El Delta suma cada vez más adeptos

 
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El paraíso existe. Y todavía sobrevive a 30 minutos de la Capital en el delta del Paraná, en Tigre, a juzgar por el aluvión de sus nuevos descubridores, junto a los leales cultores de ese vergel agreste que repele el desarrollo y que en las últimas dos décadas creció de manera anárquica y sin controles.Hoy, como nunca, la primera sección del Delta lucha por preservar su identidad y sus tesoros naturales: sus laberintos hídricos, la caprichosa forma de sus islas, su riqueza de flora y fauna, su cadencia serena y también sus silencios.Considerado el primer pulmón del conurbano norte, con la pureza de su hábitat, desde hace años libra una lucha desigual: son 14 los municipios que vuelcan sus desechos en el río Reconquista, el principal afluente contaminante del Delta, aunque las mareas, los vientos y las correntadas hasta ahora hayan logrado contener ese impacto ambiental para un paraíso que se usa mucho, pero se cuida poco.El apogeo que protagonizó en las primeras décadas del siglo pasado, cuando legiones de respetuosos remeros exploraban sus riachos, vuele a editarse ahora, pero con motor y con un flujo incesante de visitantes desde la estación fluvial de Tigre. El interés impar que atrae el Delta inscribió, por ejemplo, el último fin de semana largo de octubre un récord turístico de más de 22.000 visitantes a sus ríos, canales e islas, con un poco más de 600 embarcaciones privadas avistadas.El número, simétrico con el que se registra en verano, podría parecer exiguo si se lo compara con los 70.000 visitantes que, por fin de semana, imanta el paseo costero de Tigre. Pero para un recurso escaso y limitado como es el Delta -a pesar de los 220 km2 de su primera sección, desarrollada hasta en el 10% de su superficie-, ese trajín "enciende una luz, al menos, amarilla y de extrema previsión", según advierte el gobierno del partido de Tigre.Para pintar su "explosión", bastan cifras: según datos de la Prefectura Naval, el parque náutico nacional creció el 32,5% desde 2005. Se estima que el 60% de las actuales 53.000 embarcaciones superiores a dos toneladas de arqueo, matriculadas en el Registro Especial de Yates (REY) navegan el Delta. En su primera sección, hay registradas más de 7900 embarcaciones menores (lanchas, gomones y wave-runners ) en las 77 guarderías náuticas de la misma jurisdicción. Siete nuevas se sumaron en el último lustro. Y mientras en todo el país 2000 embarcaciones grandes por año se suman al parque náutico, otras 500 lanchas estrenan su...

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