Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala M, 27 de Diciembre de 2019, expediente CIV 003068/2017

Fecha de Resolución:27 de Diciembre de 2019
Emisor:Camara Civil - Sala M

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M

ACUERDO. En Buenos Aires, a los días del mes de diciembre del año dos mil diecinueve, hallándose reunidas las señoras jueces de la S. “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Dras. M.I.B., M. De los Santos y G.A.I., a fin de pronunciarse en los autos “D., S.F.c.S. de Seguros Mutuos y otros s/ daños y perjuicios”, expediente n° 3068/2017, la Dra. B. dijo:

  1. Según se desprende del escrito de postulación, el 6 de junio de 2016, aproximadamente a las 7:40 horas,

    mientras el actor se encontraba realizando el cruce de la calle S. en su intersección con C., por la senda peatonal, fue violentamente embestido por el interno 32 de la línea 85, patente MOH-714, conducido por J.L.C.. Sostiene que este último se desplazaba a gran velocidad y omitió ceder el paso a los peatones.

    A raíz del siniestro, experimentó las lesiones que describe.

    Al contestar demanda, J.J.C. reconoció el hecho, en las circunstancias de tiempo y lugar relatadas en la demanda, aunque proporcionó su propia versión. Invocó como causal de exoneración la culpa de la víctima (fs. 29/3. Por su parte,

    “Sociedad Anónima Expreso Sudoeste¨ adhirió a la defensa mencionada (conf.fs.93).

    La sentencia de fs. 217/234 hizo lugar parcialmente a la demanda y, por aplicación de lo dispuesto en el art.

    1757, 1758 y concs. del Código Civil y Comercial de la Nación,

    condenó a la empresa de transporte demandada, con extensión a su seguro. Rechazó la pretensión, en cambio, contra el conductor, con fundamento en que no se había demostrado la culpa de éste.

    El pronunciamiento fue apelado por la actora y por la accionada. La primera, en sus agravios de fs. 262/274, solicita se extienda la condena contra el chofer de la unidad, a la par que pide Fecha de firma: 27/12/2019

    Alta en sistema: 20/02/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 1

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    el incremento de las sumas admitidas por incapacidad sobreviniente y daño moral. La accionada, en cambio, en procura de sus respectivos intereses, se agravia por el monto de las partidas concedidas y por la tasa de interés fijada por el colega de grado.

  2. Como bien dijo el a quo, tratándose de daños causados por la circulación de vehículos, el caso debe juzgarse a la luz de los artículos 1757 del Código Civil y Comercial, que regula el régimen de responsabilidad por el hecho de las cosas viciosas o riesgosas, al que remite el art. 1769 del mismo ordenamiento. Dicha disposición debe ser complementada con la directiva que establece el art. 1758, según el cual, “el dueño y el guardián son responsables concurrentes del daño causado por las cosas. Se considera guardián a quien ejerce por sí o por terceros, el uso, la dirección y el control de la cosa, o a quien obtiene un provecho de ella. El dueño y el guardián no responden si prueban que la cosa fue usada en contra de su voluntad expresa o presunta”. Se trata de un supuesto de responsabilidad objetiva, de modo que a la víctima le es suficiente con probar el contacto entre la cosa y el daño. Será el emplazado, como dueño o guardián quien, para eximirse de responsabilidad o disminuir la que se le atribuye, deberá demostrar el hecho de la víctima, de un tercero ajeno, el caso fortuito o fuerza mayor que pongan en evidencia la ruptura del nexo causal (conf. arts. 1721, 1722, 1729, 1730, 1731 y ccs. del CCyC (conf. “Código Civil y Comercial de la Nación y normas complementarias”, (Dir. A.J.B., 1ª edición,

    H., 2018, T 3, F, págs., 612 y 733 y concs.; W., S.M.“. de Obligaciones Civiles y Comerciales”, 2ª edición actualizada, La Ley, 2019; P., S.S., L.R.

    Tratado de derecho de daños

    , ed. La Ley, Bs.As. 1° ed., 2019, p.123

    ss.).

    Una de las innovaciones del actual ordenamiento es que, a diferencia del código civil derogado, caracteriza la noción de Fecha de firma: 27/12/2019

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    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 2

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    guardián (art. 175, tomando partido por una de las tantas definiciones que había ensayado la doctrina. La cuestión no es menor, pues de ella dependerá quién será -nada menos- legitimado pasivo en el caso de los daños causados por las cosas viciosas o riesgosas, además -claro está- del dueño.

