Desnutrición, marca del Chaco profundo

 
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VILLA RÍO BERMEJITO, Chaco.- El calor es abrasador, aunque el cielo está gris y, de a ratos, llora con furia. La casa de Néstor Femenía, y desnutrición, está a diez kilómetros de esta localidad y a 300 kilómetros de Resistencia. Pasaron pocos días desde que Néstor murió, y entre sus padres, tíos, hermanos y abuelos el silencio es demoledor.

El cuerpo del niño, colocado en un pequeño cajón desvencijado, fue llevado al cementerio en un camión volcador, de los que se utilizan para trasladar tierra.

Por lo que se ve aquí y lo que afirman los agentes sanitarios, el de Néstor está muy lejos de ser . En El Impenetrable reinan la desnutrición, la tuberculosis y el mal de Chagas, y el Estado no ha logrado aún erradicarlos.

Bermejito es, junto con Miraflores, uno de los portales del Impenetrable chaqueño. Ante la llegada de LA NACION, todos se acercan a dar la bienvenida, algunos tendiendo la mano y otros con un abrazo sutil y dos besos en las mejillas. Buscan dos sillas para improvisar un círculo en el cual, con ayuda de una enfermera que hace las veces de intérprete, podremos hablar.

"Era buenito, le gustaba jugar con sus hermanitos", dice Roxana, su mamá, con una voz casi imperceptible y la mirada perdida. En sus brazos, lleva a Silvana, su hija más pequeña, que rompe en llanto mientras su madre habla. Claudio, el padre del niño, no emite palabra y permanece con la cabeza agachada mirándose las manos, mientras el abuelo, Hipólito, invita a conocer la casa donde vivía "Nestorcito".

"Ahí está la primera casita, se voló con el viento", dice Hipólito, que, ante el avance de la enfermedad de su nieto, lo sacó del pequeño rancho y lo llevó a vivir con él, en una pieza de su casa. "Ahí ya tiene casita Néstor. Pero se fue al cielo", dice con la voz quebrada mientras señala la casa de material que lograron tener antes de que el niño muriera y luego de que el caso tomara notoriedad. "Me duele todo el pecho", alcanza a decir antes de que su llanto lo derrumbe por completo en los brazos de Miriam Segundo, una auxiliar de enfermería que acompañó a la familia apenas conoció el caso luego de haber atendido al niño en el Hospital de Villa Río Bermejito.

En un mismo terreno, viven la familia de Néstor, compuesta por su mamá, su papá y sus cuatro hermanitos, sus abuelos y sus tíos. Sólo dos de las casas son de material, el resto son pequeños ranchos donde habitan gallinas y perros, y un sinnúmero de insectos, atraídos por los restos de comida y basura. En uno de...

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