Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 29 de Abril de 2011, expediente 14.314/2009

Fecha de Resolución29 de Abril de 2011

EXPTE. 14.314/2009

TS07D43552

PODER JUDICIAL DE LA NACION

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 43552

CAUSA Nº 14.314/2009 - SALA VII - JUZGADO Nº 75

En la ciudad de Buenos Aires, a los 29 días del mes de ABRIL

de 2010, para dictar sentencia en los autos : “DOMINGUEZ,

SEBASTIAN DANIEL C/ COCA COLA FENSA DE BUENOS AIRES Y OTRO S/

ACCIDENTE – ACCION CIVIL”, se procede a votar en el siguiente orden:

LA DOCTORA ESTELA MILAGROS FERREIRÓS DIJO:

  1. A fs. 14/29vta. se presenta el actor e inicia demanda contra COCA COLA FEMSA DE BUENOS AIRES S.A. y contra CONSOLIDAR ASEGURADORA DE RIESGOS DEL TRABAJO S.A. en procura del cobro de unas sumas a las que se considera acreedor.-

    Aduce que se desempeñó en relación de dependencia con la demandada –empresa dedicada a la producción, transporte y venta de bebidas sin alcohol y sus derivados- desde el 02-10-2003,

    cumpliendo tareas que consistían en el reparto y descarga de productos de aquélla.-

    Explica las características y condiciones en que se desarrolló el vínculo y dice que con fecha 17 de abril de 2008,

    en oportunidad de encontrarse realizando su trabajo tiene el accidente cuyas características detalla y da cuenta de los tratamientos médicos recibidos.-

    Transcribe el intercambio telegráfico producido con su empleadora, el que concluye con su desvinculación por despido indirecto.-

    Reclama las indemnizaciones correspondientes por despido incausado. También pretende el cobro de un resarcimiento integral con fundamento en las disposiciones del Código Civil, por lo que plantea la inconstitucionalidad de varias normas de la Ley 24.557.-

    A fs. 50/62 responde CONSOLIDAR A.R.T. S.A. y desconoce los extremos invocados por el actor.-

    Lo propio hace COCA COLA FEMSA DE BUENOS AIRES

    S.A. a fs. 111/142 y opone excepciones de falta de legitimación pasiva y de prescripción.-

    La sentencia de primera instancia obra a fs.

    529/548; en la que el “a-quo”, luego de analizar todos los elementos fácticos y jurídicos de la causa, decide en sentido favorable a las pretensiones del actor.-

    Los recursos que analizaré llegan interpuestos:

    por la parte demandada (fs. 573/585vta.); por la aseguradora (fs.

    563/572); por la parte actora (fs. 549/555vta.) y por las Sras.

    Peritos médica y contadora (fs. 556 y fs. 557, respectivamente).-

  2. La demandada cuestiona el fallo en cuanto desestimó su excepción de prescripción. Insiste en su tesitura inicial de que el actor ya desde el año 2003, al efectuarse el examen preocupacional, sabía de su patología columnaria de modo que al iniciar el reclamo, la acción (11-05-09) ya estaba prescripta.

    No le veo razón en su planteo.-

    En efecto, en materia de accidentes de trabajo rige el artículo 258 de la LCT, cuando establece que las acciones provenientes de la responsabilidad por accidente de trabajo y enfermedades profesionales, prescribirán a los dos años, a contar desde la determinación de la incapacidad o el fallecimiento de la víctima.-

    Ahora bien, cuando se trata, como en el caso, de dolencias de pausada y prolongada evolución, para calcular el EXPTE. 14.314/2009

    lapso de prescripción, el momento más adecuado es, por su objetividad aquél en que la cesado la relación laboral, (en el caso el 16/09/08) ya que con ello indudablemente se ha puesto fin a los factores lesivos que eventualmente pudieran resultar atribuíbles como relación causal.-

    En esta tesitura, comparto la conclusión a la que ha arribado el sentenciante al considerar que al interponer el actor la demanda (11-05-09) la acción aún no se encontraba prescripta.-

    Dado que la apelante no señala ningún otro elemento de juicio eficaz para revertir el fallo en este punto,

    propongo sin más su confirmación.-

  3. También agravia a la demandada que el “a-

    quo” haya aplicado las normas del Derecho Común apartándose así

    del sistema creado por la Ley de Riesgos del Trabajo.-

    No veo motivos para modificar el fallo en este punto en tanto tengo para mí que el art. 39, apartado I,

    juntamente con otras normas que integran la Ley 25.561 es inconstitucional, y ya en el año 1998 he tenido oportunidad de expresarme en ese sentido.-

    En esa ocasión y en otras posteriores, tanto en el ejercicio de la magistratura como en la actividad académica,

    destaqué que dicha disposición crea un territorio de exclusión de los trabajadores por su condición de tales, a la vez que se alza contra la igualdad garantizada en la Constitución Nacional,

    olvidando además que el derecho del trabajo es una disciplina estructuradora de la sociedad y que la igualdad civil consiste en evitar discriminaciones arbitrarias debiendo importar razonabilidad y justicia.-

    Resulta importante tener en cuenta que la Constitución Nacional posee el principio del “alterum non laedere”, en su artículo 19 (segunda regla de U., cuya concreción se encuentra en los artículos 1109 y 1113 y conc. del Código Civil.-

