Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - SALA V, 12 de Marzo de 2015, expediente CNT 019182/2012/CA001

Fecha de Resolución12 de Marzo de 2015
EmisorSALA V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V Expte. Nº CNT 19182/2012/CA1 SENTENCIA DEFINITIVA.76935 AUTOS: “PICA DIEGO ADRIAN C/ M.A. GALLEGO Y ASOCIADOS S.A. Y OTROS S/ DESPIDO”. (JUZG. Nº 61).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 12 días del mes de marzo de 2015 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR E.N.A.G. dijo:

Contra la sentencia de grado que hizo lugar a la demanda por despido, apela la parte demandada, y por sus honorarios también lo hace el perito contador.

La demandada apela el decisorio de grado a fs. 288-296, cuestionando en primer término, que se haya rechazado el supuesto invocado por su defendida con sustento en el art. 244 RCT. Argumenta a tales fines en su defensa, que ello se desprende del intercambio telegráfico habido entre las partes el cual afirma da razón a la demandada para denunciar contractualmente la relación laboral en base a la hipótesis de “abandono de trabajo”. En este sentido, advierto que no asiste razón al apelante, y coincidentemente a lo resuelto en grado, no resulta procedente la situación que alega el demandado, toda vez que en autos quedó probado debidamente desde el mismo momento del intercambio telegráfico que invoca la accionada e integran la litis, que la relación laboral se encontraba previamente impuesta en la situación del art.

1201 del Código Civil por incumplimientos de la empleadora que resultaron debidamente probados en autos, y constituidos en mora con motivo de falta de pago de haberes e irregular registro de la relación laboral. No resulta frente a ello, posible subsumir su conducta en la norma del art. 244 RCT. No advierto Fecha de firma: 12/03/2015 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CAMARA Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CAMARA abandono de trabajo, sino ejercido el legítimo derecho de la parte actora en términos de la exception non adimpleti contractus (excepción de contrato no cumplido), llamada también excepción de incumplimiento, “facultad que tiene la parte en un contrato bilateral a negarse a cumplir sus obligaciones cuando su contraparte exige su cumplimiento sin a su vez haber cumplido con su propia obligación o demostrar por algún motivo no estarlo”. Ejercida esta facultad por una parte, los efectos del contrato de trabajo son suspendidos hasta su efectivo cumplimiento, y no es admisible un resultado extintivo porque justamente el objeto del instituto en análisis no es la extinción del contrato sino por contrario su prosecusión y cumplimiento efectivo. Consecuentemente, deberá confirmarse lo decidido por el a quo en este aspecto.

Luego se agravia la demandada en atención a la determinación de la categoría laboral establecida por el a quo en su decisorio de “viajante de comercio”, como así también respecto de la remuneración y fecha de ingreso dictaminadas por éste. Arguye en su defensa que las declaraciones testimoniales en las cuales se basó el sentenciante de grado ofrecidas por la actora no resultaron coherentes, contuntendes y carecen de valor probatorio a los fines de dar razón de verdad en el sentido pronunciado en la instancia que precede.

La expresión de agravios en el punto expresa una mera disconformidad con lo resuelto sin expresar razones suficientes que a mi criterio, permitan considerar la ponderación de la prueba testimonial como violatoria del principio de la sana crítica. Pretender la igualdad en la valoración de los dichos testimoniales importaría regresar al sistema medieval de la prueba tasada en la que cada testigo vale una fracción de prueba.

En primer lugar es menester destacar, que en el análisis de la prueba testimonial determinadas circunstancias comunes a las relaciones laborales, como por ejemplo el juicio pendiente o la relación de dependencia respecto del ex empleador, no pueden nunca ser presupuesto del análisis de la Fecha de firma: 12/03/2015 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CAMARA Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V credibilidad de los dichos del testigo sino, por el contrario, elementos a ser tenidos en cuenta como circunstancias que permiten analizar las inconsistencias de los dichos emitidos. La existencia de la “tacha” no es un atajo para evitar el análisis racional de los dichos sino una circunstancia para relativizar el efecto del análisis de los dichos. En otras palabras, la existencia de vínculos que surgen de las generales de la ley no está a priori del análisis sino que juega a posteriori del mismo para relativizar las conclusiones. No puede perderse de vista que, en el ámbito cerrado en que se desarrollan muchas relaciones laborales, nadie conoce mejor los hechos de la causa que los dependientes o ex dependientes.

