Ecos del 25 de Mayo del 2008

Autor:Rodolfo Capón Filas
Cargo:Abogado - Doctor en ciencias jurídicas y sociales
RESUMEN

"Les sugiero que pidamos con énfasis la gracia de permanecer unidos como pueblo, sin disgregarnos, y unidos sin despreciarnos" (...)

 
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Palabras del Cardenal Bergoglio el sábado 24 05.2008

"Les sugiero que pidamos con énfasis la gracia de permanecer unidos como pueblo, sin disgregarnos, y unidos sin despreciarnos", dijo el al arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, delante de la multitud que participó este sábado de la tradicional procesión del Corpus Christi alrededor de la Plaza de Mayo.

"La memoria del amor de Jesús se hace comulgando con su carne y con su sangre. Esta es la memoria que une, el camino que aglutina a un pueblo que quiere permanecer sin disgregarse", subrayó. El purpurado porteño también instó a transformar la Ciudad en lugar "de projimidad, encuentro y solidaridad", y alentó a caminar sus calles "haciendo memoria de nuestros mayores, que las caminaron en la esperanza de que nosotros fuéramos mejores". También exhortó a caminar la ciudad mirando "hacia adelante, avizorando a nuestros hijos y nietos, deseando que las transiten en paz y justicia, en fraternidad y solidaridad". "Caminemos con sentido del tiempo cristiano, que es tiempo de amor, tiempo que vincula, tiempo que no levanta muros sino que tiende puentes entre las generaciones y entre los corazones, tiempo en el que se privilegia la unidad al conflicto", acotó el primado. Intenciones En las intenciones de la misa se rezó por una patria "más justas", por quienes sufren la pobreza, están solos o son víctimas de la violencia "propia y ajena". También para que "pensemos los unos en los otros sin lastimarnos" y por la Iglesia en China, en adhesión a la jornada de oración convocada por el papa Benedicto XVI. Al concluir la misa concelebrada, el cardenal Bergoglio renovó la consagración de la ciudad y de la arquidiócesis de Buenos Aires a Nuestra Señora de Luján, para luego encabezar la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento alrededor de la Plaza de Mayo. La custodia que guarda la hostia fue llevada por un grupo de jóvenes, seguida por la los abanderados de los colegios católicos, los seminaristas porteños, los jóvenes y el resto de la feligresía presente. Entre ellos, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. La pública expresión de fe, que este año llevó por lema "Soy la vida", culminó con la multitud entonando el Himno Nacional Argentino y el cardenal Bergoglio impartiendo la bendición eucarística. “No se dejen robar la libertad” Previo a la misa, el cardenal Bergoglio se dirigió a Plaza Miserere, en el barrio del Once, donde recibió a los jóvenes que dieron testimonio de su fe marchando desde cuatro puntos de la ciudad. Allí, el purpurado advirtió a los jóvenes sobre los "mercachifles" que pretenden "robarles la libertad", y los exhortó a "no tenerles miedo" a los "kiosqueros de la degradación" que proponen la droga y la prostitución como salida. "No le tengan miedo a los kiosqueros de la degradación, que viven de la trata de personas con la droga, la delincuencia, la violencia y la prostitución infantil. Esos que están acá en el mercado de todos los días", alertó. El cardenal Bergoglio también pidió un minuto de silencio para que "Jesús consuele" a los padres y familiares" de Cromañón, presentes en el lugar, cuyos hijos, dijo, "perdieron la vida por situaciones que todos rechazamos y lamentamos".

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Bergoglio, pidió durante hoy la homilía en la misa de Corpus Christi que el pueblo no se disgregue ni se desprecie entre hermanos" e instó a no quedarse con "mezquinos intereses". "La memoria del amor de Jesús se hace comulgando con su carne y con su sangre. Esta es la memoria que une, el camino que aglutina a un pueblo que quiere permanecer sin disgregarse", dijo el cardenal frente a una multitud congregada en la catedral metropolitana. En ese sentido, instó a "caminar juntos como peregrinos, con el corazón rebosante de alegría, sintiéndonos pueblo fiel de Dios; vinculados con los demás, atentos al que necesita, llenos de proyectos creativos y fecundos para el bien de la familia y de la patria". "Jesús dijo que es el camino y para permanecer en el camino hay que caminarlo. No se permanece si se está quieto, ni tampoco yendo a mil. Jesús no nos quiero quietos ni atropelladores. Tampoco nos quiere dormidos en los laureles, nos quiere mansos, con esa mansedumbre con que nos unge la esperanza que no defrauda. Nos quiere pacíficamente laboriosos en el camino", dijo en el altar preparado frente a las puertas de la catedral. Poco antes de la misa central, el cardenal recibió a jóvenes de distintas congregaciones que llegaron caminando en cuatro columnas desde Liniers, Villa Urquiza, Parque Patricios y Belgrano, y a familiares y amigos de las víctimas de Cromagnon que se reunieron en la Plaza Once para esperarlo y caminar desde allí a la Plaza de Mayo. Allí había instado a los jóvenes que "no le tengan miedo a los mercachifles que les venden cosas falsas", y que pretenden "robarles la libertad". "No les tengan miedo a los quiosqueros de la degradación, que viven de la trata de personas con la droga, la violencia y la prostitución infantil, que está todos los días en el mercado de Buenos Aires", advirtió el primado argentino en Plaza Miserere, donde les habló a los jóvenes que marcharon por la ciudad como anticipo de la procesión de Corpus.

Palabras del Arzobispo de Salta, Mons Cargnelo, en el Te Deum de Salta

"omo una respuesta brotada desde lo profundo del corazón a la Palabra de Dios que nos fue proclamada, el pueblo argentino,en este día en el que celebra el 198º aniversario de la Revolución de Mayo, se “acuerda del largo camino que el Señor Dios nos ha hecho recorrer en la historia”. Se trata de un recuerdo cargado de gratitud y de responsabilidad. De gratitud por la rica...

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