Dilma: 'No es el comienzo del fin, éste es el principio de la lucha'

 
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BRASILIA.- Retroceder nunca; rendirse jamás. Ése fue el mensaje que ayer por la tarde intentó transmitir la presidenta Dilma Rousseff, un día después de que la Cámara de Diputados de Brasil decidió abrir un proceso de contra ella por adulterar las cuentas públicas en los últimos años con el propósito de mientras entraba en recesión.

Visiblemente cansada en una conferencia de prensa en el Palacio del Planalto, Dilma buscó humanizar su imagen fría y distante mientras reiteró que es sometida a un institucional. Resaltó que era víctima de una injusticia; dijo sentirse triste, dolorida e indignada por la traición de varios ex aliados, e hizo referencias a su pasado de guerrillera, cuando fue detenida y torturada por la última dictadura militar (1964-1985). Eso sí, prometió dar batalla hasta el final del juicio político, que ayer

"Continuaré luchando y voy a participar de todo el proceso. Tengo la certeza de que tendremos la oportunidad de defendernos en el Senado. Al contrario de lo que algunos anunciaron, no comenzó el fin. La lucha será larga y lenta, no es una lucha que involucra mi mandato, no es por mí, sino por los 54 millones de votos que tuve. Es una lucha de todos los brasileños por la democracia", afirmó la presidenta. "Tengo ánimo, fuerza y coraje suficientes para enfrentar esta injusticia", agregó, y no descartó hacer uso de todos los recursos legales a su alcance para frenar el proceso de impeachment.

Dilma había pasado toda la mañana reunida con sus más cercanos asesores y ministros, así como con líderes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en el Congreso, para diseñar una estrategia de defensa en el Senado. Antes de su mensaje a la población, recibió también al presidente de la Cámara alta, el senador Renan Calheiros, del otrora aliado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que cumplió con el requisito formal de notificarla de la recepción de la solicitud del proceso de impeachment.

El miércoles, el Senado deberá crear una comisión para evaluar el pedido y luego someterlo al plenario de la casa, donde se requiere el apoyo de una mayoría simple (41 de 81 votos) para que se determine el apartamiento de Dilma del cargo por hasta 180 días. Así asumiría el poder de manera interina el (PMDB), al que ella ha acusado de "golpista", al igual que al presidente de Diputados, Eduardo Cunha, también de ese partido.

Sólo si al final de ese plazo el Senado halla a la jefa del Estado culpable, Temer permanecería...

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