El Digesto Jurídico Argentino

Autor:Lilia Calderón Vico de Della Savia
 
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Calderón Vico de Della Savia, El Digesto Jurídico Argentino
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El Digesto Jurídico Argentino*
Por Lilia Calderón Vico de Della Savia
1. Introducción
El 16 de junio de 2014 se publicó en el Boletín Oficial la ley 26.939 el Digesto
Jurídico Argentino que en el Capítulo I, art. dispone “Apruébase el Digesto Jurídi-
co Argentino, consolidado al 31 de marzo de 2013”. Nadie se asombró de ello, por
cuanto, se trata de una cuestión que se analizó ya con motivo de la reforma a la Car-
ta Magna y, aún antes de ésa, específicamente en el segundo gobierno del General
Perón se había afirmado como necesidad, la del reordenamiento legislativo
1
.
El flamante Digesto fue susceptible de un análisis que arrojó como resultado
posturas tan opuestas, así como embates y elogios tan polarizados es que enten-
demos, se hace necesario desbrozar desde el material histórico que constituye el
antecedente más remoto (según la mayoría de los autores, el Digesto de Justiniano
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)
hasta los más inmediatos cronológicamente sobre todo porque es documento de
la Presidencia de la Nación, el que considera esos últimos respecto de la ley 26.939.
El ars (arte) de legislar hasta la ciencia de la modernidad para desembocar en
la tecnología de redactar las leyes que citan en forma mayoritaria todos los estudios
que se han volcado en las revistas especializadas, asociaciones de profesionales y
cuerpos académicos de prestigio nacional e internacional.
* Bibliografía recomendada.
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Presidencia de la Nación. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Digesto Jurídico Argen-
tino. Legislación del Bicentenario, p. 10: En 1953, bajo la presidencia de Juan Domingo Perón, fue
aprobado por ley 14.184 el Segundo Plan Quinquenal, en el marco del cual se disponía que la legis-
lación general fuera recopilada y ordenada, eliminándose las contradicciones y las disposiciones c a-
ducas, y consolidándose su contenido por materias en forma metódica y accesible para el pueblo...
La inclusión de esta novedad en la redacción fue pacífica en la Convención Constit uyente de 1994,
toda vez que la necesidad de profundizar el trabajo de depuración de la normativa existente en su
enorme diversidad y dispersión fue unánime durante aquellas jornadas en la ciudad de Santa Fe. Es
a la luz de los principios incluidos en la nueva ley fundamental que en octubre de 1995 la Cámara de
Diputados dio media sanción a un proyecto emanado de la Comisión de Legislación General ord e-
nando la creación de una Comisión Bicameral para el análisis, revisión y reformulación de todas las
leyes sancionadas por el Congreso de la Nación. Dicho proyecto de ley enunciaba en su art. que
los fines de la Comisión serían:... la revisión, clasificación, depuración, renumeración y actualización
de todas las leyes nacionales promulgadas y actualmente vigentes, a fin de obtener el ordenamiento
y el control de la confección del digesto de las leyes nacionales vigentes (disponible en
http://uaiderechoadministrativo.wikispaces.com/file/view/DIGESTO+JURIDICO+completo.pdf).
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Nos preguntaremos por códigos y recopilaciones milenarias que se elaboraron no sólo en
Oriente sino en la Europa Medieval. Riquísimas compilaciones, ordenamiento llevado a cabo en el
marco de una multitud de fueros, cartas, códigos, cuerpos legislativos y que no obstante han sido
cuestionadas hasta la época actual ya que incluso se han enfrentado las tesis doctrinarias sobre lo
que el derecho es y en consecuencia por sus fuentes. Sobre si se trata de un sistema político parla-
mentarista o, por el contrario, presidencialista.
