El descanso del jefe eterno: murió Julio Grondona, el caudillo que marcó el fútbol argentino

RESUMEN

Polémico, incombustible, desafiante.

 
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Polémico, incombustible, desafiante. Casi como un resumen o una profecía, todo pasa se leía en el anillo de oro macizo que llevaba en el meñique derecho. Pero él lo desobedecía… Aquella noche del 6 de abril de 1979, cuando el comité ejecutivo de la AFA, digitado por el entonces almirante Carlos Alberto Lacoste –previamente había objetado las nominaciones a la presidencia de Ignacio Ercoli, de Estudiantes, y de Rafael Aragón Cabrera, de River–, eligió por unanimidad de los 35 asambleístas a Julio Humberto Grondona como nuevo mandamás, nadie se podía imaginar que este hombre que llegaba con 47 años se encargaría de abrir una era que atravesaría de punta a punta al fútbol argentino. "El destino está en Dios", repetía Grondona, que se acaba de despedir con 82, apenas horas después de liderar su infinita reunión en la AFA, patrón y caudillo, fiel a una conducción que ejerció sin ceder ni un milímetro.Don Julio superó los 35 años de liderazgo de la AFA con el sello de su cintura política, las habilidades financieras sin diplomatura y el vital sustento de los logros deportivos. Tomó una institución saneada, con un alto superávit por las ganancias que le había dejado el Mundial 78 en el país. Y aunque a él le incomodaba aceptarlo, por entonces en la AFA había evidentes intervenciones castrenses: entre las nuevas autoridades aparecían el vicecomodoro (R) Julio César Santuccione como presidente del Colegio de Árbitros y el coronel Carlos Michel, al frente del Tribunal de Disciplina.Convivió con militares, radicales, aliancistas, peronistas..., desde Jorge Rafael Videla hasta Cristina Kirchner… Se sobrepuso a todos. Afiliado al radicalismo en 1964, en 1995 votó por Carlos Menem. En 1983, Grondona rechazó la propuesta de los radicales para ser candidato a intendente por Avellaneda. Siempre su autoridad se fortaleció con los aciertos y jamás se debilitó pese a los errores. Sin problemas apagó un mínimo atisbo de rebelión, en 1991, cuando el ex árbitro Teodoro Nitti armó una lista opositora que fue apabullada en el acto eleccionario: 39 a 1. Actualmente recorría su noveno mandato, con validez hasta el 25 de octubre de 2015, tras recibir la aprobación de 46 asambleístas y ningún voto negativo en octubre de 2011, un época muy sensible para su salud porque un mes antes había sido sometido a una colonoscopia y le habían extirpado pólipos.Su padre Enrique, descendiente de genoveses, fundador en 1923 de la histórica ferretería familiar Lombardi-Grondona en su entrañable...

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