La deuda en default, otro capítulo del relato

 
EXTRACTO GRATUITO

El Gobierno es un gran especialista en generar relatos y otorgarles un volumen tal que luego parecen adquirir el tamaño de muros insuperables. Tal fue el caso de la famosa cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO), una sigla técnica que pasó a estar en boca de buena parte de la sociedad, porque el oficialismo la colocó como el obstáculo clave para poder , en general, y los fondos buitre, en particular.

Así, un mes después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dejara en firme el fallo en contra de la Argentina por el caso del pari passu, el Ministerio de Economía que emitió un comunicado que, en julio pasado, manifestaba: "Resulta necesario proveer algún instrumento financiero que brinde seguridad a la República respecto de los riesgos asociados a la cláusula RUFO. Se señaló que si los litigantes no proveen dichas garantías a la República, un stay [medida suspensiva] sigue siendo la mejor opción para permitir que se avance hacia una solución en condiciones justas, equitativas, legales y sustentables para el 100% de los bonistas".

Esa medida no le fue concedida al gobierno argentino, que, temeroso de sufrir una catarata de juicios por violación de la RUFO impulsados por los bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010, no movió un dedo para superar el default. Más aún, boicoteó un acuerdo que el ex presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, negoció con los fondos buitre con la venia de la presidenta Cristina Kirchner a través del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y del secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

En diciembre último, los términos del ministro de Economía comenzaban a variar: "Pasada la cláusula RUFO, que funcionaba como elemento de extorsión, son ellos [los fondos buitre] los que tienen que plantearse de nuevo el escenario, no están ante un país que se arrastra buscando el último dólar". En realidad, la cláusula RUFO fue colocada por la Argentina en su prospecto de canje para salir del default en 2005, así que difícilmente podía ser considerada un elemento extorsivo por parte de los fondos buitre, más allá de que éstos sean jugadores extremadamente agresivos en el sistema financiero.

Hace pocos días, en una ronda de entrevistas que brindó a medios poco dispuestos a formularle repreguntas punzantes, Kicillof señaló: "La verdad es que la cláusula RUFO fue una trampa de ellos [los buitres] porque muchos analistas de acá y de los propios fondos buitre, sus lobbies, decían que era una excusa de la Argentina...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA