Las empresas prefieren no hablar por temor a represalias

"La contacto sobre la Conferencia de Compensaciones y Beneficios de Forum, que se realizará este miércoles. Hubo una modificación y nos avisaron que prensa sólo tendrá acceso al primer panel", fue el mail enviado el lunes último a LA NACION. El foro era de 9 a 18, y los periodistas, que hasta ese momento estaban invitados a cubrir toda la jornada, sólo podríamos entrar de 9 a 11.El pedido de las empresas disertantes a los organizadores fue "periodistas mejor no". Sin embargo, sus ponencias fueron sobre los clásicos temas de Recursos Humanos: curvas salariales e impacto inflacionario; esquemas salariales por sector industrial, solapamiento, clima organizacional, herramientas de retención de personal clave, y otros que no son, precisamente, conflictivos.Ya en abril, otro foro muy importante había cerrado sus puertas a algunos paneles donde el principal orador era un ejecutivo. Hasta este año, estas cosas no sucedían. "Es el efecto Toselli", dicen algunos de los presentes, en off. Y recuerdan los efectos de una declaración non grata para el Gobierno por parte de un socio de la inmobiliaria Toselli y Fuentes sobre la caída del mercado. Poco tardó la presidenta Cristina Kirchner en denostarlo por cadena nacional. Finalmente le cayó el peso de la AFIP y la empresa fue inhabilitada temporalmente para seguir operando. Otro caso cercano es el del cineasta Eliseo Subiela, que osó protestar por el cepo cambiario y también cayó en desgracia a través de la AFIP.Ernesto Schafran, profesor de asuntos públicos de la Universidad Austral y consultor, analiza la situación. "Frente al avance del Estado de 2003 a esta parte, en todos los ámbitos de la economía, desde las estatizaciones y reestatizaciones de empresas (Correo, Aguas y Aerolíneas TBA, YPF, Ciccone) hasta la desaparición del régimen de AFJP, pasando por la ley de medios, la reforma de la carta orgánica del BCRA, el cepo cambiario y los decretos 1277 (que modifica radicalmente el mercado energético) y 1278 (actuación de los directores del estado en las empresas privadas), no se ha observado una estrategia empresaria no sólo para defender la iniciativa privada, sino...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba