Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 17 de Agosto de 2011, expediente 22.481/2008

Fecha de Resolución17 de Agosto de 2011

22481/08

SENTENCIA NRO. 92653 CAUSA Nro. 22481/2008 AUTOS “DURAND,

E.V. C/ DANONE ARGENTINA SA S/ DIFERENCIAS DE

SALARIOS”. –JUZGADO Nro. 2.-

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina a 17 de agosto de 2011, reunidos en la sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso deducido contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación.

La doctora D.R.C. dijo:

I)Contra la sentencia de la instancia anterior, que rechazó la demanda interpuesta, se alza la actora a tenor del memorial obrante a fs. 313/319, que mereció réplica a fs.

327/331. Por su parte el letrado de la demandada apela, por altos y bajos, los honorarios regulados.

II) La accionante se queja, porque el juez de primera instancia, no hizo lugar a su reclamo por diferencias salariales basados en una deficiente categorización. Alega que, en la sentencia, no se ha efectuado una correcta apreciación de la prueba testimonial que da cuenta que la señora D., cumplió tareas de supervisora en los últimos años de la relación laboral y no las de promotora de ventas,

como la encuadró la empleadora.

Pero entiendo que no le asiste razón.

En primer término, diré que la actora inició su demanda intentando que se la encuadre en la categoría “E” del CCT

2/88. Dicha normativa, se aplica al “personal que realiza tareas altamente calificadas, de gran responsabilidad o de gran complejidad. Quedan comprendidos en esta categoría los operarios, técnicos y/o empleados que realizan tareas muy importantes por su responsabilidad, teniendo perfecto conocimiento del total de los trabajos que se realicen en sección, sector, taller u oficina y los fundamentos técnicos básicos de los procesos administrativos, contables y/o de producción que se realicen en su área y/o especialidad y están capacitados para supervisar el trabajo de categorías inferiores, siendo responsables ante sus superiores por el trabajo realizado por sus ayudantes, auxiliares o colaboradores, pudiendo o no tener personal a su cargo, sobre el que ejercerán autoridad funcional o técnica, pero no jerárquica ni disciplinaria”. (ver fs. 129/130).

Sin embargo el juez de grado, luego de analizar las pruebas arrimadas a la causa y la categoría del convenio pretendido consideró, con criterio que comparto, que la accionante no pudo acreditar el efectivo cumplimiento de las tareas de supervisor pretendidas.

Ello pues, en la sentencia, se realizó un análisis de todas las declaraciones testimoniales y se concluyó, con criterio que comparto, que no se acreditó mediante dicha prueba, ni ninguna otra, que la actora se desempeñara como supervisora. Al respecto, se ponderaron los dichos del único 1

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testigo ofrecido por la trabajadora: S.T.F.

(fs. 289/291) y los de P.A.R. (fs. 206/209)

y P.F.G. (fs. 211/213), resultando que la accionante, no sólo, no se desempeñó como supervisora, sino que en los últimos tiempos realizó tareas administrativas livianas.

Ello porque, debo memorar que, todos los testigos (aún la señora F.) dan cuenta de otro hecho accesorio que permite reforzar lo resuelto: la señora D. sufrió un accidente en el año 2003, por el que tuvo varios politraumatismos. Por ese motivo, los médicos de B.I..

ART le aconsejaron a la demandada en enero del 2004, atento el estado de salud de la actora, otorgarle tareas administrativas sedentarias, lo que así se hizo. Ahora bien,

dichas funciones, no pueden...

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