Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 25 de Agosto de 2009, expediente 12.527/2007

Fecha de Resolución25 de Agosto de 2009

SENTENCIA N° 94.263 CAUSA N° 12.527/2007 SALA

IV “GONZALEZ DAMIAN EDGARDO C/ COCA COLA FEMSA DE

BUENOS AIRES S.A. S/ DESPIDO” JUZGADO N°66

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los 25 DE AGOSTO DE 2009, reunidos en la Sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso interpuesto contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación:

El doctor H.C.G. dijo:

  1. Vienen las presentes actuaciones a esta Alzada a propósito de los agravios que, contra la sentencia de fs. 521/526, que rechazó el reclamo inicial, formula la parte actora a tenor del memorial de fs. 530/555 que mereció réplica de la contraria a fs. 573/579. Asimismo, la perito contadora cuestiona sus emolumentos por considerarlos reducidos (fs. 557/559).

  2. En primer lugar, el apelante se agravia porque el Sr. Juez de grado concluyó que la demandada logró acreditar la causal de despido invocada,

    sobre la base de la prueba testifical producida por su iniciativa (BURGUEÑO, TRIGO, TOBAL, D. y MASUTTI) -corroborada por la documental obrante de fs. 57/58- cuya eficacia probatoria no resultó

    desvirtuada por las declaraciones de NITTI, PAURO y MUSSI

    RODRÍGUEZ en tanto que no resultaron convictivas para acreditar la postura adoptada inicialmente, de modo que consideró ilegítimas las reclamaciones de la demanda.

    Por cuestiones de orden lógico, comenzaré a examinar los agravios relativos a los motivos esgrimidos en la comunicación extintiva del vínculo laboral que se centran, en síntesis, en: a) la supuesta irrazonabilidad de la causal invocada ya que la accionada no habría individualizado adecuadamente el lugar y hora donde habría ocurrido la inconducta endilgada al actor como así tampoco el cliente afectado por supuesta acción del trabajador; b) la falta de sumario interno ante la alegada irregularidad detectada; c) la inexistente fuerza convictiva de la prueba testifical de la 1

    demandada ya que las declaraciones de los empleados jerárquicos se contradecirían con la del cliente Sr. B. a quien el actor le habría ofrecido un producto sin la correspondiente factura y d) la omisión de analizar en el fallo la existencia de reiterados controles sobre la mercadería a distribuir que determinarían la imposibilidad de que el actor hubiera incurrido en los hechos cuestionados.

    1. Previamente a efectuar el análisis de las objeciones referidas precedentemente, resulta menester transcribir los términos de la pieza postal del día 6/5/06 –recepcionada el día 8/5/06- a fin de tener claridad sobre el tema.

      En dicha carta documento se imputó al trabajador que “...habiéndose constatado el día 18 de abril de 2006 en momentos en que se encontraba asignado a la realización de sus tareas de distribuidor post mix usted ofreció al cliente 400682349 venderle sin autorización ni permiso de ningún tipo producto Coca Cola Dib sin el correspondiente respaldo documental (factura) violando la normativa legal vigente...” (ver fs. 30 y 38).

      Desde dicha perspectiva y, en cuanto al primer cuestionamiento,

      estimo menester señalar que no comparto las apreciaciones del apelante con respecto a la invocada irrazonabilidad y vaguedad de los motivos expuestos en la comunicación extintiva. Digo ello porque en la mentada pieza postal no se transgredieron las previsiones establecidas en el art. 243 de la L.C.T.

      ya que allí se describió concretamente la inconducta que se le imputó a G. por lo que considero que se explicó “en forma suficientemente clara” los motivos de la ruptura contractual. En otras palabras, no se efectuaron allí manifestaciones genéricas o ambiguas acerca de la irregularidad endilgada al actor sino una alusión clara a los hechos cuya comisión se adjudicó al trabajador. En consecuencia, considero que desde esa óptica el actor tenía pleno conocimiento de la imputación que se cernía sobre él.

      Si bien es cierto que no se mencionaron el lugar donde habría acontecido esa situación y otros datos adicionales del cliente afectado, ello 2

      no obsta a la validez de la comunicación extintiva ya que en la demanda se reconoció que dentro de la última zona de reparto se encontraba la localidad de Luján a la que pertenecía el cliente individualizado en la pieza postal con el nro. 400682349. Este último detalle se encuentra corroborado por el peritaje contable (fs. 364 –punto 14-) que dio cuenta, además, del nombre del referido cliente (Sr. R.C.B.) y su domicilio (calle B.M. 295 entre Rivadavia y Francia, L., Pcia. de Buenos Aires), aspectos carentes de cuestionamientos de la parte actora. En cuanto a la objeción relativa a la falta de indicación de la hora en que habrían acontecido los hechos, considero que carece de relevancia en tanto que la demandada resultó clara en la ubicación temporal de la mentada inconducta.

