Enredados: dependiente de las importaciones, la industria local está presa de los controles

 
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Un consumidor nacionalista a ultranza puede inflar el pecho cada día al ver en la botella de su gaseosa preferida, en el envoltorio de sus chicles de siempre o en el paquete de galletitas que come desde su infancia la leyenda "Hecho en la Argentina". Su orgullo aumentará al conducir un auto fabricado en el país, con la ropa que luce, el celular que acaba de comprar y la pintura con la que renovó las paredes de su casa. Sin embargo, el hombre quizá pase por alto que la mayoría de los insumos con los que se elaboran esos artículos, al igual que las máquinas que se usan en su proceso productivo, son http://www.lanacion.com.ar/1445701-por-el-freno-a-la-importacion-comienzan-a-cerrar-locales-comerciales y no tienen sustitutos locales.Esta es la realidad de la industria local hoy, en un país donde 82% de lo que se importa son bienes indispensables para la producción. De los US$ 73.922 millones que se gastaron en compras externas en 2011, 20% son imputables a bienes de capital; 29%, en bienes intermedios; 19%, en piezas y accesorios para bienes de capital; 9%, en combustibles, y 8%, en vehículos. Sólo 11% fue a bienes de consumo final.Obstaculizadas por http://www.lanacion.com.ar/1445064-comenzaron-los-polemicos-controles-para-las-importaciones excesivos y sometidas desde el miércoles último a un estricto análisis duplicado entre la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, y la Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP), dirigida por Ricardo Echegaray, las importaciones tejen una telaraña vital en la industria nacional, que luego nutre no sólo el mercado interno, sino también gran parte de las exportaciones que se traducen en divisas.Dante Sica, director de la consultora Abeceb.com y ex subsecretario de Industria, dice que hoy las cadenas productivas están mucho más internacionalizadas que antes, por lo que es casi imposible no tener algo importado en la elaboración de un bien. "Por eso, el examen exhaustivo sobre el ingreso de las importaciones va a afectar a todas las actividades", señala.En la Argentina no se fabrica un solo motor para automóviles ni un sistema de frenos; vienen de Brasil, Alemania y Japón. Tampoco los airbags o los cinturones de seguridad. Basta que falte una sola de estas partes para que la línea de producción se paralice, como pasó en Fiat hace poco más de un mes. Tres cuartas partes de lo que se requiere para armar un automóvil es extranjero, junto con varias de las máquinas que se usan para producir el propio...

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