigida a Industrias MT SRL data del 6/08/2011 (ver fs. 97), esto es casi tres meses después de haber roto el vínculo con S.L. SRL, por lo que a mi modo de ver, en el caso no se configuran los presupuestos que contempla el art. 29 L.C.T.

    En ese marco corresponde analizar si la decisión del señor E. de considerarse despedido de la co-demandada S.L. SRL resultó

    justificada.

    Veamos: de acuerdo al relato de la demanda y conforme dan cuenta las piezas postales acompañadas por las partes, el señor E. puso en conocimiento de S.L. SRL que desde el 11/03/2011, contaba con alta médica con indicación de tareas livianas, puso a disposición de su ex empleadora el correspondiente certificado médico, y procedió a intimarla a fin de que le otorgaran tareas acordes a su estado de salud (cfr fs. 87/88 –I y fs. 89). A su vez, observo, que frente a lo alegado por S.L., quien negó que se hubiera presentado en sus oficinas (cfr fs.89-I y fs. 139), en la misiva que cursó el día 29/04/2011 procedió a transcribir los términos del certificado médico y le hizo saber que volvería a concurrir el día 2/05/2011 (cfr fs. 90). Si bien S.L. negó que el actor se presentara en sus oficinas en la fecha indicada (ver fs. 91), lo cierto es que ante la transcripción que efectuó el empleado del certificado médico que indicaba que contaba con alta traumatológica con actividad laboral liviana no pasiva, S.L. SRL, en la órbita de las facultades de organización atribuidas por el art. 64 LCT, debió extremar los recaudos para evaluar la real situación de salud de E. conforme lo normado en el art. 210 L.C.T. y, al no haberlo hecho, la decisión del trabajador de considerarse despedido, teniendo especial consideración que puso en conocimiento de la empresa su voluntad de retomar labores acordes a su nuevo estado de salud, resultó justificada.

    P or lo expuesto, propongo confirmar el pronunciamiento de grado en lo que respecta a la procedencia del despido indirecto y, también, en lo que hace a la viabilidad de la pretensión indemnizatoria en su totalidad (arts. 232, 223 y 245 de la LCT), como así también respecto de la multa del art. 2 de la ley 25.323, ya que atento a los estrictos términos de los agravios, no encuentro razón alguna para dejarla sin efecto o, en su caso, morigerarla. A su vez, propicio confirmar el incremento indemnizatorio del art. 1 de la ley 25.323, pues la señora juez a quo concluyó que la relación de trabajo se encontró

    registrada en forma deficiente -tardío registro de la fecha de ingreso- (cfr. fs. 765 vta.), y la queja deducida en tal aspecto se encuentra desierta (art. 116 l.O.). R. en que S.L. ciñe el agravio a indicar que la señora jueza corrobora la fecha de ingreso por los testigos propuestos por la parte actora que resultan asombrosamente muy Fecha de firma: 19/12/2019 Alta en sistema: 20/12/2019 Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA 2 Firmado por: J.S.R., SECRETARIO INTERINO #20296600#250355481#20191220132101403 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA II similares, lo que en modo alguno puede entenderse como una expresión de agravios en los términos de la norma adjetiva antes citada.

  3. En lo relativo a la condena dispuesta contra Industrias MT S.R.L., cabe señalar que conforme al régimen del artículo 29 bis de la L.C.T., el empleador que ocupe trabajadores a través de una empresa de servicios habilitada por la autoridad competente resulta solidariamente responsable con aquélla por las obligaciones laborales. La regla es que el contratista de mano de obra es solidariamente responsable con el empleador por las obligaciones derivadas de la ejecución y extinción de la relación.

    Por este motivo propicio mantener la condena solidaria dispuesta en la sede de anterior grado.

  4. La queja relativa a la condena del artículo 80 de L.C.T., debe ser desestimada pues no existe evidencia objetiva de que los certificados que prevé la norma hubieran sido puestos a disposición del accionante, quien cumplió con la intimación que le impone el art. 3 del Decreto 146/01.

  5. En el nominado sexto agravio S.L. SRL se queja porque la señora juez a quo la condenó al pago de las horas extras reclamadas en el inicio. Sin embargo la queja se encuentra desierta (cfr. art. 116 L.O.), dado que el apelante se ciñe a indicar que se le abonó conforme efectiva prestación por la jornada laboral, y esa expresión en modo alguno puede entenderse como una crítica en los términos de la norma adjetiva antes citada. Por lo que propicio desestimar la queja sobre tal aspecto.

  6. Se queja la parte actora por el monto salarial que fijó

    la señora juez a quo para determinar la base remuneratoria del actor. Alega que la declaración de los testigos B. y N. dan cuenta de que existía una mecánica habitual de pagos fuera de registro. A su vez, hace hincapié en que la omisión de exhibir los libros y documentación contable autoriza a tener por ciertos los hechos invocados en la demanda.

    Sin embargo, la queja no tendrá favorable acogida en mi voto.

    En el proceso laboral rigen las reglas del “onus probandi”. Era carga de la actora acreditar el presupuesto de su pretensión. Ello no implica someterla injustamente, ni en violación del principio “in dubio pro operario” y del orden público laboral. Afirmado un hecho relevante por el pretensor, pesa sobre él la carga de probarlo, lo que no significa imponerle alguna actividad, sino el riesgo de que su pretensión sea desestimada, si el hecho no resulta de alguna manera acreditado.

    El art. 55 de la L.C.T. no establece una presunción de veracidad de los hechos insertos en la demanda que hubieran debido contar respaldo documental (texto original del art. 59 de la ley 20.744, cuya fuente era el art. 39 de la Ley 7718 de la Provincia de Buenos Aires).

    Fecha de firma: 19/12/2019 Alta en sistema: 20/12/2019 Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: J.S.R., SECRETARIO INTERINO #20296600#250355481#20191220132101403 El dispositivo vigente establece, a lo sumo, una presunción simple, sujeta a la apreciación judicial de acuerdo a las reglas de la sana crítica (art. 386 C.P.C.C.N.).

    Desde esa óptica el actor debió acreditar que le era abonada la suma de $900 mensuales en...

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