Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - SALA D, 26 de Septiembre de 2014, expediente CIV 014932/2004/CA001

Fecha de Resolución26 de Septiembre de 2014
EmisorSALA D

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA D Sala “D” - Autos: “D, A J s/ Sucesión” (expte. n°

14.932/04 – J. n° 108)

Buenos Aires, de septiembre de 2014.-

VISTOS

Y CONSIDERANDO:

I - Viene el expediente a este Tribunal para resolver el recurso de apelación interpuesto en subsidio a fojas 262/264, contra el auto de fojas 261, mantenido a fojas 265, que no hizo lugar a la homologación de la partición presentada a fojas 235/236.

Con el escrito obrante a fojas 262/264, se funda el recurso allí interpuesto. Manifiesta que si bien la resolución de fojas 261, mantenida a fojas 265, no indica expresamente las razones por las cuales no hace lugar a la homologación del acuerdo de partición presentado a fojas 235/236, es de suponer que se refiere a que en convenio en cuestión participa la cónyuge supérstite y al no ser heredera estaría impedida de peticionar en el sentido que lo hace, sin embargo tanto la doctrina como la jurisprudencia son contestes a que ello resulta procedente, por lo que deberá revocarse el pronunciamiento apelado.

Fecha de firma: 26/09/2014 Firmado por: A.M.R. BRILLA, JUEZ DE CAMARA Firmado por: V.F.L., JUEZ DE CAMARA II – El artículo 3279 del Código Civil, establece que la sucesión es la trasmisión de los derechos activos y pasivos que componen la herencia de una persona muerta a la persona que sobrevive. El artículo 2312 del mismo ordenamiento define el patrimonio como “el conjunto de los bienes de una persona” que es, precisamente, el todo ideal al que se refiere el artículo 3281 del Código Civil (conf. Z., E., “Derecho de las Sucesiones”, 4ª edición, ed.

Astrea, tº 1, pág. 23), por lo que no se agota su contenido en el simple hecho de ocupar la posición jurídica del causante, sino sólo en relación al patrimonio dejado por el causante.

El artículo 3462 del Código Civil, dispone que “si todos los herederos están presentes y son capaces, la partición puede hacerse en la forma y por el acto que por unanimidad juzguen convenientes”. Es decir, que la forma para la adjudicación y partición de los bienes de la sucesión queda a la libre elección de los herederos. Es que, los únicos requisitos esenciales que prevé la norma citada son la capacidad de los herederos y la presencia de todos los interesados al momento de celebrarse el acto jurídico mediante el cual se procede a la partición y adjudicación de los bienes de la sucesión, quedando reservada a los herederos la forma y el acto que por unanimidad crean conveniente (conf...

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