¿Esto es bullying? El debate entre los padres

 
EXTRACTO GRATUITO

"Si te parece que Ana es anoréxica Vot.A, si te parece que no, Vot.B". La consigna colgada en redes sociales era el principal sustento de las charlas dentro y fuera del colegio de los compañeros de séptimo grado de Ana (días atrás, la consigna había sido comparar su nuevo corte de pelo con el de un varón). Cuando Valeria encontró a su hija llorando con el celular en la mano decidió entrar en el "WhatsApp de las mamis" para buscar ayuda ante este problema que venía in crescendo desde que Ana se integró a un curso donde nunca perdió el mote de "la nueva". "Terminé peleada con todos los padres -recuerda Valeria, de 36 años-. La mamá de la nena que había subido el juego me dijo que eran cosas de chicos, que no me tenía que meter... «Mi hijo no participó, no dijo A ni B», decían otros papás cuyos hijos habían dado like, con lo que seguían siendo partícipes del agravio. ¡Incluso había algunos que festejaban la ocurrencia del juego!".

El chat de las mamis no sólo no fue de ayuda, por el contrario, amplificó aún más el problema. "Después, en el colegio, los chicos usaban parte de la conversación de sus padres contra Ana", recuerda Valeria, que tampoco encontró apoyo en el colegio: "Las autoridades me dijeron que no podían hacer nada porque eran cosas que ocurrían fuera del ámbito escolar". La ayuda vendría de afuera, de un grupo personas que habiendo sufrido bullying sabían cuáles eran las herramientas para sanar las heridas y fortalecer las defensas ante el acoso. Hoy, con su hija parada fuera de un lugar de vulnerabilidad frente a su curso, Valeria analiza el rol de los padres ante el bulllying. "Es terrible la negación de los padres de los chicos que hacen bullying -dice-. Incluso aquellos que mostraban algo de contemplación y me decían que no les gustaría que algo así les pasara a sus hijos, no se sentaban con ellos para hablar y ponerles un freno".

Considerar el bullying "un problema de chicos" es uno de los principales obstáculos para su abordaje. Al hacerse a un lado, los padres validan el accionar de sus hijos y naturalizan la situación de maltrato. Pero en tiempos de redes sociales, esa ausencia se vuelve cada vez más peligrosa. "El bullying es hoy un tema ardiente. Y no porque se trate de un fenómeno nuevo, sino porque en los últimos tiempos se han multiplicado sus vías de acción y, por lo tanto, sus efectos psíquicos se hacen sentir con mayor crudeza", afirma la psicoanalista especialista en niñez y adolescencia Susana Mauer. "Las redes sociales se han convertido en un escenario privilegiado y maldito para accionar destructivamente sobre un compañero. El aparente anonimato...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA