Educación pública: sudor y lágrimas en las escuelas bonaerenses

 
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Todos los números de la educación estatal bonaerense son un himno a la voluptuosidad: 16.000 escuelas, 275.000 docentes, 125.000 auxiliares, 80.000 licencias de enfermedad por mes entre maestros y profesores, 3,5 millones de alumnos, un presupuesto anual de 140.000 millones de pesos, mil escuelas con menos de 10 alumnos.

Las cifras son tan enormes y la precariedad que el gobierno de María Eugenia Vidal dice que encontró en el área tan grave que hasta hace poco ni siquiera se conocía el número exacto de escuelas, profesores y alumnos. Que son 3,5 millones de alumnos se sabe gracias a un censo que terminó el 31 de agosto. El dato más elemental es, así, una novedad que apenas tiene dos meses.

En la era de la economía del conocimiento, la realidad en la mayor provincia del país cruje por todos lados. De cada 10 alumnos que empiezan la primaria en escuelas públicas, la mitad no completa la secundaria. Quedan fuera del sistema educativo. El 65% de los chicos de secundaria no sabe operaciones básicas de matemáticas, y el 50% tiene graves deficiencias en lengua, según los resultados de las pruebas Aprender. Unos 2,5 millones no completaron la primaria, y 1,7, la secundaria.

En un ministerio que cuenta las monedas, se dan circunstancias insólitas: tiene 5000 hectáreas en la pampa húmeda -la zona de producción rural más rica del país-, distribuidas en escuelas agrotécnicas con superficies de hasta 600 hectáreas. Los expertos afirman que para los fines pedagógicos de esos establecimientos, con 50 hectáreas alcanza. Sólo en la ciudad de La Plata el gobierno destina 110 millones de pesos por año en el alquiler de 46 edificios escolares, en su mayoría viejos y con un costo muy alto en mantenimiento. Por lo menos, 25 escuelas tienen más docentes que alumnos. "No tenemos plata, y la poca que tenemos se gasta mal. Son problemas que llevan décadas y nunca se han solucionado", dicen en la cartera de Educación.

Sin maestros

El lunes pasado, cerca del mediodía, alumnos de la escuela secundaria N° 14 de General Pacheco, la misma que fue invadida por vecinos, deambulaban por los pasillos o jugaban al ping-pong y al fútbol. "Tuvimos muchas horas libres porque faltaron varios profesores", explica una chica de quinto año que, de jeans y remera, se entretiene con su celular sentada en el piso del patio.

El altísimo nivel de ausentismo de los docentes es uno de los fenómenos más alarmantes de la educación pública provincial y causa de estragos pedagógicos y...

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