Erdogan le sube el tono a la disputa con Francisco

 
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ROMA.- La primera crisis diplomática de Francisco, que se desató el domingo pasado cuando reconoció explícitamente el genocidio armenio como el primero del siglo XX en una misa en el Vaticano, se profundizó ayer al recoger el guante y contestar personalmente el mismo presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

"Respeto al Papa", dijo Erdogan, dirigiéndose directamente al máximo líder de la Iglesia Católica durante un discurso ante un grupo de empresarios de Ankara. Pero en tono desafiante le advirtió que no repitiera su "error".

"Condeno este error y le advierto que no lo repita de nuevo", desafió. "Cuando los políticos y los religiosos asumen el trabajo de historiadores, no dicen verdades, sino estupideces", agregó el mandatario, que en noviembre pasado había recibido con todos los honores a Francisco en Ankara. Así, si ya había dejado expresarse con tonos durísimos a diversos ministros, Erdogan intervino personalmente, alimentando una escalada de consecuencias imprevisibles.

Turquía, que el domingo pasado, pocas horas después de que el Papa pronunciara la palabra genocidio, mandó a llamar a su embajador ante la Santa Sede y convocó al nuncio apostólico en Ankara, admite que hubo masacres de armenios hace 100 años, cuando llegaba a su fin el Imperio Otomano. Pero nunca aceptó la palabra "genocidio" porque ningún tribunal internacional jamás declaró tal efecto de las matanzas y marchas forzadas en las que perdieron la vida miles de personas (se habla de un millón y medio de muertos). Muchos historiadores también dicen que fue genocidio lo que perpetraron los otomanos entre 1915-16, que es reconocido por ley por 22 países, entre ellos, la Argentina, país donde residen unos 100.000 argentino-armenios.

Ayer intervino también en la polémica el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que a través de un vocero hizo saber que consideraba la masacre de los armenios un "crimen atroz", sin utilizar la palabra "genocidio". En Turquía diversos analistas destacaban el trasfondo político del cortocircuito diplomático. El 7 de junio, de hecho, se celebran cruciales elecciones legislativas y la crisis diplomática con el Vaticano le llevaría agua al molino de los nacionalistas del partido islámico AKP, del presidente Erdogan.

Según la prensa turca, es más que probable que el embajador turco ante la Santa Sede, que fue llamado a...

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