Los errores cuestan horrores

Autor:Rodolfo González
RESUMEN

Fallo comentado: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala IV, "A.S.A. c. F.D.", 30 de septiembre de 2009, jueces Héctor C. Guisado y Oscar Zas.

 
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Hace pocos días, un medio informativo de la web, comentando un reciente fallo de la Cámara laboral, tituló el artículo Jugó en el trabajo con la Play Station, lo echaron y deberán pagarle $225.000 A primera vista la decisión judicial resulta una enormidad Pero si analizamos el texto del fallo, la valoración puede resultar distinta. En mi reciente libro Consejos Jurídicos para la Oficina de Personal, refiriéndome al despido por justa causa, señalo una serie de pautas que siguen los actuales criterios jurisprudenciales. La empresa que perdió este juicio, los ignoró o no los tuvo en cuenta.

El caso

El incumplimiento del trabajador consistió en jugar con una "play station" con un compañero, en el lugar y horario de trabajo. La empresa consideró que este proceder del dependiente y de su compañero constituía una injuria de tal magnitud que autorizaba el despido por justa causa y así lo decidió.

La sentencia

El tribunal consideró que el hecho de realizar una actividad lúdica en horario de trabajo importó ciertamente un incumplimiento contractual susceptible de un correctivo disciplinario, pero no revistió en las circunstancias concretas del caso- entidad suficiente como para justificar la ruptura del vínculo.

Llegan los jueces a esta conclusión, basándose en los siguientes hechos:

  1. La empresa no acreditó que en el salón de ventas hubiese habido clientes que no fueran atendidos por los vendedores, o que hubiesen manifestado alguna queja por algún motivo, o que el incumplimiento hubiese causado algún perjuicio concreto a la empleadora.

  2. Ante un incumplimiento similar (jugar a las cartas en horario laboral) cometida por el trabajador despedidor diez meses antes, la empleadora sólo aplicó una sanción leve (apercibimiento) y aclaró que, en caso de reiterar ese u otro tipo de faltas, sería objeto de una suspensión, por lo que el despido por justa causa resulta excesivo.

  3. Recuerda el tribunal que, la aplicación de las sanciones debe adecuarse a criterios racionales, evitando pasar bruscamente de la indulgencia al rigor, de la benignidad a la exigencia estricta, lo que hace necesaria, a veces, una progresión en las sanciones.

En el caso, según los jueces, la empresa no respetó esas condiciones de legitimidad del ejercicio del poder disciplinario, pues, ante un hecho de similares características (jugar a las cartas en horario laboral) cometido por el actor diez meses antes, sólo le aplicó una sanción leve (apercibimiento) y le hizo sabe que "de...

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