La denuncia de Nisman encontró a un juez dispuesto a avanzar

 
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La última investigación del fiscal Alberto Nisman no fue, después de todo, en vano. Los hechos que él denunció, y que le costaron su prematura muerte, serán investigados por otro juez, Claudio Bonadio, aunque éste no tramitará la causa abierta por Nisman. Bonadio investigará los hechos denunciados por Nisman, no la causa que se abrió poco antes de que lo encontraran muerto en su casa. La denuncia de Nisman tomó, así las cosas, un giro inesperado, que podría terminar con la investigación de Cristina Kirchner por encubrimiento de los terroristas que volaron la AMIA hace 22 años. Ésta fue la denuncia de Nisman; eso es lo que investigará Bonadio con las pruebas, en parte al menos, que aportó el fiscal en el verano de 2015.

Bonadio le pidió al juez original de la causa, Daniel Rafecas, que le enviara la denuncia de Nisman y las pruebas que aportó antes de morir. Ayer, Rafecas decidió trasladarle a Bonadio todo lo que éste le pidió. Rafecas viene de rechazar un pedido de la AMIA para reabrir la causa iniciada por la denuncia de Nisman; Rafecas siempre consideró que la denuncia carecía de consistencia como para ser investigada. Por eso, es probable que Rafecas no plantee un problema de competencia con Bonadio. Para Rafecas, la causa sencillamente no existe. Esa opinión le valió a Rafecas la enemistad con gran parte de la dirigencia de la comunidad judía, con la que había enhebrado una buena relación por su investigaciones sobre la enorme tragedia del Holocausto.

Sin embargo, dos fiscales, Gerardo Pollicita y Germán Moldes, opinaron siempre que la denuncia de Nisman debía ser investigada para establecer si tenía -o no- razón. Pollicita, fiscal de primera instancia, chocó con la negativa de Rafecas. Moldes, fiscal de Cámara, tropezó en su apelación con los dos jueces más desprestigiados de la Cámara Federal, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, que confirmaron la opinión de Rafecas.

El caso llegó a la última instancia penal, la Cámara de Casación, pero ahí la tomó el fiscal Javier De Luca, de Justicia Legítima, que pidió que la denuncia de Nisman fuera definitivamente archivada. La denuncia de Nisman está, en verdad, en un limbo jurídico. Dos jueces de la Cámara de Casación, Luis María Cabral y Gustavo Hornos (no Juan Carlos Gemignani, como se dijo erróneamente), usaron una fórmula rara para escribir su resolución: "Téngase razón del desistimiento fiscal". No ordenaron el archivo de la causa. Otros jueces consultados entendieron que esa frase quería...

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