El 'nuevo' Ejército: tareas sociales con las Madres y La Cámpora para mostrarse en la calle

El ruido de las bordeadoras corta el clima de tranquilidad y silencio que se respira en el barrio. A la hora del almuerzo, hay poco movimiento en las calles de la periferia de . Dos chicos en bicicletas, un grupo de cuatro mujeres y algunos jóvenes son los que cruzan por la canchita de fútbol que ocupa el centro del lugar. Ahí trabaja un grupo de nueve soldados que tienen como objetivo desmalezar la zona. Ya no causan intriga o dudas como ocurría los primeros días.

Son tres las máquinas que usan los soldados que todas las mañanas, desde las 9, trabajan en el barrio San José, aunque algunos de los vecinos prefieren llamarlo Agustín Ramírez. Otros tres, rastrillo en mano, se encargan de limpiar el terreno. "La gente nos trata muy bien", dice uno de ellos con timidez. "Venimos todas las mañanas desde Campo de Mayo", cuenta otro. Son todos muy jóvenes, el último eslabón en la cadena de mando.

La presencia de LA NACION genera algunas incomodidades. Casi todos piden la reserva del nombre. Nadie quiere problemas con quien parece estar en todos lados. "Pará que hablo con «el Cuervo»", avisa el enlace del Ministerio de Defensa. El Cuervo no es otro que el diputado nacional Andrés Larroque. El líder de La Cámpora será el nombre más repetido de la tarde; es quien tiene la última palabra en el día tras día.

El trabajo que realizan desde hace tres semanas es producto del compromiso acordado hace casi cuatro meses por el jefe del Ejército, César Milani, y la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, para promover la participación de militares en tareas sociales. Pero no están solos, militantes de La Cámpora también colaboran con las acciones. Así se compone un triángulo de acción que motorizó la presidenta Cristina Kirchner. Incluso, fue la jefa del Estado la que ratificó el rumbo del nuevo rol social de "las Fuerzas Armadas de la democracia" hace dos semanas en el Congreso.

César Cayeta se sienta en la vereda con parte de su familia. Una gorra raída cubre su rostro arrugado del sol. Los mira trabajar sin quejas, con respeto. Atrás quedaron los cuestionamientos. "La primera vez que los vi, me asusté. Pero como también estuvieron «el Cuervo» [Larroque] y Hebe [de Bonafini] me quedé más tranquilo", relata Cayeta, encargado del comedor comunitario.

Urbanizar un predio

La primera labor es limpiar la zona. Cortar el pasto, pintar el centro comunal, entre otras tareas básicas; un mes fue el plazo que se impusieron para cumplir el objetivo, que...

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