      Digo ello porque la empresa alegó en la mentada pieza postal que la falta endilgada al actor habría acontecido el día 18/04/06 durante la jornada laboral (“...18 de abril de 2006 en momentos en que se encontraba asignado a la realización de sus tareas de distribuidor post mix usted...”),

      extremos que satisfacen las directivas impuestas en el art. 243 L.C.T. en relación con “...la expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato...”.

    2. Con respecto al cuestionamiento acerca de la falta de sumario interno tampoco tendrá favorable tratamiento ya que, en definitiva, el apelante no indicó los argumentos que hubiera expuesto en el pretendido informe interno y tampoco señaló las pruebas que allí hubiera aportado para dilucidar en forma favorable su situación en la empresa.

      Por lo demás, la prueba testifical producida por iniciativa de la demandada corrobora la postura adoptada en la contestación de demanda en el sentido de que efectivamente se le ofreció al actor la posibilidad de efectuar un descargo por escrito, pero que éste se negó a hacerlo. En efecto,

      el testigo MASUTTI (fs. 385/387), quien dijo ocupar el cargo de jefe de Recursos Humanos, sostuvo que “...se visita al cliente, que el cliente ratifica la denuncia que realizó, que se cita al actor a la of. de RR.HH, que se entrevista con el Gerente de Distribución y el dicente, que le manifestaron la denuncia que habían recibido y lo corroborado, que le 3

      solicitaron que realice el correspondiente descargo, que el actor se niega a realizarlo, que ahí la empresa toma la decisión del despido...”. Por su parte,

      DÍAZ (fs. 381/384) corroboró esa versión en tanto que manifestó (además de ocupar el cargo de gerente de distribución de flota propia desde junio/2005) que “...cuando tomaron conocimiento de la queja del cliente el procedimiento comenzó cuando recibieron el llamado, que pusieron en conocimiento a RR. HH, que ahí el Sr. Trigo y el Sr. T. van a visitar al cliente a L., que después de eso le informaron al actor el Sr. T. junto con el Sr. M. de RR. HH. en el centro de distribución los primeros días de mayo de 2006, que le pidieron si quería hacer algún descargo por escrito, que el actor se negó a realizarlo...”. Por último, TRIGO (fs. 375)

      apuntaló los relatos expuestos precedentemente ya que explicó que “...luego el jefe de recursos humanos A.M. y el gerente de distribución E.D., le pidieron que hiciera un descargo al actor sobre lo sucedido, el cual este se negó...”. Si bien es cierto que TOBAL (FS.

      372/374) contradijo la versión inicial acerca de que él habría participado en la entrevista en la cual se le solicitó al actor que efectuara un descargo con respecto a la inconducta adjudicada, lo concreto es que ello no resta eficacia probatoria al resto de las declaraciones por cuanto no negó que hubiera existido dicha reunión. Obsérvese que TOBAL simplemente afirmó que “...no sabe si el actor hizo descargo por esto, lo manejó el sector de recursos humanos...” (art. 386 C.P.C.C.N.).

    3. Los cuestionamientos acerca de la eficacia probatoria de las declaraciones aportadas por la demandada para acreditar la causal invocada en la comunicación extintiva y la adoptada en el responde, no tendrán mejor suerte que los examinados precedentemente por las siguientes consideraciones.

      En la contestación de demanda, se sostuvo que la oficina de distribución había recibido un reclamo que entró a través del “Centro de Información y Servicios” por el cual un cliente había llamado para quejarse porque un chofer de la empresa le había intentado vender un producto sin la correspondiente factura. Como consecuencia de ello y para corroborar esa 4

      denuncia, se adujo que el Sr. G.T. –en representación de la oficina de distribución- y el Sr. D.T. –en igual carácter por la gerencia de Recursos Humanos- fueron hasta el domicilio del cliente Sr.

      R.B. quien les relató que el día 18/4/06 por la mañana había recibido el pedido que había realizado y que por la tarde el mismo chofer que le había entregado el pedido pasó por su comercio para ofrecerle un Bag In Box (BIB) que le había sobrado del recorrido, pero sin factura.

      Asimismo, se alegó que le mostraron fotos al Sr. B. de distintos empleados de distribución e identificó a las del actor y del Sr. N. (auxiliar de distribución) como las personas que le habían ofrecido el BIB.

      Sentado lo expuesto, me abocaré al análisis de la declaración de BURGUEÑO (fs. 319/321), a quien la demandada individualizó en la carta documento como el cliente nro. 400682349. Dicho testigo sostuvo que “...una vez le ofrecieron productos sin la correspondiente boleta y en esa oportunidad que el dicente avisó a Coca Cola...Que fue alguien y le bajó la mercadería, el dicente pagó y el que le llevó la mercadería le dijo ‘tengo un boling box que me sobra’ y el dicente le dijo que si no tiene boleta no puede pasar nada. Que el que le llevó el baling box de sobra era un camionero de coca cola pero no sabe quien puntualmente ni tampoco recuerda la hora,

      porque a veces lo recibe otra persona. Que cuando...

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