Calderón Vico de Della Savia, El Digesto Jurídico Argentino
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a. Génesis del Digesto Jurídico Argentino y visión de lo jurídico
Enseñan Martino
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, Brenna
4
, Arias Caú
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y gran parte de los juristas y académi-
cos que integraron las Comisiones así como otros encargados de la tarea de las que
resultó este Digesto Jurídico, al igual que en el documento de la Presidencia de la
Nación
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, que su antecedente se encuentra en el Digesto del emperador romano bi-
zantino Justiniano
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aún cuando estimamos que, atento nuestro sistema moderno de
raíz europea continental nos obligan a preguntarnos acerca de lo jurídico, precisa-
mente por el contenido del Digesto de Justiniano y hubiera sido preferible haber
adoptado la terminología Digesto Legislativo.
Permítasenos reproducir las expresiones del académico Martino: “La simplifica-
ción legislativa comienza a ser un tema de importancia en todo el mundo a partir de
algunos hechos relevantes: 1) La idea de simplificación administrativa que recorrió
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Martino, Antonio A., Simplificación y calidad en la legislación, ponencia para el Congreso IP-
SA Chile, 2009, www.antonioanselmomartino.it/dmdocuments/Simplificacion.pdf. Cuando el derecho
era típicamente doctrina, Justiniano reordenó toda la serie de pareceres en una obra ciclópea llamada
“digesto”. El nuevo siglo nos encuentra abocados a una tarea parecida si bien limitada a otra fuente:
la ley, que ha terminado por prevalecer (si bien como se dice en música ma non troppo). Más con-
tundente es su afirmación en sentido favorable a la obra aprobada por ley 26.939 en su comentario
para la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, El Digesto Jurídico Argenti-
no: Una obra jurídica monumental (www.acaderc.org.ar/doctrina/articulos/artdigestojuridico). El 28 de
agosto de 1998 publiqué en La Ley un artículo El Digesto Argentino. Una oportunidad para no perder
casi siete años después modificaría el título indicando que es una oportunidad para aprovechar.
Semánticamente parecerá sutil la diferencia pero no lo es en los hechos. En 1988 recién aparecía la
ley 24.967 de creación del Digesto Jurídico Argentino y la preocupación era no perder la oportunidad
de realizar una obra ciclópea que sólo asustaba el enunciarla, se ha separado la paja del trigo y ahora
todo lo que se debe hacer por parte del Poder Legislativo es adoptar el manual que fue escrito para el
Digesto y dictar una norma por la cual toda la avalancha de normas que se dictaron en más de 150
años de vida política en la Argentina puede ser reducida a un universo dominable y determinable
(disponible además en http://bicentenario.unc.edu.ar/acaderc/doctrina/articulos/artdigestojuridico).
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Brenna, Ramón G., El Digesto Jurídico. Primer paso en el camino de la democratización de la
información jurídica, 16/6/14 en http://thomsonreuterslatam.com/articulos-de-opinion/16/06/2014/el-
digesto-juridico-argentino-primer-paso-en-el-camino-de-la-democratizacion-de-la-informacion-juridica.
“Sin lugar a dudas, uno de los principales problemas que afectan a los sistemas jurídicos en la actua-
lidad es la proliferación de la legislación y la pérdida de certeza originada por la inseguridad acerca de
cuál es el derecho en vigor. En este contexto, la aspiración a la claridad o a la simplicidad de las leyes
expresada en las Instituciones de Justiniano... parece no aplicarse hoy a una sociedad moderna
desarrollada. Debe verse Esper, Mariano, Digesto Jurídico Argentino, Revista del Colegio de Escri-
banos de Entre Ríos”, vol. 188, sección Doctrina, p. 33.
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Arias Caú, Estevan J., La novedad del Digesto Jurídico Argentino y algunas dudas. En primer
lugar, como antecedente relevante, encontramos el denominado Corpus Iuris Civilis propiciado por el
emperador Justiniano a los efectos de concentrar todo el derecho romano en un solo cuerpo”, en
Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba (www.acaderc.org.ar/doctrina/la-
novedad-del-digesto-juridico-argentino-y-algunas-dudas).
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Presidencia de la Nación. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Digesto Jurídico Argen-
tino. Legislación del Bicentenario.
