Difícil escenario para el oficialismo tras la feria

 
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Este año Tribunales estará atravesado por causas de corrupción que involucran a la presidenta Cristina Kirchner, su familia y al vicepresidente Amado Boudou. A juzgar por cómo quedaron los procesos en marcha al comenzar el receso de verano, éste es el escenario que se dará al comienzo del año electoral.

Sin embargo, las previsiones pueden cambiar por la llegada, desde el 2 de febrero, de los nuevos fiscales subrogantes de Primera Instancia y de Cámara designados por la procuradora general de la Nación Alejandra Gils Carbó. Es que el nuevo Código Procesal Penal establece que las causas viejas serán sorteadas entre el actual fiscal de Cámara Germán Moldes y los nuevos fiscales de Cámara Miguel Ángel Osorio y Miguel Palazzani. Bastaría con que, por ejemplo, un acusado de corrupción plantee la nulidad de su caso, el asunto llegue a la Cámara y recaiga por sorteo en una de estas fiscalías. Si uno de estos fiscales consiente la nulidad, el caso desaparecerá.

De no mediar estas sorpresas el juez federal Claudio Bonadio, que lidera la embestida contra el Gobierno y recibe el contraataque más frontal, tiene decidido avanzar con el caso Hotesur. Allí investiga irregularidades registrales en la inscripción de la sociedad de la presidenta ante la Inspección General de Justicia. Hotesur administra los hoteles presidenciales y Máximo Kirchner es uno de sus dueños.

Además Bonadio investiga si existió una maniobra de lavado de dinero, dado que se verificó que el empresario Lázaro Báez recibió facturas por el alquiler de cuartos en los hoteles por 14 millones de pesos entre 2010 y 2011 aun cuando no estuvieran ocupados. Bonadio, sancionado en el Consejo de la Magistratura por iniciativa del Gobierno y con acusaciones pendientes en su contra, tiene pensado seguir avanzando en esta causa donde ya se hizo con los documentos de la empresa, sus registros en la IGJ, en la AFIP y analiza los próximos pasos. Una nueva embestida en su contra acelerará el caso.

Lázaro Báez, investigado por lavado de dinero en el juzgado de Sebastián Casanello, deja otro frente abierto. Máxime después de que la Cámara Federal instó al juez a actuar en esta senda y analizar la estructura financiera de Báez y su familia al momento en que Leonardo Fariña y Federico Elaskar admitieron haber blanqueado y sacado del país sus fondos.

La segunda preocupación judicial para el Gobierno se llama Boudou, con varios frentes abiertos. Apenas comience el año, los jueces de la Cámara Federal...

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