Tampoco es posible que el juez presuponga que los testigos, por tener un determinado ánimo mientan respecto de los hechos percibidos por sus sentidos o tengan alucinaciones pues el principio de inocencia impide aplicar la primera de esas presunciones y la presunción de habilidad de los adultos hasta su declaración de insania, la segunda. Si no existe prueba en contrario ni lo relatado contradice restricciones físicas o lógicas es deber de los jueces analizar la prueba ofrecida de acuerdo a las reglas de la sana crítica, es decir de los imperativos que surgen del sistema jurídico, de las reglas lógicas y de la experiencia. La afirmación de la sana crítica no habilita al juez a sostener su prejuicio, sino todo lo contrario. En el fondo, sigue vigente la vieja afirmación de U.: Iurisprudentia est divinarum atque humanarum rerum notitia, iusti atque iniusti scientia.

La adopción del principio de la sana crítica importa desde ya descartar máximas correspondientes al período de la prueba tasada como la exigencia de una pluralidad de testigos. La prueba –superada la etapa de la prueba tasada – no implica la necesidad de una percepción determinada por parte del testigo respecto de un hecho individualizado exactamente. En primer término, como señala N., es necesario desconfiar del dogma de la Fecha de firma: 12/03/2015 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CAMARA Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CAMARA inmaculada percepción. Si se detecta una práctica habitual, aun así no se individualicen sus particularidades, esta debe ser tenida por probada por la generalidad de los testigos a menos que exista prueba en contrario. Por este motivo, no encuentro cuestionable la valoración que el juez de origen realiza sobre los testigos en tanto han logrado demostrar con precisión las tareas efectuadas por la parte actora, la puesta de su fuerza de trabajo a disposición del demandado, y demás elementos tipificantes del contrato de trabajo habido entre las partes, a lo que agrego la falta de prueba en contrario aportada por la demandada que siquiera habilite efectuar análisis contrapuesto a las probanzas que ataca – fs. 206, 266 y 274 (testigos desistidos), lo cual unido a las probanzas de la causa y pericia contable de fs 245- vta con la falta de exhibición de libros y documentación contable junto a la declaración jurada art. 11 Ley 14546 que efectuara la accionante, resultan ser elementos probatorios contundentes para arribar a la conclusión del decisorio de grado en este aspecto. Pretender un criterio de rigidez absoluta y no analizar integralmente bajo el principio de la sana crítica situaciones como las del presente caso de irregularidad manifiesta en los elementos esenciales del contrato de trabajo y pagos en negro, es prescindir de la función presuncional propia del conocimiento humano. Un saber sin presupuestos es frecuentemente creer en una prueba diabólica. Habrá de confirmarse lo resuelto en grado y rechazarse en este punto también el agravio vertido por el demandado.

Por otra parte, se agravia el demandado en atención a que la sentencia haya establecido viable la pretensión por los sueldos impagos de los meses de mayo a octubre de 2011 la 1° cuota SAC 2011 y el adicional por antigüedad mas SAC porque dichos rubros fueron abonados. No funda su postura, ni da cuenta de sus dichos. El recurso interpuesto por la parte Fecha de firma: 12/03/2015 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CAMARA Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: O.Z., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA V demandada, respecto a este agravio, en mi opinión, incumple con los requisitos establecidos en el art. 116 de la L.O.

Lo digo porque la queja de la recurrente resulta dogmática y sólo trasunta una mera disconformidad, no constituye una crítica concreta y razonada del argumento del decisorio de grado, sino que se limita a alegar que los rubros de condena que invoca fueron abonados.

Por último debo señalar que tal como prescribe el art. 116 de la L.O. la expresión de agravios debe bastarse a sí misma y no resultan suficientes ni hábiles las generalizaciones y apreciaciones subjetivas como introduce el quejoso, pues ello, no constituye por sí un "agravio" en los términos de la normativa citada, ni tienen incidencia en la suerte del recurso.

En consecuencia, como adelanté, voto por declarar desierta esta parte de la queja.

La demandada continúa luego criticando el decisorio de grado por entender que la suma de $ 9.894,76, no puede ser incluida en la condena de estos autos toda vez que es una suma que debiera percibirla el actor por vía comercial en el concurso preventivo del cual resulta originario su crédito, lo cual en contrario importaría un enriquecimiento sin causa para el accionante, y devendría una percepción del mismo concepto por duplicado a favor del actor.

En este sentido, no advierto contradicción con el a quo, toda vez que el concepto en análisis – del cual la...

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