Demasiadas pruebas acorralan a Boudou

 
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Sólo quemando las pruebas que ya hay se podría cerrar la causa que investiga a Boudou. La frase, lapidaria y concluyente, pertenece a un funcionario judicial que investiga al vicepresidente. Los papeles están. Un grupo de chambones dejó sus huellas a lo largo de toda la operación para apropiarse de la ex Ciccone.http://www.lanacion.com.ar/1474435-ariel-lijo-el-juez-que-tiene-en-sus-manos-el-futuro-de-boudou, ya no podría hacer mucho si quisiera salvar al vicepresidente. Sólo le queda la administración de los tiempos. Su margen se agota en acelerar o frenar. El nudo central de la cuestión era probar la relación entre Boudou y el presidente de la imprenta de billetes, Alejandro Vandenbroele. Los dos han negado siempre que se conocieran. La relación está ahora probada en la Justicia.No es sólo la voluntad de Lijo la que intercede en la causa. Varios jueces federales (Lijo está entre ellos) suelen frecuentar a miembros de la Corte Suprema de Justicia. La Corte viene pidiendo a los jueces federales "imparcialidad". Es decir, que no se dejen llevar por las presiones políticas que el Gobierno aplica con buenas y con malas artes en la Justicia. El anterior juez de la causa, Daniel Rafecas, también fue un interlocutor de los máximos jueces del país. Quizá por eso hubo dos Rafecas: el primero, que le daba consejos a la defensa de un sospechoso, y el último, que ordenó gran parte de las medidas probatorias que acorralan al vicepresidente.La mayoría de los jueces de todas las instancias está fatigada por lo que llama la "era del terror". El fastidio llego a la propia Corte porque sus sentencias no se cumplen ni siquiera en los casos de los jubilados. El "terror" se extiende con otras amenazas: el Gobierno prometió que les sacará a los jueces el 82 por ciento móvil de las jubilaciones y que los hará pagar el impuesto a las ganancias.El kirchnerismo considera jubilaciones de privilegio lo que debería ser un sistema universal de jubilaciones. Los jueces no pagan impuestos a las ganancias porque están obligados a vivir sólo de lo que ganan como magistrados (cuando son honestos). Es lo que garantizaría su independencia. La Corte percibió ya ese clima de temor y enojo entre jueces de instancias inferiores. Hay otra deducción que no se dice: el máximo tribunal del país no puede hacerse cargo, solo, de ponerle límites a un gobierno que va por todo.El Gobierno no le perdonó a Rafecas su giro en el aire. Rafecas fue fusilado por el kirchnerismo , dijeron importantes fuentes...

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