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Auliu, Eduardo C. de Luján, Digesto Jurídico Argentino: en busca del orden necesario, en
http://aldiaargentina.microjuris.com/2014/07/07/digesto-juridico-argentino-en-busca-del-orden-necesa
rio. “Por este medio, Justiniano I tuvo en miras la imposición de una normativa uniforme en el inabar-
cable territorio en que su imperio se extendía. Actualmente, el término se ha ampliado por lógica para
comprender a toda compilación sistemática de normas jurídicas”.
Calderón Vico de Della Savia, El Digesto Jurídico Argentino
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muchos países del mundo a partir de los años 70. 2) La tendencia de este tipo que
se verifica en otras ramas del derecho como sucediera inicialmente con el derecho
fiscal. 3) El problema de la contaminación legislativa producido y percibido en prácti-
camente todos los sistemas jurídicos occidentales y parte de los orientales. 4) La
determinación de la Unión Europea de establecer comisiones permanentes de sim-
plificación legislativa a partir de los años 80. 5) Las soluciones que comenzaron a
darse algunos parlamentos para mejorar la calidad de la ley y la política que en tal
sentido ha desarrollado la OCDE a través del AIR a partir de los años 90... 7) El en-
tusiasmo de los estudiosos y los funcionarios por resolver la maraña legislativa que,
desde los sistemas supranacionales, ahoga las normativas locales”
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.
“Siendo un sistema, el jurídico participa de todas las propiedades de los siste-
mas formales: coherencia, completitud y elegancia (o no redundancia). Un orden
legislativo es un sistema axiomático en el cual los postulados son las normas y las
consecuencias son todas las soluciones que el sistema legislativo da para todos los
casos reales o hipotéticos que se puedan plantear. La función de la independencia
de las normas garantizaría que no hubiese repeticiones inútiles y posibles contradic-
ciones. Uno de los criterios fundamentales que rigen en las ciencias formales es la
noción de economía. Se dice que un sistema formal es económico cuando no con-
tiene redundancias. A esta propiedad se la conoce también con el nombre de ele-
gancia... Quien mejor se ha ocupado de este tema, Robert Blanché (cita al pié:
L’Axiomatique, Paris, Presses Universitaires de France, 1959), distingue entre: 1)
Consistencia, esto es la no-contradicción; 2) Integridad o completitud, esto es la no-
existencia de lagunas; 3) La decidibilidad, esto es la posibilidad de obtener siempre
una respuesta dentro del sistema axiomático, y 4) La independencia de los axiomas
y su consecuencia: la economía del sistema... La creación de órganos técnicos de
auxilio al legislador se fue imponiendo en todos los países comenzando por Canadá
que creó una comisión experta en redacción de leyes en el sistema angloamericano
(Statutory Law) y en el sistema jurídico europeo continental, dado que Canadá po-
see ambos... Comenzaron también a crearse guías o manuales para redactar la ley.
Esto se verifica en las dos grandes culturas jurídicas importantes: en la anglo-
americana del common law y en la europeo-continental y, en ambas, se trata de po-
ner remedio”.
Ya en una célebre resolución del 25 de marzo de 1995 la OCED (10. Recom-
mendation of the Council of the OECD: Appendix 1. The OECD Reference Checklist
for Regulatory Decision-Making) ha prevenido a los gobiernos de los países que pi-
den créditos a los más ricos (este es el club de la OCED) que éstos estarán subordi-
nados, en el futuro, a que tengan la legislación en orden. Y dice además que consis-
te este orden en diez proposiciones que constituyen el esqueleto de cualquier
checklist (una checklist es una especie de recordatorio esencial que por ejemplo
usan los aviadores antes de despegar vuelo). Lo curioso es que el impulso viene de
los economistas que han descubierto que la economía no es “una variable indepen-
diente” y que depende justamente de la estabilidad jurídica (la cual obviamente de-
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Martino, Simplificación y calidad en la legislación.

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