Los próximos diez días pueden cambiar la historia y el futuro

 
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Diez días con movimientos de vértigo. No cabrá en ellos ni la posibilidad de un error. Son los días que vienen, hasta el 30 de julio. Un mal final podría empeorar de manera brutal la última fase del poder de Cristina Kirchner. El riesgo de otro default es verdadero. Una falta de acuerdo con los fondos buitre podría colocar en cesación de pagos a toda la deuda argentina. Los eventuales impagos no sólo afectarían políticamente a la Presidenta; también condicionarían a la próxima administración, que debería, en tal caso, empezar de nuevo con la deuda pública argentina.El peronismo se agita. ¿Otro presidente peronista declarando un default de la deuda? El primero fue Adolfo Rodríguez Saá en la Navidad de 2001. ¿Será Cristina Kirchner la segunda?La política está en tensión. Ese potencial default podría cambiar todo: las condiciones de la economía, la posición de los candidatos y las perspectivas electorales. Daniel Scioli está preocupado. Un default podría acabar con sus ambiciones presidenciales, que cabalgan sobre la promesa de la continuidad y el cambio.Los analistas económicos difieren, a veces vacilantes. Algunos se dejan llevar por la lógica histórica de los actuales gobernantes. Son los optimistas. Otros prefieren leer los discursos y mirar los actos concretos.Ellos son los escépticos. Los primeros resaltan que Cristina es una Kirchner. Puede dar vueltas, buscar la épica necesaria y el escenario adecuado, pero al final terminará acordando con los fondos especulativos. Ya no se trata de si le gusta o no, dicen, sino de la obligación de cumplir con una sentencia judicial.Un grupo de bancos tiene, además, una salida terminada en sus preparativos. Se concentra en una oferta de 8500 millones de dólares para comprar el total de la deuda en juicio, unos 11.500 millones de dólares.El juez Thomas Griesa debería dictar un stay (una cautelar) durante 24 horas para que el gobierno argentino pueda pagar los vencimientos del 30 de julio. Luego habrá dos meses de plazo para posibles negociaciones, hasta el próximo vencimiento de la deuda ya acordada.Ese esbozo tropieza con las palabras y los actos de los gobernantes. La Presidenta discute con los fondos buitre con interpretaciones históricas y con argumentos ideológicos. Esos fondos no tienen buena reputación, pero cuentan a su favor con una sentencia definitiva de la justicia norteamericana. Hace tres meses, Cristina Kirchner se comprometió formalmente ante la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos a cumplir...

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