Los dilemas de Alberto Fernández por las venas abiertas de América

 
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¿Quién es realmente Alberto Fernández? La pregunta recorrió esta semana de una punta a la otra de América entre operadores financieros, dirigentes políticos y analistas internacionales. ¿Es el que le dijo a Rafael Correa que o el que le prometió una relación cordial con Estados Unidos al representante de Donald Trump para la región, Maurice Claver-Carone? ¿Es el que ayer se bañó de progresismo en el Grupo de Puebla o el que una hora antes habló con el centrista Emmanuel Macron para acordar una posible visita a París? ¿Es el que elogia la liberación de Lula da Silva y el cuestionado triunfo de Evo Morales o el que planeaba viajar a Chile para encontrarse con Sebastián Piñera y compensar así su reunión con Manuel López Obrador en México?"Quizás es un poco de todo eso junto", sintetiza un hombre que está muy cerca del presidente electo, un posible ministro que admite que a pesar de su proximidad todavía está aprendiendo a decodificarlo y que solo se le ocurre una palabra para definirlo: "Pragmático". se parece por momentos al personaje de Leonard Zelig, que mutaba su apariencia de acuerdo con sus interlocutores. Pero a diferencia del personaje de la película de Woody Allen, no lo hace por inseguridad, sino como parte de una estrategia dual. Por un lado, busca sumar adhesiones y ganar sustentabilidad política. . Su mensaje hacia los emisarios externos es: "Vengo de la misma raíz, pero soy distinto". El segundo motivo es ganar tiempo y postergar la definición de los nombres de su gabinete y de la hoja de ruta concreta que va a desarrollar en los primeros meses de su gestión. El argumento esgrimido es no quemar nombres anticipadamente y no relevar a Mauricio Macri de la responsabilidad de gobernar hasta el último día. En su entorno aseguran que a partir de esta semana habrá una dinámica distinta, más focalizada en el trabajo interno y menos en enviar mensajes hacia afuera. Para ello trasladaron el centro de operaciones albertista a unas nuevas oficinas en Puerto Madero. "México fue el búnker de campaña, con gente entrando y saliendo todo el tiempo. Ahora la idea es generar un ámbito más propicio para el trabajo de gestión", explica un integrante del equipo. Fernández deberá asumir exactamente dentro de un mes, y aún le quedan muchas decisiones por tomar, sobre todo en materia económica. Por eso la única pregunta que realmente necesita ser respondida es: ¿Fernández tiene decidido qué va a hacer, o la imagen de Zelig esconde indefiniciones...

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