    Es innegable que las calidades de dueño y de guardián pueden estar disociadas. También lo es que son múltiples los motivos por los cuales un tercero puede utilizar la cosa productora del daño. Uno de los casos más problemáticos se presenta en los accidentes de la circulación por la enorme variedad de situaciones que ofrece la cuestión. Así, puede ocurrir que el conductor –no propietario- sea locatario, comodatario, simple autorizado o, como sucede en la especie, dependiente del titular registral. En esta última hipótesis, durante la vigencia del código civil derogado, aun cuando algún fallo aislado sostuvo que el conductor dependiente era guardián del vehículo (conf.C.., S.B., “U.c.P., del 25-10-77,

    LL 1978-A, p. 575), la gran mayoría de los fallos, siguiendo a la doctrina, advertía la manifiesta incompatibilidad que existe entre la relación de dependencia y la autonomía que es característica de la noción de guardián (conf. L., J.J., “Tratado de Derecho Civil. Obligaciones”, T IV-A, N° 2548 d), p. 499; B.A.,

    J., “Teoría general de la Responsabilidad Civil”, 8° Ed. Ampliada y actualizada, A.P., 1993, p. 409 ss., P., R.D.-

    Vallespinos, C.G., “Instituciones de Derecho Privado.

    Obligaciones”, Ed. H., Bs.As. 2008, t. 4, p.550; C.C.,

    C.A., “Derecho de las Obligaciones”, t. 2, 2° ed. H.,

    Bs.As. 2016, p. 311 ss.; G.C., E.“. al pasajero y su acción de responsabilidad frente al transportista y al conductor en relación de dependencia”, en Responsabilidad Civil Docrinas Esenciales, Tomo IV, ed. La Ley 2007, p. 225).

    Fecha de firma: 27/12/2019

    Alta en sistema: 20/02/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 3

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    Al respecto, señala S. que “… en principio el chofer, empleado y demás personas sujetas a la relación de dependencia no asumen como tales el rol de guardianes, toda vez que la mencionada relación de dependencia excluye necesariamente el poder autónomo de dirección que caracteriza a la guarda. Ello,

    siempre y cuando el empleado no haya excedido las funciones encomendadas y cause el daño empleando el vehículo sin conocimiento o contraviniendo órdenes de su empleador, en cuyo caso pasa a ser guardián” (conf. S.E., “Accidentes de tránsito. Tenedores o usuarios del vehículo automotor. Dependientes.

    Legitimación activa y pasiva” Revista de Derecho de Daños, T. I, p.

    137, citas 60 y 61; G.C., E.L., “Daños al pasajero y su acción de responsabilidad frente al transportista y al conductor en relación de dependencia”, LL 1992-B-202).

    El actual ordenamiento, en su art. 1758 establece que guardián es aquél que “…ejerce por sí o por terceros, el uso, la dirección y el control de la cosa, o a quien obtiene un provecho de ella…”. Tal como se desprende claramente de la norma, para que se configure la guarda, es preciso que se reúnan simultáneamente los tres presupuestos que prevé: el uso, la dirección y el control de la cosa y no deja ningún resquicio que autorice a calificar, como pretende el apelante, que el conductor dependiente es guardián.

    La noción expresamente adoptada recoge el concepto de “guarda intelectual” adoptado por la Corte de Casación francesa el 2 de diciembre de 1941, en el célebre fallo “Connot c/

    F. y Cía. de Seguros La Fonciere”, del 2-12-41, (cit. por Mazeaud-Tunc, “Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad civil delictual y contractual”, T.. L. Alcalá-Zamora y Castillo,

    t.2-vol. I, pág. 144, n 1160; K. de C., A., en Belluscio-Zannoni, “Código Civil Comentado, Anotado y Concordado”, ed. Astrea, t. 5, pág. 474). En dicho precedente, se Fecha de firma: 27/12/2019

    Alta en sistema: 20/02/2020

    Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA 4

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.A.I., JUEZ DE CÁMARA (SUBROGANTE)

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    resolvió que la persona desposeída de su automóvil por efecto de un robo, al hallarse privada del uso, de la dirección y del control,

    tampoco tenía su guarda, dejando desde ese instante de estar sometida a la presunción de responsabilidad establecida en el art. 1384, primer párrafo del C.. De modo tal que el uso -servirse de la cosa en el propio interés-, la dirección y el control -que exteriorizan la autoridad del guardián sobre la cosa a la que puede utilizar de una manera independiente y autónoma- constituyen la nota esencial que distingue la guarda (conf. Le Tourneau, P., “La responsabilidad civil”,

    trad. J.T.J., Ed. L., Colombia, 2004, p. 196;

    T.R., F.A., “La responsabilidad indistinta del dueño y del guardián del automotor causante de un daño”, LLBA 2007 (junio),

    p. 489 ss.; ídem, “La demanda de daños contra el guardián del automotor”, en Revista de Derecho de Daños, T. I, págs. 19 ss.). Por tanto, el dependiente o los servidores de la posesión que tienen la cosa bajo su poder por su relación de dependencia o de servicio, no son guardianes ni pueden ser asimilados a esa figura por cuanto no gozan de autonomía respecto de la dirección y el control de la cosa (conf.

    B.A., J., “Teoría general de la responsabilidad civil”, cit., p. 409 ss., Brebbia, R.H., “Problemática jurídica de los...

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