Derechos Humanos y Telecomunicaciones

Autor:José Luis Campero Villalba
RESUMEN

Empezare asegurando que no hay, exceptuando el derecho a la vida y a la supervivencia, un derecho más inherente a la esencia humana que es el de la comunicación

 
ÍNDICE
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1. Introducción

Empezare asegurando que no hay, exceptuando el derecho a la vida y a la supervivencia, un derecho más inherente a la esencia humana que es el de la comunicación.

Sin lugar a dudas la historia de la humanidad, su desarrollo y su evolución, está en gran parte explicado por la capacidad que posea la sociedad en su conjunto para comunicarse; a través de signos, símbolos y cualquier otra forma de transmitir un pensamiento, una idea o un sentimiento; es así que la invención de la imprenta el más grande acontecimiento en su época, permitió que el mayor instrumento de comunicación, de transmisión del conocimiento existente en ese momento, el libro, se democratizara, saliera de las privilegiadas manos de unos cuantos, permitiendo así que el conocimiento se expandiera con facilidad y rapidez, implicando el avance tecnológico y científico para la humanidad.

En la actualidad, la humanidad atraviesa un período de desarrollo de las telecomunicaciones sin precedente alguno en su historia y, lo que es aún más sorprendente, posee la certeza de que dicho desarrollo no ha llegado a su culminación, ya que cada día aparecen nuevas vías de comunicación y nuevos servicios que perfeccionan las ya existentes brindando así la posibilidad de comunicarse de forma más rápida, a menor costo, y sin limitación alguna. Para hablar de telecomunicaciones, considero que no solo debe pensarse en aquellos instrumentos y herramientas que permiten intercambiar mensajes, con una o varias personas; sino que al hablar de telecomunicaciones debe pensarse en cualquier instrumento y/o herramienta que permita a la humanidad a tener acceso a lo que otros piensan expresando sus ideas y dar acceso a otros a lo que uno pueda pensar y que desee expresarlo; bajo esta perspectiva, los libros, la radio, la televisión y el INTERNET, se constituyen en medios de telecomunicación, en el caso del internet, no solo porque ha permitido el surgimiento de los correos electrónicos, sino porque ha posibilitado que cualquier persona que tenga acceso a ella pueda ponerse en contacto, de manera fácil, rápida y económica, con el conocimiento, siendo este el más grande de los aportes hecho por el desarrollo de las telecomunicaciones.

Actualmente, toda sociedad se desarrolla en lo que ha venido a denominarse la SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN, donde el conocimiento es el principal protagonista de las actividades cotidianas que desarrolla todo individuo, toda persona, todo ser humano miembro de la sociedad.

Ante esta realidad actual surgen, entre otras, las siguientes cuestionantes:

-¿Cómo se puede garantizar el derecho a la comunicación, a la libre expresión del pensamiento en la sociedad de la información, a la vez que se asegura el respeto a los demás derechos de las personas?

-¿Cómo asegurar un acceso y uso equitativo de los medios de telecomunicación, para toda la población?

-¿Cómo propiciar el uso de nuevas tecnologías para cerrar las brechas existentes en materia de desarrollo humano entre pobres y ricos?

Preguntas que trataremos de despejar, siempre en el marco del respeto de los derechos fundamentales que tenemos todo ser humano, más aún cuando estos derechos están consagrados en nuestra Constitución Política del Estado.

2. Historia del acceso a los servicio de las telecomunicaciones

El Imperio incaico, como toda organización social, implantada además sobre extenso territorio, requirió de un sistema para comunicarse que permitiera transmitir ordenes, informaciones y noticias.

De acuerdo a investigaciones realizadas, las funciones de transmisión las realizaban los chasquis, quienes eran hombres reclutados desde muy jóvenes por sus cualidades físicas de velocidad y resistencia y entrenados para cumplir su difícil misión.

Los chasquis, al parecer se vestían con vestimentas que los caracterizaban y distinguían del común y que variaba dependiendo de la naturaleza de las noticias que iban a transmitir. Por ejemplo, en tiempos de guerra, en caso de victoria, el chasqui se presentaba de blanco, atado el cabello, esgrimiendo la espalda y entonando cánticos guerreros; en caso de derrota, aparecía su cabello revuelto y en total silencio.

Resultando ser los chasquis los precursores de la comunicación que se conoce actualmente con el nombre de audiovisual.

El método que discurrieron los incas para garantizar la transmisión, la confidencialidad y la calidad en la recepción de la información era penada drásticamente de la siguiente manera:

  1. Pena de muerte para quien obstaculizaba el paso de los chasquis.

  2. Pena de muerte para el chasqui que violase el secreto del mensaje.

  3. Pena de muerte para el chasqui que transmitiese una falsa noticia.

En la vida Republicana de nuestro país, concretamente a fines del siglo XIX, reaparecen los chasquis, pero esta ves al servicio del telégrafo, permitiéndome afirmar que la comunicación de envío de mensajes es lo que se conoce como el sistema de chasquis, quienes transportaban información escrita a pie atravesando varios kilómetros y con reemplazos en determinados tramos para lograr cubrir grandes distancias, y además que eran indígenas, a quienes se les asignaba esta dura misión.

Naturalmente la reaparición del sistema de chasquis no llevó aparejado el código de garantías de la época precolombina, recordando simplemente que en ese entonces se dictó un Decreto que procuraba que el cuerpo de chasquis tendiera a desaparecer estableciendo que “la sustracción de cables y postes correspondientes al sistema telegráfico, efectuada por la clase indígena, será sancionada incluso con la cárcel”.

Posteriormente, la forma de comunicarse de manera escrita a distancia (que por supuesto continúa vigente en todo el mundo), es el correo convencional a través de la carta y la correspondencia, servicio, que en un principio se pone a disposición de la ciudadanía solamente en algunas ciudades del país, dejando de lado durante mucho tiempo al área rural y a poblaciones alejadas de las urbes citadinas, destinando el mismo, solamente a algunos sectores de la población que habitaban las ciudades, originando una exclusión en un servicio, que por sus características debió empezar a considerarse como un SERVICIO PÚBLICO, siendo posteriormente implementado en todas las regiones y poblaciones del país, llegando a constituirse como un servicio estratégico para el desarrollo del país y por supuesto de la población en general, reflejado en las cotidianas actividades de los habitantes del...

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