El desafío de reconstruir la confianza en medio de la incertidumbre

MAR DEL PLATA.- Los empresarios pululaban a pura charla informal, de a pares o tríos, intentando repensar la actualidad argentina y sus problemas, o incluso yendo más al hueso en algunas cadenas específicas de valor, hoy por hoy golpeadas por la recesión económica. En eso estaban, por ejemplo, Daniel Herrero, presidente de Toyota, y Hernán Dietrich, número uno del grupo que lleva su nombre, poco antes del arranque de la segunda jornada del 54º , en el Hotel Sheraton."¿Terminó la corrida cambiaria a pesar de que el dólar se aplaque con estas altas tasas de interés? ¿Cuándo es posible vislumbrar una recuperación?", los interrumpió LA NACION antes de que comenzara el panel que abría el encuentro. "El está estabilizado, pero las tasas tienen que bajar. Yo creo que en el segundo semestre de 2019 salimos de la recesión", afirmó el hermano del ministro de Transporte. Herrero tuvo suerte. En ese momento, una voz les pidió a los invitados que se sentaran para escuchar a los analistas.Podría decirse que la reacción fue un símbolo. Pocos se animaron ayer a dar testimonio sobre la evolución de la situación económica con nombre y apellido. Y los pocos que lo hicieron señalaron que la crisis cambiaria es todavía una realidad disimulada por los anabólicos de las supertasas, que la confianza tardará en reconstruirse y que lo que vaya a venir después es todavía pura incertidumbre. Aquellos que intentaron mirar más allá de este año supusieron, en sintonía con el Gobierno, que la recuperación vendrá cerca del segundo trimestre, pero que será lenta y no beneficiará a todos los sectores."El dólar lo veo estabilizado, pero las tasas son altas y complican. Es imposible hacer negocios con estas tasas de interés", acotó Herrero en un pasillo. Sin embargo, el presidente de Toyota acordó con la estrategia oficial, que calificó de racional, y apoyó la decisión de avanzar hacia el equilibrio de las cuentas públicas, tal como se acordó con el (FMI). Herrero pronosticó un primer semestre duro para las ventas de autos y estimó progresos en el segundo tramo del año, en sintonía con el arrastre de las mejoras de las cosechas (fina desde final de año y gruesa desde mayo) y el impacto que la producción agrícola pueda traccionar a la venta de vehículos comerciales."La corrida cambiaria es el efecto de la falta de ingresos de dólares, porque no hay confianza en el peso", afirmó Eduardo Coduri, socio de EY, que estimó lógico que en este contexto las empresas que los consultan...

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