Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - SALA I, 23 de Marzo de 2016, expediente CNT 017555/2010/CA001

Fecha de Resolución23 de Marzo de 2016
EmisorSALA I

Poder Judicial de la Nación Año del Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA II SENTENCIA DEFINITIVA NRO.: 106830 (J.. Nº 39)

EXPEDIENTE NRO.: 17.555/10 AUTOS: “ELIAS SERGIO ARIEL C/ATENTO ARGENTINA SA Y OTRO S/DESPIDO”.

VISTO

Y CONSIDERANDO:

En la ciudad de Buenos Aires, el 23 de marzo de 2016, reunidos los integrantes de la S. II a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, practicado el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

El Dr. M.Á.M. dijo:

  1. Contra la sentencia de primera instancia dictada por la Dra. D.A. (fs. 660/666), que hizo lugar a la demanda, se alzan el actor y la demandada Atento Argentina SA, quien se fusionó con la otra codemandada Mar del Plata Gestiones y Contactos SA (ver fs. 677), en los términos de los recursos que lucen a fs.

    669/674 y 677/689 y que merecieron réplica a fs. 689/698 y fs. 699/701.

    Asimismo, la representación y patrocinio letrado del actor y el perito contador apelan los honorarios regulados a su favor por estimarlos bajos.

  2. Se agravia la demandada porque la sentenciante que me precedió consideró que las tareas realizadas por el actor correspondían con la categoría de “vendedor B” y no con la de “Administrativo A”.

    Dijo la magistrada de grado que de los testimonios de autos resultaba que el actor estuvo asignado a tareas de atención al cliente, venta de planes y equipos de teléfono, solicitudes y reclamos. Agregó que resultaba también que su actividad no sólo incluyó ventas sino la promoción de tales productos y estas se encuentran equiparadas y, a su vez, el art. 16 del mismo instrumento convencional dispone que cuando los empleados realizan tareas encuadradas en más de una categoría salarial se les deberá asignar el sueldo correspondiente a la categoría mejor remunerada, por lo tanto, el actor tenía derecho a percibir el salario correspondiente a la categoría de vendedor.

    Sostiene la recurrente que la sentencia hizo eco de afirmaciones dogmáticas de la demanda porque ninguna fundamentación suficiente y valedera se expuso en torno a las razones que justificarían que las labores desarrolladas por el actor merecían ser encuadradas en la categoría de vendedor. Aduce que se incurrió en una violación a los arts. 6 y 10 del CCT 130/75 y una inadecuada valoración de la prueba Fecha de firma: 23/03/2016 Firmado por: M.A.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.C.F., SECRETARIO INTERINO Firmado por: G.A.G., Juez de Cámara #20525670#148602740#20160323134544265 testimonial rendida porque no corresponde asignar la categoría de vendedor a quienes desarrollan, como el actor, tareas de servicios de atención al cliente en forma principal, cuando no exclusiva. Subraya que la tarea de venta importa un contrato de compraventa mercantil en su más estricta acepción (venta de cosas muebles) no abarca otros actos de comercialización como por ejemplo la atención de consultas, fidelización de clientes, cobro de facturas impagas que son las que en forma principal cumplió el actor. Señala que su actividad no despliega la “venta” como indebida y dogmáticamente concluyó la Dra.

    D.A., en cambio, esgrime que lo que hace es añadir un servicio de valor agregado a las actividades comerciales de sus clientes como lo es la atención de clientela de estos últimos. Indica que cualquiera sea la pretendida actividad comercial desplegada por el telemarketer nunca se concreta ni formaliza con las demandadas sino con el cliente para el cual estas prestan servicios. Invoca que tampoco obtiene rédito o ventaja económica alguna por ello y que, la pericial contable lo constató. Añade que la función del telemarketer es la de telefonista y esta equiparación no fue abordada por la magistrada de grado ya que un mismo empleado puede estar afectado a la campaña de un cliente hoy y la semana que viene a otra una empresa distinta y está claro que no va a desarrollar las pretendidas tareas de venta en las que se encasilla al actor. Enfatiza que la tarea de venta es parte integrante del servicio de atención personalizada a los clientes, labores que presuponen necesarios servicios de atención al cliente y de información. Estima que al actor le correspondía la categoría de “Administrativo b” (telefonistas con más de cinco líneas, controles, órdenes y entrega de documentos) art. 6 CCT 130/75, por lo tanto, tenía derecho a las diferencias salariales entre un “Administrativo a” y un “Administrativo b”

    pero nunca a la de un “Vendedor B”.

