Defender los derechos humanos, también para resolver la crisis financiera

Autor:Silvano M.Tomasi
RESUMEN

Intervención de la Santa Sede en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Zenit 08.03.2010. Una oportunidad única. Prioridad a los cambios sobre el terreno. La persona humana, primer capital a proteger

 
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GINEBRA, domingo 7 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- La defensa de los derechos humanos puede contribuir a resolver la crisis financiera actual, afirmó la Santa Sede en la ONU, que invitó a superar “la dicotomía obsoleta” entre las esferas económica, social y ecológica.

Monseñor Silvano M. Tomasi, representante permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otros organismos internacionales en Ginebra, intervino en la 13ª sesión del Consejo de los Derechos Humanos este miércoles 3 de marzo.

“La delegación de la Santa Sede quiere reafirmar su convicción de que la perspectiva de los derechos humanos ofrece una contribución positiva para una solución de la crisis financiera actual”, declaró monseñor Tomasi. Y explicó: “Si bien es cierto que parecen visibles algunos signos de recuperación, la crisis continúa empeorando la situación de millones de personas en su acceso a necesidades fundamentales de la vida” y “compromete los planes de jubilación” de muchos.

Una oportunidad única

En resumen, hace falta una “nueva regulación” y un “sistema mundial de gobernanza” para asegurar a todos un desarrollo “duradero y global”. Monseñor Tomasi ve una “oportunidad única” de atacar las “raíces de la crisis” aplicando los derechos humanos en los ámbitos “económico, civil y político”. El representante de la Santa Sede se detuvo en el Informe de Naciones Unidas sobre las consecuencias negativas de la crisis financiera: el escándalo del hambre, crecientes desigualdades en el mundo, millones de desocupados, millones de nuevos pobres, fracaso de las instituciones, falta de protección social para las personas vulnerables, etcétera.

Citando la encíclica social de Benedicto XVI “Caritas in veritate”, destacó que estos desequilibrios se producen al “separar la gestión económica, a la que correspondería únicamente producir riqueza, de la acción política, que tendría el papel de conseguir la justicia mediante la redistribución” (n. 36).

Prioridad a los cambios sobre el terreno

“La igualdad y la justicia son los criterios esenciales para gestionar la economía mundial”, insistió monseñor Tomasi. Ahora, añadió, es posible disfrutar de los derechos humanos “cuando los Estados traducen los principios en leyes y hacen realidad los cambios sobre el terreno” Porque, indica monseñor Tomasi, el Estado constituye “el primer actor” de la aplicación de los derechos humanos.

No debe faltar sin embargo la...

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