La duda que inquieta al mundo: ¿y si todavía falta lo peor?

El flagelo de la azota con más ferocidad al mundo. Nada mejoró, todo empeoró. 2021 es solo una triste continuidad de 2020. España registró 233.000 infectados en los últimos siete días. El Consejo de Ministros (el gabinete nacional, en clave argentina) decidirá hoy si extiende el toque de queda en ese país para que comience a las 20. En solo un día Gran Bretaña tuvo 1610 muertos, después de otros días en los que las víctimas fatales rondaron los 1400. Londres está sometida al confinamiento más estricto. Francia aplicó un toque de queda desde las 18 hasta las 6; es decir, durante la mitad del día la sociedad debe recluirse en sus casas. Francia registró 20.000 casos nuevos el lunes pasado. Italia, que tiene menos contagios (entre 10.000 y 12.000 por día), está sometida al toque de queda desde las 22. En Estados Unidos hay regiones, como , que no cesaron nunca de padecer un enorme número de contagios diarios. China tiene nuevos brotes, tan intensos que ya puso en duda sus pronósticos sobre el crecimiento de su economía.Dos líderes importantes del mundo occidental, Joe Biden y Angela Merkel, habían hecho en los últimos días los peores vaticinios sobre la evolución de la pandemia. "Los días más oscuros de la batalla contra la pandemia están delante nuestro, no detrás", dijo Biden, quien hoy se convertirá en el nuevo presidente de los Estados Unidos. "Lo peor está por venir", agregó Merkel hace solo diez días, breve y clara, como es su estilo.Son líderes que saben que su principal compromiso con la sociedad es decirle la verdad, por más ingrata que esta sea. En el hemisferio Norte, comenzaron las vacunaciones con los inmunizantes de los laboratorios más prestigiosos, pero la gestión es lenta e inconstante. La oferta de vacunas es ínfima frente a la ansiosa densidad de la demanda. Por primera vez en la historia de la humanidad, se están inoculando vacunas solo uno año después de que comenzara una pandemia. Las investigaciones anteriores de las vacunas llevaron entre cuatro y seis años. Hay avances y retrocesos en las vacunaciones, y también hay noticias que provocan desconcierto e incertidumbre. Nunca se sabe si se trata de estrategias comerciales de los laboratorios para desacreditar a sus competidores o si son noticias relacionadas con traspiés reales de los flamantes medicamentos. La incertidumbre es la única sensación cierta de las sociedades que no solo padecen el riesgo del contagio, sino también las consecuencias económicas, psicológicas y...

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