    En primer lugar, no asiste razón a la apelante en cuanto a que la sentencia se basa en afirmaciones dogmáticas. En efecto, la Dra. D.A. brindó los fundamentos que la llevaron a concluir que el actor fue vendedor (ver fs. 663 vta. p.l “c”) y uno de ellos fue la valoración de la prueba testimonial. No se advierte violación alguna a los arts. 6 y 10 del CCT 130/75 por parte de la sentenciante. El art. 6 describe las tareas de los administrativos y el art. 10 vendedores/promotores y es en virtud de esas disposiciones que fue la empleadora quien las violó al no aplicar al trabajador el debido encuadramiento ya que de los testimonios aportados se extrajo que el actor vendía planes y equipos de “Movistar” (Telefónica de Argentina). Por otra parte, la codemandada no acreditó que el actor hubiese estado afectado a campañas de otras empresas para las cuales no efectuó ventas.

    Aún en el caso que las ventas fueran parte integrante de la atención al cliente, considero también que el actor debió ser remunerado por la tarea que más lo beneficiaba (art 9 LCT y 16 CCT 130/75).

    Resulta inatendible el argumento de que la empleadora no se beneficiaba económicamente con las ventas sino un tercero dado que el Fecha de firma: 23/03/2016 Firmado por: M.A.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.C.F., SECRETARIO INTERINO Firmado por: G.A.G., Juez de Cámara #20525670#148602740#20160323134544265 Poder Judicial de la Nación Año del Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA II tercero era su cliente y estaba cumpliendo con su objeto social (ver fs. 216/224) “dedicarse por cuenta propia o de terceros a la prestación de toda clase de servicios de telemarketing incluyendo televenta, líneas de atención, telecobranza y otros servicios de marketing”

    viéndose beneficiada con la prestación del actor.

    Por otra parte, la tarea de vendedor es perfectamente compatible con otras relacionadas con la misma, como la de cobranza, retención del cliente, cambio de plan y consultas, pues todas conformaban la “atención al cliente” que ocupaba al telemarketer.

    Sentado lo anterior, encuentro innecesario el tratamiento del planteo de la quejosa en torno al concepto de “venta” que desarrolla en su despliegue argumental. No obstante, cabe memorar que es criterio de esta S. que “la definición que pueda aportar el Código de Comercio debe ser merituada en el marco del derecho laboral, como un antecedente más para formar el concepto analizado, y no como una definición de aplicación obligatoria. Al respecto, basta con analizar el ámbito de aplicación personal dispuesto por el CCT 130/75, dentro de cuya nómina se enumeran, a título ejemplificativo, a las empresas que suministran personal, a entidades financieras y de crédito, agencias de viaje o turismo, y otras, de lo que cabe concluir que no siempre las transacciones realizadas se centran en la venta de cosas muebles. Del mismo modo, no puede acogerse la pretensión de asimilar a la “telefonista” con las tareas que desarrollaba la trabajadora, pues ninguna duda cabe que no es lo mismo atender una línea telefónica limitándose a derivar el llamado a un sector o responder una simple pregunta, que la de promocionar un producto, responder acabadamente las dudas acerca del mismo y ofrecerlo hasta lograr su adquisición. Estas últimas tareas encuadran, tal como lo entendió el magistrado de la anterior instancia, en las previstas en el art. 10, inc.

    b del CCT 130/75, donde no solo incluye a los vendedores y a los promotores sino que, además, no efectúa disquisición alguna respecto de si tal tarea debe involucrar cosas muebles o servicios, tal como pretende la apelante con su planteo. No empece a lo expuesto que no todas las llamadas que pudiera hacer se dirigieran a la venta o promoción de...

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