Los desafíos detrás de la crisis

Autor:José Manuel Salazar-Xirinachs
 
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Los desafíos detrás de la crisis. José Manuel Salazar-Xirinachs

Además de la crisis económica mundial, otras fuerzas poderosas están afectando los mercados laborales. Conocerlas y elaborar políticas en respuesta será determinante para el presente y el futuro del mundo del trabajo. Por José Manuel Salazar-Xirinachs*

26 de noviembre de 2012

José Manuel Salazar-Xirinachs

* Director Ejecutivo para el Empleo de la OIT.

GINEBRA (OIT Noticias) - El desafío para la economía mundial y para los países no consiste sólo en recuperarse de la crisis financiera y económica mundial, pero de hacerlo en momentos en que los mercados laborales están experimentando enormes cambios estructurales.

Seis "fuerzas principales" están en juego y afectan cada aspecto del mundo del trabajo, desde la manera cómo trabajamos hasta el número y los tipos de trabajo disponibles.

La primera fuerza es la tecnología. Una nueva oleada de cambios tecnológicos parece estar avanzando a una velocidad cada vez mayor. Los robots, los ordenadores y la automatización incrementan la productividad pero reducen el potencial de crear empleos del sector manufacturero.

Diversos países, incluso Japón, han registrado un descenso en el número de empleos en este sector como consecuencia de las innovaciones tecnológicas. En los países desarrollados, las categorías de empleo en más rápido crecimiento son las llamados "empleos de interacción" en el sector de los servicios: gerentes, ingenieros, vendedores, médicos, abogados y docentes.

Otra fuerza es el auge de los países emergentes. No es sólo otra geografía del crecimiento y del consumo la que está emergiendo sino, gracias al los niveles de educación cada vez más altos en los países emergentes y en desarrollo, también una nueva geografía de las competencias.

En tan sólo diez años, desde 1996 y hasta 2007, el número de estudiantes universitarios en cursos de pre y postgrado aumentó de 72 millones a 136 millones en un grupo de 113 países emergentes y en desarrollo.

Esto está cambiando la naturaleza de la competencia mundial por los talentos. La idea de que las economías desarrolladas tienen el monopolio de las personas inteligentes que hace cosas inteligentes de manera inteligente ya no es válido.

La discrepancia de las calificaciones - la persistente, y en algunos casos creciente, discrepancia entre las calificaciones que buscan los empleadores y las disponibles en el mercado laboral - también es un problema cada vez mayor. Muchas empresas no...

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