Entidades empresarias y judiciales rechazaron la remoción del juez Cabral

 
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El apartamiento de Luis María Cabral como juez suplente de la Cámara de Casación Penal generó ayer un, que consideraron la movida del kirchnerismo como un intento por controlar el Poder Judicial.

El propio juez , y evaluó la medida, que implicó además la designación de tres abogados cercanos al Gobierno como jueces suplentes de la Casación, como un intento de "manipular a la Justicia".

Al rechazo de las organizaciones empresarias y las entidades que agrupan a jueces, fiscales y abogados se sumó la oposición, que denunciará ante un juez penal al Gobierno y a los consejeros de la Magistratura que votaron la remoción de Cabral. Este juez integraba el tribunal que debe decidir sobre la constitucionalidad del memorándum con Irán. Lo corrieron como suplente cinco días antes de que se leyera un fallo que iba a anular ese acuerdo por inconstitucional.

Por eso ayer la AMIA y la DAIA, organizaciones de la comunidad judía reconocidas en el expediente, pidieron que sea Cabral quien resuelva en el caso. En un escrito, el abogado de las entidades, Miguel Bronfman, dijo que de correr a Cabral se afectaría "la garantía del juez natural en este proceso". El pedido se suma al planteo que hizo el fiscal de Casación Raúl Pleé, que solicitó que el voto que Cabral ya emitió en la causa -y está guardado- sea tenido como válido e integrado a la decisión final que tome la Cámara.

Cabral ayer estaba indignado y, mientras prepara un recurso de amparo para pedirle a la Justicia que lo reponga en su cargo, afirmó: "La remoción es ilegal e inconstitucional. El Consejo de la Magistratura tiene ciertas atribuciones a partir de la nueva ley para designar subrogantes, pero no tiene facultades para remover subrogantes".

Ana María Figueroa, la presidenta de la Casación, fue quien pidió al Consejo de la Magistratura que cubriera las vacantes de los subrogantes con la nueva ley. La jueza, cercana al Gobierno, es quien demoró la resolución de la causa AMIA cuando ya había dos votos firmados para rechazar el pacto. Ayer Figueroa rechazó que la hubieran presionado para hacerlo y aseguró que "nadie" del Gobierno la "aprieta".

"El que me conoce lo sabe, es una opereta de prensa que digan semejante barbaridad", se quejó. Respecto de su relación con el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, a quien se le adjudica ser el ideólogo de la maniobra, dijo que fue circunstancial.

"Al doctor Zannini me lo presentó Cabral en la Casa Rosada un día de acto oficial, cuando se sancionó el...

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