Se demora la llegada de inversiones privadas para obras públicas

Desde hace poco más de un año, la Argentina tiene una ley para atraer inversiones, el sistema PPP (participación público-privada). Por ahora, los dueños del capital miran con atención cada movimiento del Gobierno y hasta muestran interés. Opinan y esperan varios detalles pendientes. Pero a un año del lanzamiento, aún no hay ningún proyecto iniciado con este esquema. Más aún: todavía falta terminar la estructura legal y financiera como para que despeguen.

"Hicimos en siete meses lo que otros países hacen en años. Tenemos plazos ambiciosos y aspiramos a tener las primeras obras entregadas en abril", comentó José Luis Morea, subsecretario de la Unidad PPP del Ministerio de Finanzas.

El sistema PPP se aprobó en el Congreso a fines de noviembre del año pasado. Se trata de una norma que le da marco a la inversión privada en infraestructura. Mediante ella, los fondos llegan a un proyecto no sólo como concesionarios, sino que también pueden hacer la obra, financiarla, recibir una ganancia y retirarse. Según el caso, podrán o no quedarse a cargo de la concesión.

El Gobierno relevó un total de 61 proyectos por los que prevé generar inversiones por US$ 26.000 millones. Los funcionarios que responden al ministro de Finanzas, Luis Caputo, han apurado los plazos al extremo para dar certezas a los inversores, ávidos de respuestas. Sucede que se trata de un país que destrozó el esquema regulatorio de los servicios públicos con la caída de la convertibilidad. Antes de fin de año, dijo Morea, estará disponible la documentación para que los inversores hagan sus números. Los primeros proyectos lanzados son los seis corredores viales que se espera entregar en abril, para los cuales se convocó a debatirlos en audiencias públicas. Los funcionarios son optimistas; los empresarios, no tanto.

Hace pocos días, Morea expuso el esquema en cinco ciudades. Una por día. "Fuimos a París, Roma, Fráncfort, Londres y Madrid. Nos fue muy bien y hubo un interés muy grande", dijo el funcionario. Pese al entusiasmo, hubo preguntas concretas: las garantías y la estructura financiera, que aún no está terminada. "Además -dijo un profesional que es continuamente consultado por el tema-, hay que luchar contra un problema reputacional. Se hizo mucho, pero la verdad es que hay veces que se negocia con gente que ya estuvo en la Argentina cuando se rompieron los contratos. Entonces, a la hora poner dinero a largo plazo, quieren garantías".

El sistema tiene algunos pilares. El primero es...

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