    Estas normas aparecen vedadas dejando sólo abierto el camino que brinda el art. 1072 de dicho cuerpo,

    permitiendo al legislador imponer a los trabajadores lo que ha prohibido a los particulares: tal es; la dispensa de culpa,

    estando en juego la integridad psicofísica o la vida de personas.-

    Así, lo prohibido contractualmente a los ciudadanos pretendió ser legal por obra del legislador (ver,

    Ferreirós Estela M. en “Es inconstitucional la ley sobre riesgos del Trabajo?”; Ediciones La Rocca, 1998).-

    Lo expuesto no significa en modo alguno negar la legalidad de la tarifa, sino señalar la irrazonabilidad y consecuente inconstitucionalidad del art. 39 de la L.R.T., que impide al trabajador acceder a una reparación integral.-

    A lo expuesto debe sumarse el dictado de recientes fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

    Así, en “Castillo c/ Cerámica Alberdi”, el Tribunal destaca que ya en 1917 dijo que la responsabilidad de los accidentes de trabajo es de derecho común y agrega que, la L.R.T. no dispone la federalización del régimen reparatorio en estas relaciones entre particulares.-

    Señala también que la competencia no es una cuestión librada al mero arbitrio del legislador.-

    En el fallo del Supremo Tribunal “Aquino c/

    Cargo Servicios Industriales” (A. 2652 XXXVIII) al tratar la cuestión del art. 39 inc. 1º se hace hincapié en el art. 19 de la EXPTE. 14.314/2009

    Constitución Nacional, entrañablemente vinculado a los artículos 1109 y 1113 del Código Civil.

    Se añade a ello, la necesidad de valorar la vida humana sin atender a una concepción materialista y recordando, en ese andarivel, que el hombre no es esclavo sino señor de todas las cosas. La pluma de los Ministros ha recordado principios señeros que habían quedado en el desván de las cosas olvidadas.-

    Refiere así la posibilidad que debe tener el trabajador de obtener no sólo una reparación menguada que contenga una parte de la integridad, tal como le brinda la L.R.T., sino una que contemple el daño material, lucro cesante, daño moral y daño al proyecto de vida.-

    Así alude el Tribunal a la moderna doctrina del Derecho de Daños que habla del daño biológico y el daño a la salud, al bienestar de la persona.-

    Después de todo hay que tener en cuenta el derecho a la chance, dado que como se suele señalar, “la vida es una autobiografía que se escribe todos los días”.

    El fallo, recuerda, cuando reivindica los principios humanísticos, la dignificación de la persona humana y tal vez haya rememorado a Séneca, en su concepto de que “la persona es sagrada” lo demás es instrumental.-

    En relación al fallo “Aquino…” , he tenido oportunidad de señalar que el mismo, constituye una aproximación amplia y clara a la comprensión del hombre que trabaja y a la interrelación de todas las personas de manera tal que, resulta claro, que se pretende llegar a una regeneración del tejido social.-

    La pluma del Tribunal Supremo deja sentados principios de antigua data que habían sido absolutamente dejados de lado, como consecuencia de la aplicación de la Ley de Riesgos del Trabajo y otras normas que consideraron jurídicamente en menos al hombre que trabaja.

    Así, quedó dicho que el valor de la vida humana no resulta apreciable con criterios exclusivamente económicos ya que sostener lo contrario, implica anclar en una concepción materialista que no es propia de una concepción integral de los bienes materiales y espirituales con el peligro de considerar al hombre esclavo de las cosas o de los sistemas económicos, de la producción y de sus propios productos.-

    Esta y otras citas de encíclicas se encuentran en el fallo y tengo la impresión de que fueron rescatadas por los juristas, en atención a la importancia que ha tenido la doctrina social de la Iglesia Católica en el nacimiento, desarrollo y perfeccionamiento del derecho del trabajo, brindando al mismo el sustrato humanístico del que no puede carecer. Así, cuando de esta concepción de respeto especial por el hombre el legislador se ha alejado, ha quedado como consecuencia la elaboración de normas que, como en este caso, tienen que terminar en el territorio de la invalidez jurídica.-

    La Corte ha señalado, acertadamente según mi entender, la justicia de reparar al trabajador accidentado como a cualquier otro en los aspectos referidos a la extensión de la indemnización y a los items que la misma debe comprender. Debe contener el daño emergente, el lucro cesante, el daño moral y la pérdida de chance cuando la misma corresponde. Ha edificado sus consideraciones sobre la base de tres principios que exceden lo económico y así acude a los principios de cooperación, solidaridad y justicia, así como también el principio que enseña que el hombre EXPTE. 14.314/2009

    es eje y centro de todo el sistema jurídico y en tanto fin en sí

    mismo, con una naturaleza inviolable. (ver trabajo completo:

    E.M.F.; “LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL INCISO 1) DEL

    ARTÍCULO 39 DE LA LEY DE RIESGOS DEL TRABAJO Y EL DERECHO DE LOS

    TRABAJADORES DE ACUDIR PARA SUS RECLAMOS AL CÓDIGO CIVIL”; Errepar - DEL – nº 231; noviembre de 2004; ver también Estela M.

    Ferreirós; “LA REPARACION INTEGRAL EN MATERIA DE INFORTUNIOS

    LABORALES. LA OBLIGACIÓN DE...

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